Capitulo 25

420 41 5
                                        

Aria

Enterré mi tenedor en un trozo de albóndiga y me lo llevé a la boca mientras miraba a mi mejor amiga sentada al otro lado de la mesa.

-No quiero-Respondí luego de que tragué mi comida.

-¿Por qué no?-Reclamó Riley mientras alejaba su bandeja vacía.

-No tengo ganas-Mentí-, ¿por qué mejor no comemos pizza en mi casa o algo por el estilo?

-Pero no vamos a una fiesta hace mucho.

Rodé los ojos mientras comía un poco de la lechuga de mi ensalada y fingí despreocupación. En cualquier otra situación hubiera aceptado sólo para hacer a Riley feliz, pero Jordan ya me había advertido en todos los idiomas que de momento era peligroso andar sola de noche y mucho más en un lugar lleno de adolescentes borrachos en los que no se podía confiar, y aunque era muy probable que en otro momento lo hubiera ignorado y hecho lo que se me venía en gana, lo cierto era que luego del pequeño asunto en el bosque la idea del peligro se hacía cada vez más presente en mi cerebro.

Lo que significaba que de momento iba a permanecer lejos de cualquier situación riesgosa, aunque eso me obligara a soportar uno de los berrinches de mi mejor amiga.

-¿Por qué no quieres?-Insistió.

-No me siento cómoda con la idea de fiestas en lugares solitarios-Admití-, Patrick sigue desaparecido y no se sabe si se fugó o si lo secuestraron-Okay, bien, sí, mentí en esa última parte.

Riley gimió. 

-Aria, me debes una desde que le mentí a tu madre sobre que te quedaste en mi casa.

-Error, eso me lo estabas devolviendo de la vez que te cubrí con lo del rockero excéntrico-Señalé colocando otra porción de comida en mi boca.

-Cierto, pero yo al menos te dije con quien estaba.

Logré mantener la expresión de culpabilidad lejos de mi rostro y bebí de mi jugo. Si le decía con quien había estado era capaz de falsificar la firma de mi madre y encerrarme en un psiquiátrico...quien sabe, tal vez esa era una buena idea para todas las locuras que había estado cometiendo en el último tiempo. Tal vez medicamentos y un montón de enfermeras gruñonas se las arreglaban para detener las mariposas que aparecían en mi estómago cada vez que veía a Jordan.

-Aria-Advirtió.

-Presente-Dije.

-No eres graciosa-Dijo mientras me fulminaba con la mirada.

-Si lo soy, galletita-Contradije.

-Panqueque, me estás ocultando algo, y aunque he estado bien con ello hasta el momento ya me está empezando a preocupar.

Me sentía culpable, como realmente, realmente, culpable de no poder decirle donde y sobre todo con quien había estado, pero no quería ponerla en peligro, y si le contaba aunque fuera una parte de la verdad sólo iba a lograr preocuparla.

Pero aún así...

-Se supone que soy tu mejor amiga, Aria.

-Lo eres-Dije.

-Pues no lo parece.

Ouch.

-Bien, te diré con quien pero por favor no hagas más preguntas.

Ella asintió con la cabeza.

-El clon malvado-Dije tan rápido que por un momento creí que no me había entendido.

Pero cuando vi como se atragantaba con saliva me di cuenta de que si me había oído y muy bien, o al menos eso creía gracias a la mirada que me estaba dedicando.

Sueño de Luna LlenaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora