Capitulo 14 -Mal dia

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Llegue a la escuela con la respiración agitada, las piernas me dolían como los mis demonios, el aire me faltaba, una pequeña gota de sudor baja por mi frente. Creo que jamás en mi vida había corrido tanto.

Mi casa no estaba muy lejos que digamos, eran solo 15 minutos en carro y 25 caminando. Pero cuando corres toda esa distancia pareciera como si jamás terminara.

En definitiva tengo que hacer más ejercicio, mi condicional física no es la mejor que digamos.

Necesitaba agua pero no había traído una botella de mi casa y no contaba con dinero en efectivo. Mire mi reloj de mano aun con agitación, solo faltaban 6 minutos para que la clase de matemáticas acabara, era mejor que esperara el cambio de modulo.

Rebusque dentro de mi mochila, tal vez con algo de suerte encontraría uno o dos dólares para una botella de agua o un bocadillo.

No desayunar en las mañanas me ponía de mal humor.

-¿Te sacaron de clases? –Esa voz, esa maldita voz, sabía perfectamente bien a quien pertenecía-

-No estoy de humor para que me molestes, Charlie

-Que bien eso aumenta la diversión –Puse los ojos en blanco al escucharlo- ¿Qué buscas?

-No es de tu incumbencia ¿o sí?

-Bueno, es que no traes tus usuales vestidos y tacones de chica prepotente así que pensé que tal vez necesitabas ayuda ¿Te sientes bien Dayana? –Justo en momentos como este, quiero tomar el cuello de Charlie y retorcerlo hasta que dejara de respirar-

-Lárgate de aquí Charlie, si quieres joder a alguien que no sea a mí –Tome mi mochila y camine con dirección a el salón de mi siguiente clase-

-No, de verdad ¿Te sientes bien? –Charlie caminaba a mi lado, continuando con su constante parloteo-

-Basta Charlie –Levante mi voz harta- ok no me siento bien, me duele la cabeza, no he desayunado, no tengo auto, no tengo efectivo, me que quedado dormida, perdí la primera clase y tuve que correr hasta aquí con un hilo de aliento. Así que hazme un favor y deja de joderme –Comencé a enumerar con los dedos mis desgracias con un tono de desesperación-

Seguí caminando esperando que Charlie se diera por vencido y me dejara en paz pero como es usual no lo hizo.

-¿Entonces te gusto como deje tu automóvil? –Estaba comenzando a poner sal en la herida-

-No tanto como tu motocicleta rosa –Dije con superioridad- de verdad no pudiste ser más original con lo del auto ¿verdad? –Hable con sarcasmo mientras veía como la sonrisa de Charlie desaparecía para volver a ser más grande, en solo un instante-

-Sabes Dayana me divierte tanto verte así, enojada y molesta mientras yo conduzco mi hermosa motocicleta negra –Enfatizo la ultima palabra- mientras tú tienes que correr esperando a que tu auto esté listo –Una carcajada de burla salió de los labios de Charlie, y yo podía sentir como mis orejas se ponían coloradas de coraje-

-Mejor cierra la boca Charlie, recuerda que el que ríe al último ríe mejor

-Ya lo veremos –Charlie giro sobre sus talones y camino hacia el pasillo opuesto. Creí que ya me había liberado de el cuándo volvió a girar hacia mí y grito ligeramente-

-Recuerda que hoy tenemos repaso en mi casa

Mierda, había olvidado por completo que teníamos que estudiar hoy. Creo que nada más me puede salir mal. O eso supongo.

Mi segunda clase fue física, gracias a dios el maestro no asistió y puede tener un momento de relajación en compañía de Miles. Este chico era tan genial de tantas maneras, es imposible que sea mi amigo. Las personas como él se supone que no existen, son personajes de cuentos de hadas como los príncipes o las parejas perfectas. Simplemente no existen o por lo menos yo no tengo la suerte de conocer.

ConquistaloHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora