-Solo son cinco, las demás deben estar dentro de la habitación-gritó Drake mientras se cubría de una de las sombras y disparaba a otra.
-Tenemos que terminar con estas rápidamente para no alertar a las demás-opinó Robbie.
-No creo que eso sea problema, seguramente alguien en Marte no nos está escuchando-dijo Drake.
-El maldito sarcasmo estaba de más no lo crees-dijo Patrick enfurecido.
Una de las sombras yacía sobre el suelo, después de que Robbie le dio directamente en la cabeza, justo en medio de donde se supone que tendría los ojos.
Pocos segundos después de haber caído, la sombra simplemente se desvaneció, se esfumó justo a la vista de Robbie.
-Disparen a la cabeza, eso las hace caer-gritó Robbie.
-¿Como a los zombies?-
-¿Qué?-
-Los zombies, muertos vivientes les disparas en el cráneo y mueren, por segunda vez claro-
-Es difícil lograr darles en la cabeza, se mueven constantemente-dijo Patrick.
-¿Tienes una mejor idea?, acepto sugerencias-preguntó Robbie
-Okay, cúbranse-respondió Patrick.
Introdujo la mano en la bolsa derecha de su chaqueta, para sacar una esfera plateada con un pequeño botón rojo en la parte superior.
-¿Qué es eso?-
-Oh mierda !cúbrete¡-gritó Robbie mientras se arrojaba a un costado de una pared para escudarse.
Patrick presionó el botón rojo y lanzó la esfera cerca de la puerta donde las cuatro sombras restantes estaban posadas, en cuanto la esfera tocó el suelo Patrick se encontraba detrás del pasillo.
Una fracción de segundo después una enorme ola de luz cegadora cubrió toda la habitación, era casi imperceptible, un gemido proveniente de la explosión se escuchó vagamente.
Y de un momento a otro la habitación quedó convertida en unos cuantos montones de escombro entre los cuales no se podía distinguir lo que antes habían sido.
-!Carajo! ¿Estás loco o que te sucede? ¿Cómo traes eso en tu bolsillo?-
-Era una granada de luz, Tara la tomo del departamento de armas y defensa, creí que podía servirnos-respondió Patrick.
-Si claro pudo servirnos para morir y terminar como eso-dijo señalando uno de los varios montones de escombros calcinados.
-!Oigan¡-gritó Robbie-Miren la puerta-dijo una vez que tuvo la atención de ambos.
Todos dirigieron la mirada a la oscura puerta de madera que se encontraba parcialmente abierta gracias a la explosión de luz.
-Hay que entrar-susurró Robbie.
Él avanzó primero seguido por Patrick y Drake al final de la fila, todos preparados para ser atacados por las cinco sombras restantes, pero eso no fue ni la mitad de horrible como lo que encontrarían al abrir la puerta.
Robbie la empujó lentamente, el rechinado de la madera no tardó en presentarse resonando en un estruendoso eco que retiró el silencio de casi todo el castillo.
Ahí adentro sin duda alguna no encontraron lo que esperaban, no había ninguna sombra, lo que encontraron los paralizó.
Justo en el centro de la enorme habitación se encontraba un trono, era parecido a un gran sofá completamente negro excepto que a este le salían picos oscuros por todas partes, y estaba sobre un pequeño pedestal con tres peldaños.
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Sombras
FantasyDrake es un chico de dieciséis años de edad que lleva una vida normal como todos nosotros, con preocupaciones comunes de un adolescente. aunque una tarde algo extraordinario le suceden, recibe una visita de unas personas con extraños poderes que as...
