13. Lejos

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El rostro de Neji era una ternura cuando, tímidamente, y luego de despertarla, le pidió si podía usar su ducha, puesto que ambos habían dormido tranquilamente en medio del enchastre de fluídos que quedó luego del acto.

Tenten miró el reloj de su mesita de noche y sonrió. El genio Hyuga nunca sería impuntual. -¿Cómo puedes despertarme a las seis de la mañana? - Y se le escapó una risita divertida.

Neji solo se rascó la cabeza incómodo y se encogió de hombros. -Lo siento...-

Ella se sentó en la cama divertida y tapándose la desnudez con las sábanas. -Estoy molestándote solamente.-

Neji, quién ya tenía puestos sus boxers, tomó sus ropa, que estaba desperdigada por todo el suelo, y le extendió a Tenten su ropa también. Ella, lo observó sorprendida de tanta caballerosidad, pero en vez de aceptar su oferta, se levantó como Dios la trajo al mundo y lo arrastró de la mano al baño.

Se bañaron juntos y Neji aún no podía creerlo mientras iba camino a la entrada de Konoha, dónde se encontró con su compañero Lee, quién instantáneamente lo miró alzando sus grandes cejas y preguntándole de dónde vino si él pasó a buscarlo por la mansión Hyuga dónde le dijeron que nunca llegó.

El sonrojo de Neji fue una respuesta fácil de entender para el pelinegro, quién sonrió pícaro.

Al cabo de unos minutos, por fin llegó Dayki, el hombre al que escoltarían.

La misión fue muy sencilla dentro de lo posible, al cabo de cinco días estaban emprendiendo camino hacia Konohagakure nuevamente. Cuando más desatentos estaban, mientras Lee caminaba con las manos y Neji simplemente descansaba la vista, fue que un kunai atravesó el costado del castaño.

Soltó un gemido de dolor y su compañero se puso de pie rápidamente cubriéndolo. 

El byakugan recién activado no percibió a nadie hasta que otro kunai impactó en su hombro, causándole aún más dolor. Entonces se dio cuenta de todo. Su punto ciego, Dayki observándolo entrenar, un experto en armas con una puntería tan precisa como la de Tenten, y la trampa más estúpida en la que pudo haber caído.

Aquel hombre lo odiaba, y le había tendido una trampa junto a otros cinco shinobis sin identificación de aldea, seguramente pagos por él.

Se hicieron presentes frente a ellos al momento siguiente de lanzar el último cuchillo que hirió al Hyuga.

Lee lo reconoció y se escandalizó.

-¿Te atraparon? ¡Suelten a ese pobre hombre, malditos!- Neji no puede creer lo inocente que es su compañero y adolorido y todo se pone en posición de defensa.

-Él es quien dirige todo esto, Lee...- El pelinegro se sorprende y se pone también a la defensiva.

Todos los contrincantes eran peligrosamente grandes y altos. Metían miedo, y más aún a un Neji herido.

Dayki invocó una katana y caminó a paso lento hasta su contrincante de cabello largo. Lee, sabiendo que su amigo no estaba en las mejores condiciones, se encargó de los otros ninjas.

Neji frunció el ceño al encontrarse cara a cara con ese tipo. Si bien lo odiaba por querer quitarle el amor de la mujer de su vida, lo odiaba más por ser un cobarde que ataca por la espalda y tiende trampas.

-Qué mirada tan escalofriante...- Se burló el más alto mientras desenvainaba el filo de su espada. -Deben ser esos raros ojos tuyos...- Le dijo intentando golpearlo una vez, a lo que Neji se defendió deteniendo con la golpe con un kunai y golpeando el centro de su pecho con la palma, hiriéndolo con su puño suave.

La pelea era ruda y llena de odio por ambas partes.

-Ni atacando por la espalda puedes contra mi...- masculló el castaño mientras intentaba atacarlo.

-Voy a destruirte... Y luego, mataré al líder del clan Amma. Volveré como un héroe a Konoha, me ganaré su amor...-

-¡No pudiste ni defenderla esa vez!-

-Pero ahora tengo un plan... Él está cerca y no espera un ataque ...-

Lee, a unos metros, se enfrentaba dificultosamente contra cinco shinobis que no se le acercaban ni a los tobillos en el manejo de taijutsu, pero lo superaban en número.

Cuando los cinco quedaron inconscientes, tendidos en el suelo, Lee corrió al auxilio de su compañero herido, para encontrarlo a punto de desmayarse. Por fin, y de una simple patada en la cabeza, logró derribar al joven a quién horas antes protegían.

-Lee...- Neji cayó de rodillas agotado y adolorido. - Me dijo que él estaba en las afueras de la aldea...- Dijo aún en estado de shock.

-¿Qué dices, Neji?-

-Este tipo, me acaba de decir que el hombre que lastimó a Tenten está en las afueras de la aldea... Tenemos que ir por él.- Su determinación era tan fuerte como las puntadas que sentía en su costado.

-Primero necesitas mejorar, luego te prometo que iremos. - Lo cargó en su espalda para llevarlo a la aldea que acababan de abandonar a buscar ayuda médica.

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