Capítulo 15

362 17 0
                                        

Tienes que quitar todo ese rencor de tu corazón, y no tratar de esa manera a Mónica ni a Eliza, recuerda que en esta vida todo se regresa- dijo mi padre al otro lado del teléfono.

-Tienes razón pero aún no me siento preparada y cuando lo esté yo misma las buscaré-dije

-Tomate tu tiempo, sé que no es nada fácil para ti, solo espero que no sea tarde cuando las busques, descansa- dijo con una voz suave.

-Gracia papá, gracias por todo tu cariño, a pesar que no soy tu hija siempre has estado para mí- las lágrimas comenzaron a salir.

-Tú siempre serás mi hija, pase lo que pase siempre lo serás- dijo

-Y tu mi papá, adiós- colgué

-¿Todo en orden?- pregunto Christian quien estaba a mis espaldas

-Era mi papá- comencé a llorar - Todo esto es muy difícil- me dio un abrazo

-Lo se amor pero lo superarás, yo estaré para ti en todo momento- dio un beso en mi frente

-Gracia Christian-

-Christian suena muy formal- dijo

-Entonces ¿cómo prefieres que te diga?- enrrede mis brazos en su cuello y el los suyos en mi cintura

- No lo sé- respondió con un beso

-¿Amor?, cariño, cielo- dije mientras jugaba con sus labios.

- Me gustan todos- ambos reímos -Amor es tarde, ¿te parece si dormimos en la casa de mis padres?- pregunto el.

-Sí, me parece Muy bien- respondí

Después de bajar las maletas del auto nos dirigimos a una de las habitaciones de la casa, me arregle para dormir, al ver a Christian casi desnudo me da un infarto.

- ¿Dormirás así?- pregunté

- Si, no tengo ropa aquí y no me gusta dormir con ropa formal- dijo con una mirada de pervertido.

- De acuerdo- me dirigi para acostarme en la cama, me acosté lo más retirado de él.

-Isabel, amor ¿porque estás tan alejada? - se acercó a mí. - No pasará nada que no quieras que pase- dijo cuándo notó mi incomodidad, le dedique una sonrisa y le di un beso para después acurrucarme en sus brazos.

(...)

A la mañana siguiente desperté pero Christian no estaba en la habitación. Me puse algo cómodo y bajé, comencé a escuchar ruidos en la cocina y me dirijo a ella, estaba Christina preparando algo de desayunar

- Hola Isabel, ¿Dormiste bien?- me pregunto

- Si, muchas gracias- le dedique una sonrisa -¿Sabe dónde está Christian?- pregunte

-Eso hijo mío, siempre nos hacia lo mismo, despertábamos en las mañanas y él no estaba, llegaba y solo decía que iba a correr, pero no te preocupes es normal en el-

-¿quiere que le ayude?- me ofrecí

-¿Sabes cocinar?- pregunto extrañada

-algo, mi abuela me enseñaba a cocinar cada vez que la visitaba

-Entonces acepto tu ayuda- dijo emocionada

Estábamos cocinando cuando Christian entro a la cocina.

-Hola mamá- la saludo dándole un beso en la mejilla, se acercó a mí - Hola amor - enredo sus brazos en mi cintura y me dio un beso en el cuello.

-Hola - lo saludé, estaba lleno de sudor- sube y date una ducha- le ordene

- Solo si me acompañas- dijo en mi oído

No Fue Un ErrorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora