--Me pasa que has venido a ocupar un lugar que no te pertenece, te crees con muchos privilegios por ser la bastarda de mi papá, pero debo decirte que tan sólo eres una abandonada que ni mi papá te quiso-le di una cachetada - ¿qué te pasa?- dijo ofendida
-Me pasa que no dejaré que una mocosa me falte al respeto- la jale del cabello.
-Suéltame- grito
- Esto es para que aprendas que conmigo nadie se mete, y si, no crecí a lado de mis padres pero al menos soy educada-dije con coraje.
-Ayuda- gritó
-Isabel suéltala- dijo Antonio entrando a la cocina, detrás de él venían todos los demás. Solté a Jésica- ¿Que está pasando aquí?
-Mira lo que hizo tu niña- Apunte al vestido.
-Fue un accidente y es solo un vestido- dijo el
- No fue un accidente, ella me aventó el pastel al vestido- estaba enojada
- Jésica es incapaz de hacer eso, en quien crees que voy a confiar más en mi hija que he vivido con ella toda mi vida o en una desconocida, estoy decepcionado de ti- dijo gritándo
-¿Eso soy para ti?, una desconocida- dije llorando
-No fue lo que quise decir- quiso arreglarlo
- Pero lo dijiste y sabes yo no quería ser tu hija, no quería serlo. No quiero saber nada que tenga que ver contigo ni con tu estúpida hija- dije enojada
Salí corriendo a mi auto, detrás de mí Iba Carlos, Christina y Lucy
-Isabel detente, vamos hablar- dijo Christina.
-¿Para que, para que la defiendas a ella?- dije
-Nosotros estamos de tu lado, conocemos el tipo de persona que es y te creemos, ella es capaz de hacer tal cosa- dijo Carlos
-¿Quédate?- me pidió Christina
- Lo siento no puedo- subí a mi auto y me marché.
Aunque no me había dado tiempo de conocerlo me dolió tanto que me dijera eso, él está segado por esa niña.
Recibí una llamada de mi madre.
-Bueno- conteste
-Me enteré lo que le hiciste a la hija de tu padre, ¿por qué lo hiciste?- se le escuchaba molesta
- Ella me aventó un pastel al vestido y...- trate de explicar
-¿Por un vestido le hiciste eso?- no dejo que continuará
-Tu tampoco me vas a escuchar- colgué, ella seguía insistiendo pero no le tome ninguna de las llamadas.
No podía ir a mi casa, mamá no entendería lo que en verdad paso o lo que el vestido significa para mí, no puedo regresar a casa de los abuelos por que estarán ellos y no quiero ver a Antonio y ahora no cuento con el apoyo de Christian pero lo peor es que se va a casar con esa mujer.
Llamé a mi papá Gustavo
-Isabel ¿Dónde estás?, Tu mamá está muy enfadada por lo que hiciste con esa jovencita- sonaba tranquilo.
-¿Crees que podamos vernos?, No quiero llegar a la casa, mi mamá no lo entendería- dije
-Claro que sí, yo siempre estaré para ti. ¿En dónde nos vemos?
-Estoy afuera de la casa-
-Salgo en un minuto-
Minutos despues nos encontrábamos en un estacionamiento de un centro comercial que ya se encontraba cerrado.
-¿Qué fue lo que paso?- pregunto el-¿Por qué atacaste a esa jovencita?
-No fue por el vestido como Antonio le hizo creer a mi madre y tú sabes lo que significa para mí este vestido.-
-Te lo compro Mónica- dijo
-Sí, sabes la mayoría de las veces tenía detalles conmigo pero este era un regalo que me lo dio sin pensar -
-Recuerdo que ese día no sabías que ponerte, compraste como cinco vestidos y ninguno te gustaba- dijo Gustavo
-El día del baile de inicio de ciclo llegó ella con el vestido, me enamore de él en cuanto lo vi y no dude en ponérmelo esa noche. yo la quería y la sigo queriendo, ella no dejara de ser mi madre, no le guardo ningún resentimiento-comensaron a salir lagrimas de mis ojos
-Y no deberías, con el que debiste enojarte era conmigo no con ella, ella era inocente, solo te ha querido como a su hija durante todos estos años-
-Lo sé, ella se portó como una verdadera madre, me ayudo en todo lo que necesitaba-
-Sí, la extraño- dijo el
-Yo igual papá- dije -¿Por qué no tuvieron hijos propios?- pregunte
-Después de haber perdido a nuestro bebe ella no pudo embarazarse de nuevo, nuestros viajes no eran solo de negocios, fuimos a varias clínicas para lograr que se embarazara pero ningún método funciono, pero jamás perdimos las esperanzas. Ella siempre penso que eras su hija, jamas supo de la perdida de nuestro hijo hasta hace unas semanas que fue cuando se entero de la verdad-
-Me hubiera gustado que las cosas entre nosotras hubieran sido diferentes, que jamás se hubiera ido-
-¿No estás feliz con Elizabeth?- pregunto
-Eliza es una extraña para mí, yo crecí creyendo que Mónica era mi verdadera madre, aunque eso no significa que no quiera a Eliza, todo lo contrario, yo la quiero y mucho, solo que es muy diferente.-
-Entiendo lo que dices pero no me has contado el por qué peleaste con esa niña-
-Me agredió y me llamo bastarda, Yo no encajo en esa familia-comencé a llorar, mi papá me abrazo-Y eso no fue todo, Antonio me dijo que lo había decepcionado.-
-Antonio es un ciego por no apreciar la clase de hija que tiene, pero ¿Por qué no quieres ir a la casa?
-Por qué Eliza no me escuchara-
-Yo me encargo de eso-le dedique una sonrisa -Vamos a casa-
Nos dirigimos a casa, al entrar escuchamos voces en la sala, cuando entre vi a Antonio y mi madre, enseguida quise salir corriendo pero mi papá Gustavo me detuvo
-No hullas- me dijo en un susurro
-Pero promete que te quedaras conmigo- dije de igual manera
-Siempre-
-Hija, tenemos que hablar- dijo mi madre
-¿Qué pasa?- pregunte
-Jesica está dispuesta a perdonarte a cambio de una disculpa tuya- hablo Antonio
-Yo no me disculpare con nadie porque ella fue la que me agredió desde el principio-dije enojada.
-No quiero más mentiras- grito el
-No son mentiras y si tanto estas decepcionado de mí, no quiero que me vuelvas a buscar- respondí del mismo modo
-Piensas que yo no pedí esto, piensas que quise tener otra hija, una...- se detuvo
-Una bastarda- termine de decir por el
-No es lo que quise decir- dijo Antonio
-Pues te diré algo yo tampoco pedí un padre como tú- escupi esas palabras
-Ya basta Isabel- dijo mi madre
-No Eliza, yo era feliz antes de que ustedes aparecieran en mi vida-
-¿Feliz? - dijo ella
-Si, por que Mónica ella siempre me defendía cosa que tu no haces, ojala ustedes no hubieran aparecido ojala no fueras mis padres- dije para despues salir corriendo hacia mi auto.
ESTÁS LEYENDO
No Fue Un Error
Teen FictionIsabel conoce a Christian en el aula de clases, se enamorar completamente pero el destino les tiene varios obstáculos, uno de ellos es que el es SU PROFESOR. Tendrán que aprender a defender su amor sobre todas las cosas, aún que no será tan fácil ya...
