Capítulo XX

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  Lo primero que hizo Taehyung al despertar fue rodar la cabeza hacia un lado, colisionando así con otra. Se elevó rápidamente asustado y miró a quien se encontraba con él; Jin, era Jin. El mayor no tenía planeado dormirse allí, sinceramente, pero lo hizo, aunque no esperaba despertarse con un golpe.

— Uuuh...— Quejicoso, se llevó una mano a la cabeza para acariciarse con la palma y reducir el dolor.

— Yo...ehh...lo siento. — Susurró el más pequeño, apoyando la espalda en la pared.

— No pasa nada.— Contestó Jin.

  Taehyung, desde que despertó y vio al de anchos hombros junto a él, se preguntó curioso que hacía ahí, y no tardó en demostrarlo.

— ¿Estabas durmiendo?

El mayor, ante la pregunta asintió con sinceridad y sabiendo que Taehyung seguiría preguntando, se levantó y lo interrumpió; no estaba preparado para un interrogatorio.

— ¿Quieres ducharte primero o comer? — Demandó, dando tan solo esas dos opciones.

— Sigo cansado...— Taehyung, haciendo un puchero, se acostó de nuevo en respuesta.

  Jin asintió y admitió, en sus pensamientos, que también lo estaba e incluso más que el otro, sin embargo, no podía arriesgarse a que Taehyung le dijera que se acostara con él en la misma cama o algo parecido.

— Entonces voy a hacer el desayuno. Duerme un rato y luego baja ¿de acuerdo?

  El mayor se levantó de la silla donde había estado toda la noche sentado y se estiró de lado a lado, haciendo que sus huesos crujieran.

— ¿Has dormido ahí toda la noche? — Se atrevió a preguntar el menor, sin recibir, por supuesto, una respuesta; tendría que haber imaginado que sería así. ''¿Por qué dormiría ahí?'' pensó.

A los minutos de que Jin saliera de la habitación, Taehyung se acomodó en la cama, y el olor de Jin se metió suavemente por sus fosas nasales sin vacilación. Instantáneamente, acercó la cara a la almohada, dándose el lujo de imaginar que su hyung estaba con él.

  Jin no cocinó, salió simplemente a comprar al supermercado. Como no tardó tanto en ir y venir, pudo encontrarse con esa magnífica escena que lo alivió. Tosió con maldad, y el menor abrió los ojos empujando la almohada lejos completamente rojo y avergonzado. El de anchos hombros se acercó a él con una sonrisa y le alcanzó una pequeña bandeja con comida, dejándola a un lado de la cama. Tras ello, se dio la vuelta queriendo salir de la habitación. Taehyung lo interrumpió.

— Hyung... ¿No vas a darme de comer esta mañana? — Preguntó, cruzando los brazos como protesta.

— Puedes hacerlo tu solito. — Respondió el otro, repiento lo que él le había dicho el día anterior.

— Bien. — Replicó entonces el menor idignado, ignorando el hecho de que Jin se hubiera sentado junto a él.

— ¡Oh, ya veo! — Exclamó Jin. — Así que vas a ignorarme si no hago lo que tú quieras...

  Taehyung resopló y movió la cabeza hacia un lado en un intento de alejarse de su hyung.

— Dame la cuchara. — Demandó el de anchos hombros, agarrando el cubierto de las manos ajenas.

— Para hacerlo en este plan ni se te ocurra.

  Molesto, Taehyung trató de tener la cuchara de vuelta en sus manos, fallando estrepitosamente.

  Jin se rio de la escasa fuerza que tenía su dongsaeng, tampoco es que estuviera acostumbrado a usarla pues siempre le recordaba que de ellos dos, él mandaba.

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