Baekhyun está enamorado de Sehun, y ha intentado que el maknae le corresponda durante tanto tiempo que está cansándose.
Sehun se niega rotundamente a enamorarse, pero cada vez se le hará más difícil controlar los sentimientos que su hyung despierta...
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Capítulo XVIII
Había corrido a Junmyeon del cuarto hace un momento, tal vez su compañero intuía el motivo aunque, después de tantos años, ya no le importaba si lo sabía. Había pasado su estancia en Taipei sin hacer nada, para sentirse más cómodo en su casa, teniendo que soportar el calor acumulado en su cuerpo durante ese periodo.
Ojalá el día anterior su hyung no se hubiese limitado a bajar la cremallera de su pantalón, sino también se hubiera atrevido a tocarlo, no frente al público pero sí en el hotel. Pero no, su deseo no se hizo realidad, quedando como una fantasía que incrementaba su excitación conforme frotaba su miembro.
¿Por qué Baek lo había hecho? ¿Qué objetivo tenía el encenderlo si no asumiría la responsabilidad de saciarlo? Su mano fue a apretar la colcha bajo su cuerpo, mientras sus jadeos iban en aumento.
Además, cuando regresaron a Corea, en el aeropuerto Baekhyun le había rodeado el cuello y, aprovechando que un cubrebocas lo protegía, se acercó a su oído y le susurró que lo quería. Se mordió los dedos para evitar emitir un fuerte gemido al recordar esas palabras.
¿La mano de su hyung se sentiría del mismo modo al frotar su pene? No, por supuesto que no, si las manos de Baek eran perfectas, la sensación sobre su piel sería mil veces mejor, o al menos eso imaginaba. Desde la primera vez que se bañaron juntos, se había fijado en ellas, y se reprendía por no ceder en las ocasiones del pasado porque, de haberlo hecho, aquellas uñas ya hubieran sido proclamadas las dueñas de su espalda desde hace tiempo.
Su respiración se volvió rápida. Recordaba a la perfección el sabor de sus besos y de su cuello, al igual que la sensación de tenerlo encima suyo... Si se hubiera atrevido, ya hubiese descubierto el interior que ahora tanto anhelaba.
Hizo más presión con su mano y la movió con mayor ritmo... Deseaba más que nada el enterrarse en él y escucharlo gemir como en aquella noche. Necesitaba oírlo decir su nombre mientras lo embestía con fuerza.
Un golpe de calor invadió su cuerpo, su cansada palma se empapó y la otra fue a cubrir la sonrisa lasciva que apareció en su rostro... Jamás había sentido tantas ganas de tener sexo con alguien y, sin embargo, ese alguien lo torturaba con hacerse el prohibido. ¿Acaso tendría que resignarse a buscar a alguien más?
...
Había salido de la casa de Taeyeon en cuanto vio la noticia en Internet, su ser completo estaba alarmado y, de la urgencia que tenía por llegar al cuarto del maknae, ignoró a sus compañeros que todavía permanecían despiertos.
Al abrir la puerta, descubrió a un durmiente Junmyeon y a un soñoliento Sehun, quien lo miró inmediatamente.
Baekhyun limpió la lágrima que resbaló por su rostro, no había palabras para describir el alivio que sintió al verlo ahí. El alto tomó asiento y, rápidamente, fue envuelto por los brazos ajenos.