Narra Lexa
Ambos me observaban devorar el tocino que tenia frente a mi como si de un animal mismo se tratase, en aquel momento tenia tanta hambruna que habría sido capaz de comer cualquier cosa que estuviese frente a mi sin importar lo mucho que a mi organismo le costase digerirlo puesto que llevaba sin ingerir comida oral hacia ya bastante tiempo y era algo que a decir verdad me aterraba, tan solo recrear en mi cabeza la idea de que algo o alguien a quien no conocía había estado manteniendome alimentada para una finalidad que yo desconocía me hacia erizar los bellos. Pero las dos personas que ahora se observaban entre ellos sentados a mi frente eran sujetos que a pesar de conocerles de forma mínima me brindaban la seguridad emocional necesaria como para no espantarme. El primero era Jim Hopper, mejor conocido como Hopper, el jefe de policías del condado de Hawkins a quien había visto mínimas veces a lo largo de mi vida, mientras que la otra persona era una niña de cabello corto y risado quien me había encontrado en mi antigua casa luego de recibir un extraño llamado de alerta en su consciencia, según había explicado. Su nombre era Once, denominado asi supuse por la marca en su brazo similar a la mia.
Hopper y Once volvieron a posar atentos sus ojos en mi hasta que me resulto bastante incomodo y me vi obligada a mirarles desconcertada antes de seguir devorando mi alimento. El oficial soltó un suspiro ahogado antes de negar con su cabeza.─Que gran dia, ahora no solo tengo a una niña fugitiva escondiendose en mi casa, tambien me toca proteger a una adolescente desaparecida hace un año que arrasa con mi alimento ─Seguidamente a ponerse de pie el hombre recogio su plato de la cena y le translado hasta el fregadero, Once aun seguia observandome con detenimiento.
─Y fugitiva ─ Aclaro Once con un tono leve de voz cuando el sonido grifo llego directo a mis oídos. ─ Tres es... Exp...
─Experimento─Corroboro Hopper antes de que yo pudiese ponerme de pie y entregarle mi plato de comidas ya vacío y sin rastros de haber sido utilizado.
─Tres es experimento ─Volvió a repetir ella a modo de afirmación mientras yo volvía de pie a su lado, sus ojos cafés seguían penetrando cada fibra de mi cuerpo como si de un espejo se tratase.
─ ¿Experimento? Apenas lo entiendo, pero es imposible. Y mi nombre no es Tres, es Lexa. Me cuesta creer que esta marca es real y no una especie de broma, no puedo entender como es que apareció en mi brazo ─Carraspee mirando de reojo los números perfectamente visibles en mi blanquecina muñeca, en mi interior admitía que me daba temor el tener que visualizarlo puesto que cuando mas lo hacia mas real se volvía todo. ─ ¿Podría alguien explicarme que rayos? ─ Cuestione reposando mi cuerpo levemente sobre la pequeña mesa esperando realmente una respuesta concreta por parte de Hopper pero el hizo caso omiso y siguió fregando.
─Lo mismo me pregunte hace un año cuando te vi fuera de tu posada por primera vez ─ Resoplo irónico a lo que rodé mis ojos. Tal vez las paredes me diesen mejores respuestas que aquella.
─ ¿Tu también estabas... Encerrada? ─Pregunto Once con su típico tono susurrante al oír aquella respuesta de Jim, por un segundo no supe que responder, la verdadera respuesta era que si lo había estado pero no de la forma en la que todos conocían, mis cadenas no estaban en mis pies y la jaula con barrotes estaban solo en mi cabeza.
─Si, fui prisionera de mi mente ─Suspire con abatimiento y miedo a mencionar que aun me sentía prisionera de aquello.
─Ella es experimento, ella es yo ─Designo nuevamente Once esta vez de forma acusatoria observando a Hopper quien tan solo soltaba un resoplido tras otro. ─Ella tiene que quedarse.
─ No, debo encontrar a mi hermana, Becca, tienes que recordarla Hopper ─ Intente dar un paso fallido que resulto en mi contra al hacerme tambalear dejándome en evidencia frente a aquellos sujetos, Hopper no se hizo esperar y dejo aun lado lo que estaba haciendo solo para acercarse a nosotras.
─No, en tu estado no llegarías a ninguna parte, la ultima vez que vi a Becca fue huyendo de este pueblo despavorida a causa de tantas autoridades del gobierno y si Once tiene razón y ellos están buscándote también sera mejor que te quedes aquí, ella estará bien Lexa y necesitara que tu también lo estés ─El hombre coloco sus grandes manos en mis hombros en busca de brindarme seguridad mientras con sus ojos buscaba tranquilizar lo que era un sentimiento de impotencia y miedo, con una leve presión de sus brazos logro devolverme a mi silla en un abrir y cerrar de ojos. ─Recupera tus fuerzas primero, y tu ─Miro detenidamente a Once sentaba a mi lado ─Explícale las reglas comenzando por no cuestionar las decisiones del jefe de esta casa, es decir yo. Debo irme, pero no tardo en regresa ─ Nos observo a ambas antes de tomar su sombrero y desaparecer tras la puerta en la penumbra de la noche.
Once y yo nos miramos un momento cono si en nuestros cerebros pudiésemos comunicarnos, tenia la extraña sensación de sentir lo que ella estaba transmitiéndome con sus ojos, me plantee entonces que si ella no tenia miedo tampoco debía tenerlo yo, al fin y al cabo una persona en este mundo podía comprenderme y allí estaba sentada junto a mi ahora.
Y ambas de algún modo tal vez eramos experimentos.
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Demons in Your Head [Jonathan Byers] #LibrosTinieblas2016
FanfictionMis ojos siempre solían arder un corto tiempo antes de que lloviese, Jonathan sabia eso. Las voces en mi cabeza me repetían, todas juntas, frases que siquiera llegaba a comprender, eran desordenadas y de ellas podía oír tan solo palabras que me ater...