Capitulo 6 (parte 4)

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Taylor

Taylor sabía que si Ellie no hubiera tenido una hemorragia, la madre no se habría dejado llevar por el pánico y la violación de la chiquita hubiera pasado inadvertida; nadie la hubiera denunciado. Y el tío Bandy posiblemente habría seguido disfrutando de ella hasta que la chica logrará huir de su casa.

Cinco minutos después, cuando llegaron los paramédicos, Taylor dejó a Ellie en sus manos.

-Despues pasaré por el hospital. Cuidenla bien.- le sonrió a Ellie y dijo en voz baja: -No te preocupes más.- y antes de salir les recomendó en voz baja a los paramédicos: -Quiero que el cretino que hizo esto reciba su merecido. Recomiendenles a los médicos que tengan cuidado al examinarla. Necesitaremos muestra de esperma. Ya conocen la rutina.

Llamó a Dorothy desde un teléfono público y cancelo la comida de esa noche. La oyó suspirar, pero era una buena persona, y pregunto como estaba la chica.

Al entrar a la sala de guardia, Taylor oyó los sollozos de Ellie. Y lo inundaron los recuerdos. Inconscientemente se frotó el brazo izquierdo en el lugar donde se le había roto años antes.

No había podido ayudar a Lindsay Foxe.

Entró sin vacilar en el pequeño cubículo donde atendían a Ellie. La médica levanto la mirada, frunciendo el entrecejo.

-Soy el teniente Taylor. Yo fui quién la encontró. La oí llorar y me preocupe. ¿Puedo ayudar en algo?

-Esta bien, teniente- dijo la médica, asintiendo. -Hablele. Asegurele que todo estará bien. Yo ya he terminado. ¡Ah, ahí está la madre!

-Sí, yo soy la madre. Mi hija estará bien, ¿no es verdad, doctora?

-Sí, pero quiero que quede un par de días internada. La hemorragia ya casi ha cesado. Tengo todas las muestras que necesita la policía.

-Nada de policia- dijo la madre de Ellie, cruzando los brazos sobre el pecho. -Nada de policía.

-Comprendo- dijo la doctora con voz carente de inflexiones. -¿Qué integrante de la familia le hizo esto? ¿El padre? ¿El tío? ¿El hermano?

-Nadie- contesto la madre de Ellie. -Mi hija estaba jugando con una percha. Se lo hizo ella misma.

-¡Basta de mentiras!- exclamó Taylor, tomando la mano de Ellie. -¿Por qué protege a su hermano, señora? Mire lo que le ha hecho a su hija. ¡Ese hombre está enfermo!- temblaba de furia.

Taylor recién volvió a su departamento a medianoche. Estaba extenuado y frenético. Pero iba a apresar al tío Bandy. ¡Ah, sí! Ya se encargaría de que ese miserable bastardo tuviera su merecido. Nadie lo iba a detener.

Por Amor A TiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora