Capítulo 26

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Habíamos regresado después de días de viaje juntos.

Estar con Ross y divertirme con él era de lo mejor que podía pasarme.

Pero ahora debíamos seguir fingiendo un poco más.

Unos cuantos días y estaríamos juntos por fin.

Me levanté, temprano como siempre, para ir a la cafetería.

Mi celular recibió una llamada y empezó a vibrar y a sonar como loco mientras terminaba de maquillarme.

Jacob me pasó el celular con algo de indiferencia y regresó al baño, donde estaba antes.

Vi la pantalla para darme cuenta de quien me marcaba.

Kaylee.

Puse los ojos en blanco, algo fastidiada y contesté.

- Llamada Telefónica -

Noah: ¿Hola?

Kaylee: Hola, pensé que no estarías despierta.

Noah: No, tengo que ir a trabajar. Estaba casi por salir.

Kaylee: ¿Podemos vernos en la cafetería? Tengo que contarte algo y quiero que me acompañes a hacer unas cosas.- Lancé un suspiro.

Noah: Esta bien, te veo ahí.

Kaylee: Gracias, mil gracias.

- Fin de la Llamada -

Aventé el celular después de colgar y lo metí a mi bolso.

Salí de la habitación ya lista y me despedí de Jacob desde lejos, antes de salir de la casa.

Subí al auto y manejé con calma hasta llegar a la cafetería.

Cuando bajé del auto, después de estacionarlo, noté que Kaylee ya estaba ahí, esperándome.

Michelle apenas terminaba de abrir la cafetería y observé como Kaylee entró después de saludarla.

Si supiera cuanto la odiaba.

Entré sonriendo al lugar y saludé a Michelle.

Después me dirigí a la mesa donde estaba ella sentada y la saludé.

Me dio un beso en la mejilla y me pidió que me sentara.

-Hola, estoy bastante nerviosa.- Me dijo sonriendo.

Puse una sonrisa fingida en mi rostro.

-¿Por qué? ¿De que querías hablar?- Le pregunté, confundida.

Noté que sacó algo de su bolsa y luego me lo dio.

Una prueba de embarazo.

Una puta prueba de embarazo.

Sentí que el corazón me subía a la garganta.

Me miró nerviosa e intenté sonreír.

Mierda, mierda.

Miré la prueba y me fijé en el resultado.

-¿Positiva?- Dije en voz alta, sin querer.

Me miró sonriendo y asintió.

-No sé como decirle a Ross.

Me dijo de repente.

Mierda, Ross.

¿De verdad pensaba que si estaba embarazada, ese bebé sería de Ross?

Según yo tenían, casi tres meses sin hacer nada.

VENGANZA // Ross LynchHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora