veinte.

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Narra Youngjae.

Con las maletas en mano y Jaebum a mi lado, estábamos entrando en el aeropuerto para en un rato irnos rumbo a Japón.
Me sentía emocionado y a la vez tenía miedo. Sabía que lo que iba a vivir allí no iba a ser siempre agradable, sabía que pasaría por momentos duros y difíciles, pero también viviría otros divertidos y tranquilos. Este viaje sería como una montaña rusa, lleno de subidas y bajadas, pero lo importante era estar junto a él y atravesar todos los momentos a su lado.
Quería ser ese amigo que al igual que está en los buenos momentos también está en los malos. Jaebum no se merecía pasar por esto sin el apoyo de alguno de sus amigos. Y ya que Jinyoung y BamBam no iban a estar cerca de él, me iba a encargar yo de eso.
También estaba la grandiosa ventaja de que ambos sentíamos cosas fuertes el uno por el otro, yo mucho más que él, pero al fin y al cabo él también me quería como más que un amigo.
Me daba un poco de vergüenza la idea de vivir en el mismo apartamento que los padres y tener que responder a todas sus preguntas. ¿Y si ellos notaban que Jaebum y yo nos gustábamos? Seguro que su madre, como la mayoría, tenía la intuición muy desarrollada.

Después de una hora y media en el aeropuerto esperando y también haciendo todo lo necesario, por fin acabamos entrando en el avión para ya sí que sí irnos a Japón.
Estaba echando de menos a Coco, no sabía cuánto tiempo iba a estar fuera de Corea, pero iba a echarla de menos todos los días. De todas formas, sabía que ella iba a estar bien en compañía de Mark y Jackson, ya que Jackson pasaba más tiempo en el apartamento de su novio que en el suyo propio.

El vuelo duraría una hora y veinte minutos como máximo, así que lo que iba a hacer durante todo el viaje era dormir y nada más.

-Jaebum. -llamé a mi amigo que estaba sentado a mi izquierda.
-Dime. -me miró.
-Voy a dormir durante todo el vuelo, ¿y tú?
-También, estoy cansado. -hizo una mueca.
-¿Te sientes bien? -le pregunté preocupado y acaricié su brazo.
-Sólo tengo fatiga. -respondió en voz muy baja.
-¿Nada más? -toqué su frente y cuello para asegurarme y estos estaban demasiado calientes.
-Tienes fiebre. -le dije un poco alarmado. -¿Estás resfriado o algo?
-No, ni siquiera tengo mocos, tos o algo por el estilo. -negó mientras se tocaba las mismas zonas para verificar que tenía fiebre.
-Ten, bebe agua, es muy bueno beber mucha para bajar la fiebre. -le pasé mi botella. -No tengo algún paño para humedecerlo y pasarlo por tu cuello y frente, así que bebe y descansa. -acaricié su pelo mientras le apartaba algunos mechones que caían por su frente.
-Gracias, Youngjae. -se colocó la botella en los labios y bebió más de la mitad del contenido que había en esta. -Sabes, -habló una vez dejó de beber. -últimamente no he estado durmiendo bien, me despierto muchas veces por las noches.
-¿Tienes insomnio?
-Puede ser.
-Antes de que empezases a sentirte peor, ¿te costaba dormir? -acerqué su cabeza a mi hombro y la recosté en el mientras acariciaba su rostro y de vez en cuando su cabello.
-A veces, pero no demasiadas. Ahora ocurre más a menudo. -pasó uno de sus brazos por alrededor del mío y lo abrazó mientras seguía con su cabeza apoyada en mí y yo dejándole caricias.
-¿Has tenido más síntomas durante estos días? -estaba demasiado preocupado.
-Sí. -asintió.
-¿Cuáles?
-Algunas veces se me hinchan las piernas y me pesan más de la cuenta. También he perdido tres kilos sin ni siquiera esfuerzo.
-Dios mío, hyung. -abrí mis ojos como platos. -¿Y lo dices ahora? Eso no es normal.
-No te preocupes de eso en este momento, ya cuando lleguemos a Japón me harán pruebas y demás. Vamos a dormir mientras. -se acurrucó más en mí y acarició su mejilla con mi brazo, como si fuese un gatito.
-Está bien. -suspiré enternecido por la escena. -Descansa, precioso.
-Descansa tú también.

✨✨

Llegamos a nuestro destino. Estábamos enfrente de la casa de los padres de mi futuro novio. Era una casa espaciosa para sólo vivir en ella dos personas, pensaba que vivían en un apartamento pequeño, pero estuve equivocado.
Con toda la vergüenza del mundo, entré junto a Jaebum al hogar y justo al estar dentro vi a sus padres con grandes sonrisas en sus caras.

Todo cambia [2Jae]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora