Capítulo 31

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-Tu- dijo con seriedad pero después se fue arqueando una sonrisa - Te pareces tanto a mi, esto es asombroso-
-¿Ustedes son gemelas? - pregunto el profesor
-Claro que no, solo que  nos parecemos mucho pero no se el por que- dijo Elizabeth

- Continuemos con la clase- dijo el profe llamando la atención de los demás.
-Es increíble hay alguien igual a mi- susurro
Cuando terminó la clase salí corriendo del salón y me dirigí a los baños, que torpe había sido, ella piensa que  solo el parecido es coincidencia,  tenía que decirle la verdad, salí del baño y me dirigí a  otra clase pero ella no estaba, fui a la sugiente pero tampoco, esperaba encontrarla  en la escuela a cual quier hora pero jamás la encontré.
A la hora de la salida fui a su casa, ella estaciona su auto enfrente de su casa, en eso llegó otro auto, era el de su supuesto padre, en cuanto se vieron ella corrió con el, lo abrazo, se veía feliz, yo no quería arruinar esa felicidad,  no quería arruinarle la vida.
Después de ver esa escena  arranque el auto y me dirigi a casa
-¿Que paso? - me pregunto mi madre - ¿te vio? , ¿se entero de todo?
-Me vio, pero piensa que nuestro parecido es coincidencia - dije fastidiada - Fui a su casa y me  di cuenta que ella es feliz, no quiero arruinar su vida-
-esa vida es falsa, ella piensa que ellos son su verdadera familia  y no es así,   ella debe de saber la verdad. - dijo mi madre exaltada
No dije más  al respecto, el resto del día me la pase en mi  habitación pensando en lo que aria, que pasaría si le decía la verdad a Elizabeth, nos aceptaría, ella era muy buena y noble pero no merece  sufrir así, sin más me quede profundamente dormida.
A la mañana siguiente la misma pregunta seguía en mi cabeza, pensaba que ella no debería de sufrir, pero pensaba en mi madre, ella tampoco merece sufrir.
(...)
Me dirijia a la escuela, escuchaba musica.  Las primeras clases fueron bien, pero mi sugiente clase era Calculo y la tendría que ver.
Entre al salón como si nada, me senté en el mismo lugar, ella aun no había llegado, en ese momento entró el profesor.
-Buenos días clase- dijo el profesor
Los primeros minutos de la clase empezaban cuando unas náuseas se apoderaron de mi, salí corriendo del salón sin pedir permiso, a unos metros  que me encontraba lejos del salón choque con una persona, levánte la mirada y era ella,mi hermana. Las náuseas aún estaban en mi así que seguí mi camino hacia el baño. Cuando salía del privado me di cuenta que ella estaba  esperandome
-¿Te sientes bien? - pregunto
-No- respondí a lavarme las manos.
-¿Que tienes? -
-¿No tienes la más minima idea? -  dije
-No- respondio
-  Mi parecido a ti no es  por casualidad, tu y yo tenemos la misma sangre- dije alterada
-¿Que estas diciendo? - dijo confundida
-Tu y yo somos hermanas, somos gemelas -
-Tu estas loca- quiso salir del baño
-No- la detuve pero sentí un dolor en mi vientre que me hizo gritar de dolor, me arroje al piso -No, mi bebé no- dije
-¿Tu bebe? - pregunto Elizabeth asustada
Comenzó a llamar a una ambulancia, de poco rato llego y me llevaron al hospital, me hicieron estudios. Estaba tranquila en la habitación del hospital cuando entro Elizabeth.
-Hola- dijo - ¿puedo pasar? - pregunto apenada.
-Claro que si, pasa- dije
-perdón por haberte hecho pasar por eso- dijo
-No fue tu culpa, no debí haberte dicho nada - respondi
- Te equivocas, hiciste bien, hable con mis padres y me contaron que mi  verdadera madre me había abandonado  y supongo que  a ti tambien- dijo
- No, mi madre no  te abandono, jamás nos abandono-dije, tocaron la puerta y entró un doctor
- Hablamos luego - dijo ella con un semblante triste.
-¿Como esta mi bebe? - pregunte
-Esta bien  pero debes de cuidarte más,  cuando hicimos exámenes nos dimos cuenta  que hay rastros recientes de un aborto, ¿a que se debe eso? - pregunto el doctor
-Yo estaba embarazada de gemelos  pero uno murio- comencé a llorar
-Comprendo, deberías hablarle a tus padres o algún tutor- dijo el
-Si, lo are -,dije limpiandome las lágrimas
-¿Estabas embarazada de gemelos? - preguntó Elizabeth una vez que el doctor se fue
-Si- dije derramado más lágrimas
-¿Que paso?, ¿como  fue que lo perdiste? -  dijo sentando en una orilla de la cama
-Nuestra media hermana me empujó de las escaleras, me golpe muy fuerte en el lado donde se encontraba y lo perdí - dije triste
-¿Media hermana? - preguntó
-Es una larga historia, debo hablarle a mamá para que venga por mi- dije
-ella esta afuera, la vi de lejos cuando llego preguntando por ti- dijo Elizabeth
-¿viste a nuestra  mamá? - pregunte sorprendida
-¿Ella es nuestra mamá?, pensé que las dos habíamos sido dadas en adopción - dijo
-Así fue, hace poco me encontro, ella pensaba que las dos estábamos muertas- dije - dile que pase, así la conocerás -
-No, no estoy preparada para esto- salio corriendo del cuarto, me quedé sola en la habitación, minutos después entraron los abuelos y mamá por la puerta.
-Ella lo sabe-dije con la mirada perdida
-¿Como lo tomó? - preguntó mi madre acercándose a mi.
-Muy mal- respondí.
-¿es verdad que lleva el mismo  nombre que yo? - pregunto ella
-Si- le dedique una gran sonrisa - lo que ella necesita es tiempo, no debemos presionarla. - sugerí
En cuestión de horas me  encontraba en mi casa,   me puse a pensar en  como era mi vida, como había sido con Christian esos meses que estuvimos juntos o  en como sería mi vida de ahora en adelante, ¿como  criare a un hijo yo sola? , ¿volveré a ver a mi padre?, ¿volveré a Palencia? ¿Volveré a ver a Christian?, esas eran mis preguntas diarias.
Con respecto a Elizabeth no supe nada de ella y creo que no lo sabré dentro de mucho, debido a mi perdida de un bebé ahora estaba más débil y eso amenazaba la vida de mi otro bebe, así que tenía que guardar reposo, la preparatoria la tendria que hacer desde mi casa, yo no pensaba dejar de estudiar, los abuelos  tenían qué regresar a Palencia al igual que mi madre, eso era triste ya que no sabría hasta cuando los vería de nuevo, no he hablado  con Gustavo y  Matias desde hace días.
Me encontraba en casa con la abuela, me mostraba alguna ropa de bebé  que había comprado.
-¿No se te hace que es muy pronto? - le pregunte con una sonrisa
-Claro que no, faltan solo casi seis meses- dijo feliz, en ese momento tocaron la puerta, la abuela bajo enseguida, yo me quedé viendo la ropa
-Isabel, te buscan - dijo la abuela, diriji mi mirada a la puerta y era ella
-Hola- dijo

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