Capítulo 12: París (Part II)

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"Déjate llevar", esa pequeña frase había hecho que hasta la más pequeña de mis terminaciones nerviosas cobraran vida

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"Déjate llevar", esa pequeña frase había hecho que hasta la más pequeña de mis terminaciones nerviosas cobraran vida. Una corriente recorrió mi cuerpo y me dejo sin respiración por un momento.

Debía admitir que tal vez no era la frase, sino la voz.

¿Por qué me hacía esto?

¿No veía que esto me dolía más que nada?

Las lágrimas empezaron a salir sin que me lo propusiera.

No seas débil – me dije a mi misma. No le des, otra vez, el poder de romperte. Aunque ya era muy tarde. Recuerdos vinieron a mí con un dolor extremadamente insoportable.

Un recuerdo.

-Te amo – le dije mientras lo besaba – más que a nada en este mundo.

Una lágrima.

-Eres mi todo – susurró mientras me miraba como si fuera lo más hermoso en esta tierra. Hizo que me sonrojará. Nunca había estado desnuda delante de nadie, pero con él no me importaba – nunca te voy a fallar.

Otro recuerdo.

-Siempre – dijimos los dos al mismo tiempo y con un último beso nos quedamos profundamente dormidos.

¡Basta! – me gritaba. No eres la misma ¡Recuérdalo!

Luke me miraba sorprendido y anonado, seguro no esperaba mi reacción y no sabía qué hacer.

En cambio yo no tenía idea de cómo me sentía, mis sentimientos eran un revoltijo, pero lo que primaba más se definía en una triste y oscura palabra de cinco letras: Dolor.

-No me toques – dije en un grito ahogado mientras me separaba de él.

-Daniela yo... - contestó alzando las manos como si tuviera miedo de herirme, más de lo que había hecho.

Traté de calmarme y olvidar el dolor, pero la grieta que había tratado de cerrar desde que me fui volvió a abrirse pero esta vez más grande, ¿acaso eso era posible?, si me rompía otra vez no lo soportaría, no podría seguir viviendo. ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué con un simple toque podía romperme y hacerme débil?!

La respuesta que me había dado mi mejor amigo Gabriel hace unos meses me dejo helada.

FLASHBACK

-Lo amas – respondió mi amigo como si fuera lo más obvio en el mundo – por eso te rompe, por eso te duele lo que el haga. Lo amas tanto que no puedes entender cómo puede hacerte daño, y lo peor es que no eres consciente que lo amas a tal grado de que mueres sin él, no literalmente claro está, pero le entregaste todo de ti y cuando una persona, mejor dicho una mujer, hace eso, lo hace para toda la vida.

Lo que me había dicho me dejo en shock. ¿Tenía razón?

Ahora sí que no podría parar de llorar.

Gabriel me miro a los ojos y me abrazo fuertemente. Solloce en sus brazos.

-No tiene nada de malo amar – me susurró en el oído mientras acariciaba mi cabello – simplemente trata de que ese amor no se vuelva odio, porque cuando te lastima la persona a la cual entregaste todo, a veces, todo lo bonito se entierra y no quiero que te amargues la vida por alguien tonto que no supo valorarte.

Traté de sonreír pero no pude.

Simplemente seguí llorando hasta que ya no salió una lágrima más.

Entonces traté y juré de todo corazón que no me amargaría. No por alguien que no me valora.

FIN DEL FLASHBACK

-¡Deja de hacerme esto! – Grité molesta, aunque creo que ese incontrolable enojo iba dirigido a mí - ¡No puedes hacerme lo que quieras a la hora que desees! ¡¿No te basto con quitarme lo más importante que tenía?! ¡¿Acaso quieres seguir burlándote de mí?!

El hizo una mueca de dolor.

-Nunca ha sido esa mi intención, yo... - trato de decir pero lo interrumpí.

-¿Nunca fue tu intención? – Dije un poco más calmada, una risita histérica salió de mis labios – nunca fue intención – repetí – pienso como dolería si de verdad quisieras lastimarme, supongo que si así me duele cuando lo haces sin querer, bueno...

Cerré mis ojos fuertemente y pensé que no debía seguir así, ¡Se fuerte! – me alenté.

Cuando abrí los ojos él estaba llorando.

Entonces la pared de frialdad que había construido durante estos meses boto un ladrillo.

Un ladrillo menos que haría mi barrera más débil.

-Luke – dije tratando de expresar mi desconcierto – por favor déjame en paz, ya me hiciste todo el daño que podrías haberme ocasionado, cumpliste tu apuesta, me quitaste la virginidad y te burlaste con tus amigos ¿no estas feliz?

-Daniela no es justo – dijo de pronto enojado ¡Enojado! ¿De qué estaba enojado él? – cometí un error y lo pague muy caro al perderte, es verdad que todo inicio por una puesta pero... ¡Te amo! ¡¿Está bien?!... me duele tenerte tan cerca y a la vez tan lejos... juro que si pudiera regresar al pasado y cambiar todo, lo haría, sin importar el precio, porque eres lo más importante en mi vida y no renunciare a ti, nunca lo hare así que dame una oportunidad.

¿Era en serio?

La cólera sustillo rápidamente al dolor.

No. No lo perdonaría nunca. Si lo hiciera me estaría degradando tanto que perdería lo único que me quedaba, ya que no había nada nuevo que pudiera darme la sensación de dolor, ni de felicidad, ni de tristeza, ni de ansiedad... no perdería lo único que me mantenía viva, la única cosa que no había sido capaz de arrebatarme: "mi orgullo".

-No Luke – dije entre dientes – nunca.

-Nunca digas nunca – dijo mirándome fijamente.

-Veremos – y salí rápidamente de ese lugar en el cual me había prometido no ceder.

Este sería un año muy largo.

Todos se preguntan por qué regrese. Mi hermano y Sandra piensan, seguro al igual que Luke, que fue para vengarme, al principio ese no era el motivo, ahora sí.

Odiaba a mi mamá por obligarme a venir, aunque si quería no casarme con ese chico del cual no se ni su nombre, debía quedarme aquí un año entero. Si regresaba antes tendría que asumir esa responsabilidad, la cual mis padres me habían entregado desde antes de nacer.

Revenge: The Game Starts [Editando]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora