Capitulo 17: Una tarde con Yahir

72 16 0
                                        

Domingo 27 de mayo

— Borrego, dragón, serpiente, pájaro, delfín, mano, corazón, tortuga, palma, estrella.

Decía recostada a tú lado en el césped, con una de mis manos apuntando a las diferentes siluetas que figuraban diferentes nubes.

— ¡Sophía, mira! Esa tiene forma de cerdito. ¡Tienes que verla o se disipará! Dijiste de inmediato.

— Tienes razón, tiene forma de cerdito, un bello y pequeño cerdito. Y mira, resalta entre tantos diferentes tipos de figuras.

¡Vaya! Sí que parecemos niños buscando desesperadamente figuras en esas nubes, pero es gratificante a su lado.

— Jamás quiero apartarme de tú lado. Te has vuelto una persona muy importante para mí, Yahir.

Me quedé observando el azul del cielo, esperando una respuesta, pero la respuesta parecía demorar.

— Tú... tú, eres importante para mí también Sophía y lo sabes.

El titubeo al decir esas palabras en aquel momento, parecían figurar una perfecta mentira, pero ¿por qué habría de mentirme? No tendría ningún sentido.

— Yahir, sabes que no te estoy obligando a que digas cosas que realmente no quieres decir. Yo solo quiero sinceridad de tú parte, es lo único que te pido.

Esto se está volviendo cada vez más confuso y no me gusta en lo absoluto.

— Nena, solo titubeé un poco. No tienes porqué ponerte así por eso. Es algo muy normal, a cualquiera nos pasa.

Quizás debo admitir que exageré un poco. Creo que estoy haciendo un tsunami con tan solo un vaso con agua. ¡Vaya que eres exagerada, Sophía!

— Está bien. Solo te pido que no me mientas, porque tú mejor nadie sabes que no toleró las mentiras.

Si me disgusta algo en este mundo, son las efímeras mentiras. ¿Por qué referirme a ellas como efímeras?

Porque sin duda alguna, se descubren al poco tiempo. Así como con una bomba, la activas y solo es cuestión de minutos para que explote.

— Sabes que no te mentiré. Además, no tendría ningún sentido mentirte. Estoy contigo, a tu lado, jamás te mentiría, te quiero.

— También te quiero, te dije entre susurros. Te di un cálido beso en tú mejilla mientras acariciaba tú lindo y oscuro cabello.

— Se hace tarde, creo que debería irme. ¿Nos vemos mañana? ¡Te quiero! Dijiste mientras te acercabas al auto.

— ¡Por supuesto! Me avisas cuando llegues a casa, sabes que me preocupo cuando no lo haces, te amo.

Me quedé observando como subías al auto, dijiste adiós, me guiñaste un ojo y te pusiste en marcha.

PD: ansiosa por verte de nuevo.

A ti...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora