Uno tendrá que rendirse.

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Capítulo XX

El regreso a Corea solamente podía compararse con una tortura, el maknae le había evitado durante todo el camino, y temía que también sería ignorado los siguientes días. No obstante, no iba a permitirle que actuara como si nada hubiese ocurrido. Definitivamente, hablaría con él y dejaría las cosas claras cuando llegaran al dormitorio.

Pretender que nada pasó resultaría peor para ambos, ya lo había experimentado hace poco, y era un error que no pensaba volver a cometer. Por esa razón, cuando arribaron a la casa, le pidió a Junmyeon dejarlos a solas, intuyendo que el líder conocía la situación por la que pasaban, al igual que lo hacía Kyungsoo.

Ahora, yacía de pie frente al menor, con el corazón latiendo a mil por hora. A pesar de que contó con tiempo, no había preparado las palabras para expresar sus sentimientos, y parecía que su mente no pensaba en cooperar.

—Lo que te dije era cierto— habló Sehun, sentándose en su cama—. Yo... no quiero tener una relación.

El alto sabía de antemano que no podría posponer esa conversación por un largo periodo, es por eso que, en el trayecto, había reflexionado sobre lo que debería decir. Posiblemente, las palabras de Tao eran ciertas, y si le advertía a Baek desde el inicio, entonces su hyung no sufriría lo mismo que sus antiguos compañeros.

—Escucha, podemos tener sexo las veces que quieras, pero... — dijo el menor, guardó silencio varios segundos, la mirada del mayor estaba clavanda en su rostro—. No deberías enamorarte de mí, Baek. Porque si involucras tus sentimientos saldrás lastimado, y eso es algo que no quiero.

Sí, había entrado a esas cuatro paredes con la intención de platicar sobre el tema, sin embargo, las cosas que el menor decía no eran las que imaginó, ni siquiera se acercaban. Así que... ¿a eso se resumiría tanta espera?

—Lo único que te puedo ofrecer es ser tu pareja sexual, depende de ti si aceptas o no— continuó el maknae, recargando su peso en sus palmas—. Pero si accedes, no pienses que habrá algo más porque es lo único que ocurrirá entre los dos.

Baekhyun metió sus manos en el bolsillo de su sudadera y las empuñó... ¿Acaso lo mismo le había ofrecido a Luhan y Tao? ¿Realmente sus compañeros habían accedido a tal propuesta, consiguiendo solamente elevar el ego de Sehun? Tranquilizó su mente, él no sería como ellos, no pensaba darle el gusto al maknae y, por supuesto, sabía que valía mucho más. Sonrió de lado.

—No eres el único hombre en el mundo— comentó, haciendo que el ceño del otro se arrugara.

Salió de la habitación sin esperar a que Hun le contestara, no había nada más que decir. En efecto, el sexo entre los dos había sido increíble pero no aceptaría que el menor lo tratase como quisiera sólo por ese motivo.

Cuando Sehun vio a su hyung cerrar la puerta, se dejó caer sobre el lecho, estaba tan seguro que Baek diría que sí, que ahora su mente trabajaba a una velocidad duplicada para hallar una solución y poder repetir lo de la noche anterior.

...

¿Debía aceptar la propuesta de Sehun? ¿En verdad era lo único que podría obtener de él? ¿O sería lo mejor seguir el consejo de Kyung? Una almohada ocultaba su mortificado rostro de la vista del otro.

Con sólo pensar en ceder, sentía que lastimaba su orgullo. Sí, había tenido el firme propósito de no caer como sus antiguos compañeros; sin embargo, también era conocedor de que muchas relaciones habían iniciado con el acto sexual, así que su esperanza era que fuese su caso.

Si analizaba eso, él sabía cómo defenderse en ese tema, por lo que no le preocupaba. El problema yacía en que no quería a Sehun sólo físicamente... Suspiró. El maknae le había pedido no involucrarse emocionalmente, ojalá se lo hubiera dicho desde la primera vez que su corazón se hizo trizas por su culpa; de haber sabido antes las reglas de su juego, no se encontraría en esa situación, hubiese colocado sus ojos en alguien más, alguien que le correspondiera.

Surrender {SeBaek}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora