Capítulo 29

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-¿Ross, qué haces con mi novia aquí?

Preguntó Jacob, pareciendo molesto.

Sentí que iba a desmayarme.

Ross y yo nos separamos un poco y me soltó las manos.

-Bien, acabemos con esto de una vez por todas.

Dije de repente, sin quitarle la vista a Jacob.

Él entro a la casa, dejando su maletín a un lado de la puerta, para después cerrarla.

-Ross, volveré a preguntarte, ¿qué haces con mi novia aquí?

Le dijo en voz alta.

Ross rió por lo bajo y me miró.

-No tienes derecho a decir nada Jacob, eres un idiota, y Noah lo sabe.

Le respondió Ross.

Tenía que admitir que la escena se veía bastante excitante.

Dos chicos, completamente distintos.

Uno rubio, y otro castaño.

A punto de pelearse...¿por mí?

-¿En serio Ross? No soy el único idiota aquí.- Le respondió.

-Ross, basta. Necesito hablar con él a solas.

Ross asintió mirándome y se despidió de mí.

Me dejó un beso en la mejilla y pasó junto a Jacob, empujándolo.

Después desapareció de ahí y me quedé a solas.

Por fin, lo que tanto había esperado.

-¿Me quieres explicar que demonios hacía Ross en nuestra casa, aquí contigo mientras yo no estoy?- Me dijo casi gritándome.

No pude decirle nada.

Pero reaccioné como él merecía que lo hiciera.

Le solté una fuerte bofetada, logrando ponerle la mejilla roja.

Me miró confundido y molesto.

-No tienes derecho a exigirme respuestas Jacob, ni siquiera tienes derecho a levantarme la voz, idiota.- Le respondí.

-Explícame.- Me insistió.

Lancé un suspiro antes de soltar todo.

-¿Me crees idiota? ¿Crees que Ross es idiota? Responde.

Le dije molesta.

Me miró y caminé lejos de él, hacia la sala.

Me siguió y me tomó con fuerza del brazo.

-¿Qué estaba haciendo Ross aquí? ¿Acaso te acostaste con él, zorra?

Me gritó de repente.

Y ahora si no aguanté.

-¿Cómo tú llevas tiempo acostándote con Kaylee, con esa perra que se hace llamar mi mejor amiga?

Le solté otra bofetada y se quedó inmóvil.

Vi como su rostro empalidecía.

Parecía que estaba hablando con un fantasma o con el mismo diablo.

-¿De verdad, pensaste que nunca me enteraría? Eres un hijo de puta Jacob, y si aguanté tanto tiempo fue porque quise hacer lo mismo, quería vengarme.

-Noah, no sé de que hablas.- Me dijo, excusándose.

-¿No sabes? ¿No lo sabes? ¡Saca tu maldito celular!- Le grité, enfurecida.

VENGANZA // Ross LynchHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora