XVI: Conversación

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Sasuke mantenía su taza de café entre los dedos de su mano derecha mientras revisaba su celular con la izquierda. Confiaba en que Suigetsu y los demás no tendrían problemas con la empresa, ya los había dejado encargados muchas veces como para saber que podrían manejar todo de la mejor manera posible.

Itachi le había mandando un mensaje confirmando la hora en la que se encontraría con Deidara, ni quiera se había dado cuenta que no quedaron en eso el día anterior. Por suerte su hermano era el medio que les permitió saber cuando verse.

El azabache guardó su celular, si lo seguía viendo pensaría en la empresa y trataría de volver a ella. Dirigió su vista a la ventana que se encontraba a su costado y pudo ver como el rubio de cabello largo se encontraba afuera, hablando con alguien a través de su teléfono. Era raro no verlo en sus habituales trajes para trabajar, solo lo había visto por un momento el día en que se les fue presentado en su casa, pero el cansancio no le permitió fijarse en detalles triviales como la ropa.

-Lamento demorarme - le dijo una vez había entrado y se sentaba frente a él.

-No es nada.

Sasuke sintió un incómodo silencio entre ellos, pero Deidara no parecía darle importancia mientras veía como el azabache jugueteaba con la taza que este tenia frente a él y pedía un mocha latte a la mesera.

-Bien, dime lo que tu piensas.

-¿Ha?

-De lo que paso - le aclaró. - Dime lo que pensaste que pasó.

-¿Quieres que te explique lo que tu hermano me hizo?

-Lo más seguro es que estés equivocado. Solo quiero ver que pensaste paso hace 16 años.

-....Fue en nuestro aniversario de bodas - le dijo viajando en sus recuerdos. - Habíamos cumplido un año de casados. En ese momento yo ya había cumplido los 20 años, el aun tenia 19.

-Hasta ahí todo es cierto.

-Ambos ya estábamos trabajando, yo con mi padre y él con el suyo. Ese día yo no quería trabajar, quería pasar todo el día junto a Naruto, recordando todo el tiempo que habíamos estado juntos. Pero tuve que ir al trabajo, Naruto me dijo que él me esperaría en casa ya que Minato le dio el día libre.

~En la oficina tenia un malestar, como si supiera que algo iba a suceder, pero no sabia que era o que podría ser. Tuve la suerte de que mi padre me dejara salir antes al ver que casi todo lo que me había dejado encargado ya lo había terminado. 

~Estaba contento. Digo, pensé que podríamos pasar más tiempo juntos en ese día tan especial para los dos. Pero, - a Sasuke se le había formado un nudo en la garganta, esperó unos segundos para que se le pasara con los ojos azules puestos en él - cuando llegué no resibí la clase de bienvenida que esperaba.

-¿Que fue lo que viste?

-Primero no note que era lo extraño. Fue hasta que vi un par de zapatos en la entrada que no le pertenecían a Naruto, y que claramente no eran míos. Entré a nuestra casa y me encontré con lo que no me esperaría. Mi esposo, en mi casa, en mi cama, con otro sujeto - le decía enfadado la imagen que vivió ese día. - Que, ¿acaso me dirás que lo alucine?

-.....No alucinaste - admitió Deidara. - ¿Pero sabías que no todo es lo que vez?

-Si tu hubieras estado en mi lugar, ¿te quedarías a ver lo que tu esposo hacia?

-No. Pero eso no significa que desapareciería sin saber el porque lo hizo - dijo serio. - Al contrario de lo que tu haces, a menos que Itachi me diga que ya no me ama, no voy a sacar conlucisones por mi cuenta.

La luz en la oscuridadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora