21: Recuerdos (2/2)

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Años atrás.

Una canción se escucha en el patio de mi casa, estamos reunidos allí disfrutando de un bonito momento, como si no perteneciéramos a una familia mafiosa y fuéramos personas normales que no se preocupan de nada. Mis padres comen tranquilamente sentados en sus sillas y yo les ofrezco más de beber. La música se corta y solo se oye el agua de la fuente.

―Ha pasado tiempo, ¿Me extrañaste?

Alzo la vista visualizando a Adelia. Lamentablemente no me da tiempo a reaccionar porque todo el mundo está siendo apuntado con armas en sus nucas. Me quejo mentalmente, por no haberla asesinado aquella vez, pude haberle disparado pero solo la asuste. Aunque ahora no creo que recuerde lo temerosa que estaba en ese momento.

―¿Qué? ¿No vas a responder? ―insiste.

―Si vas a matarme, puedes hacerlo ―Sonrío ―. No le tengo miedo a la muerte como otras personas ―le lanzo una indirecta para recordárselo.

Nunca he bajado la cabeza ante nadie, menos a la muerte. Sé que siempre está presente para mí, así que no tengo por qué temer. Ella es la que no aceptó su destino y no se quedó al margen. Algún día le llegara su hora.

―Te gustó torturarme, te encantó quedarte con todo, pero no más, haré que pagues ―me aclara estando satisfecha con lo que está por hacer ―. Querida Claire, quiero que ruegues.

El hombre que me apunta a mí con su arma, me golpea y caigo al suelo, este me agarra de los pelos, entonces me levanta lastimándome. Veo como hacen lo mismo con mis padres, pero los mantienen atados en el suelo. Se deshacen de todas las armas que podamos utilizar en su contra y entonces Adelia camina hasta mí, manteniéndome en suelo por sus hombres.

―Así que no le tienes miedo a la muerte ―repite lo que le dije.

―Sí, ¿Eres sorda o qué? ―me burlo.

―¿Y a la de tus padres? ―Los apunta con su revólver.

Me quedo callada, iba a decir una de las mías, pero no es momento, no sé lo que realmente planea. Me golpean para que hable y escupo la sangre.

―¿Qué quieres que te diga? ¿Piensas que voy a rogar? Es la ley de la vida, algunos mueren y otros no.

―¿Y qué tal si tú los matas? ―Me tira un revolver cerca de mí.

Sonrío.

―Tengo mala puntería, quizás te asesine a ti.

―No lo harás, si quieres sobrevivir, si deseas una oportunidad de salvarte ¿Qué dices? ¿Eres tan mala como cuentan todos? Explícame.

―Hazlo ―pide mi padre y me sobresalto.

―Aún tienes mucho por vivir ―Llora mi madre.

Niego y me pegan otra vez. Tras tanto dolor por nuevos golpes que llegan y continuos ruegos de mis padres, agarro el arma, así que mi mano tiembla. El lugar en mi mente se llena de oscuridad, al oír ambos tiros que yo misma provoco. Mi corazón late con fuerza, lo escucho, es potente. Hay sangre, me golpean otra vez antes de soltarme y es entonces cuando escucho la confesión de Adelia.

―Bien ¿Quieres sobrevivir? Corre.

Perdida en un mar de dolor, tanto física como mentalmente, escapo mientras me persiguen. La vista se me nubla pero sigo corriendo, a lo lejos visualizo a mi hermano que viene en mi auxilio, sin embargo detrás de mí escucho el tiro que dispara uno de los hombres, que estoy segura que me da en alguna parte de mi cabeza. Todo da vueltas, la visión se apaga y regresa por momentos. Hay más sangre, mucha más y luego nada, absolutamente nada. No tengo idea de lo que acaba de ocurrir.

Actualidad.

La antigua Claire no lo sabe, pero la actual da con el punto exacto donde comenzó la amnesia. Aun así, aunque tengo bastante rencor dentro, que crece en mi mente en desmedida, siento que todavía me falta recordar algo, pero no tengo tiempo para analizarlo. Adelia sigue queriendo asesinarme, y da la casualidad que en este mismo momento la tengo en frente.

―Es más bella en persona ―dice Jayce mientras me sostiene del brazo ya que sigo con mis vahídos y dolores de cabeza ―. Adelia Ender ¿cierto?

Ella sonríe.

―Jayce Markov, Señor Oscuridad, es un honor ¿Por qué se junta con basura? Nos hubiéramos llevado bien.

―¿La conoces? ―Me mira y luego a ella.

―¿Yo? Mucho, ¿y tú de qué? ―pregunta la mujer de cabello oscuro.

―Técnicamente fue mi prometida una vez.

Se ríe.

―¿Problemas en el paraíso? Recuerdo que quemaste todo un edificio, justo cuando ella estaba allí.

Lo sabía, la teoría de Lyon era correcta, yo no llegue de casualidad al lugar de la masacre del Señor Oscuridad, fue su culpa. Adelia siempre ha estado detrás de mí, porque de alguna manera sabía que no estaba muerta. Su venganza ha seguido con el pasar de los años, nunca se detuvo. Me odia y yo a ella, quiere matarme al igual que yo deseo asesinarla. Es una lucha constante llena de horror y muerte, es nuestra guerra, hasta que una al fin caiga, pero ya la recordé, ahora solo tengo que sobrevivir.

¿Pero cómo?

―Disculpen, estoy buscando a Adelia Ender ¿La han visto? ―Un morocho se presenta y todos los presentes, que son bastantes, se giran a ver.

―¿Quién me busca? ―Sonríe ella.

―Un gusto, soy Edwin Rockefelle ¿De casualidad no conoces a Cross M. Tyrus? Tengo una cuestión que arreglar con ambos.

Sinceramente no estoy escuchando de lo que hablan, porque creo que el dolor de mi cabeza, ha creado una alucinación en mí, detrás de este morocho, estoy visualizando a Lyon ¿Qué clase de espejismo es este?

Perversa Oscuridad: Claridad [#7]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora