Más tarde, sale de la empresa para ir a la cafeteria que estaba cerca de la empresa.
Se quedó almorzando cuando vio entrar a una mujer bastante nerviosa, la mujer se acerca a ella.
–¿Me puede ayudar?
–Claro... ¿que necesita?
–Mi neumático está pinchado, quiero llamar la grúa pero no tengo seguro. ¿Me puede ayudar?
–Bueno, llamo a mi seguro para que la grúa pueda llevarse el auto.
–¿Puede salir y fijarse? Por favor.
Amanda frunce el ceño y suspira, deja la plata de lo que consumió y sale.
La mujer le muestra el neumático, estaba pinchado.
–¿No tiene un neumático en su baúl?
–Si pero no se cambiarlo por eso quiero llamar a la grúa.
Asiente y se pone en el cordón de la vereda, estaba distraída y cuando iba a llamar a la grúa, siente que alguien la empuja y cae a la calle, ve que un auto estaba muy cerca de impactarla y siente que alguien la levanta.
–Por dios.–Temblando.
Vio al que la había salvado y fue uno de los hombres de seguridad de la empresa.
–¿Esta bien, señora?
–Si, si. Estoy bien.–Respira hondo.–Muchas gracias.
El hombre asiente y cuando da media vuelta, no estaba la mujer, había desaparecido. Frunció el ceño.
–¿Acaso me intentó matar?–Piensa.
–Por su seguridad sera mejor que entre señora.
–Si, tienes razón.
Entra a la empresa y se pone a pensar en lo que acaba de ocurrir, ¿quien era esa mujer? Se lleva las manos a la cabeza y suspira.
–Me parece que hoy no es mi día.
Después de un rato, ella sale de la empresa y se encuentra con Rodolfo, se besan y el siente que le pasa algo.
–¿Y esa cara?
–No vas a creer lo que paso.
–¿Que paso?
Suspira.
–Mejor te lo cuento en casa.
Entran al auto de Amanda y el se queda mirándola preocupado en todo el camino, llegan a la casa.
–Habla amor.–Preocupado.
–No se lo que pasó, fue todo tan raro.–Traga saliva.–Cuando estaba comiendo, una mujer se me acercó para que la ayude, me dijo que un neumático del auto estaba pinchado y que llame a la grúa, sali a la calle y lo hice.–Tomo silencio y siguio hablando.–Me empujo a la calle y casi me atropellan.
Rodolfo la miro desesperado.
–¿Quien fue? ¿Como era?–Queria saber.
–Rubia, con los ojos cafés...
No la dejo terminar cuando el se lleva las manos a la cabeza, el sabia quien era.
–¿Con quien mierda me case?–Piensa.–Esta loca.
–Ya paso mi amor.–La abraza.–Ella no te volvera a hacer daño.
–¿Vos sabes quien fue?–Intrigada.
Suspira y asiente.
–Se quien es y no se como lo vas a tomar, si quieres despues le preguntas a Beatriz.–La mira.–Yo te amo Amanda y me muero si me dejas.
–¿Es tu novia?–Lo mira.
–No, es mi esposa. Digamos es mi ex, nos separamos y estamos en trámites para el divorcio.
–Dios mio.–Empieza a llorar.
–No llores mi amor.
–¿Como queres que llore? Me mentiste, yo no me meteria con un hombre casado.
–Hace unas semanas que le pedí el divorcio, antes de que los dos tuviéramos algo. Yo te amo Amanda, estoy enamorado de ti.
–Andate de mi casa.
–Amanda por favor. Escuchame.–Desesperado.
Quiere sujetarla pero ella se separa.
–Ahi tenes la puerta.–Señala.–No te vas a burlar de mí como antes.
Opto por dejarla sola por un momento y se fue derrotado. Apenas salio, las lagrimas empezaron a salir.
–¿Que mierda hiciste Melissa?
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Dulce Obsesión
RomanceLa dueña de una de las mejores marcas de cosmeticas del país, Amanda Torres. Conocera a Rodolfo Guerrero, quien atraviesa una crisis en su matrimonio. Apenas se conocen, trataran de poner resistencia pero la pasión que sienten los llevara a romper t...
