hilos;

1.4K 176 13
                                        

JinYoung se acomodó tranquilo en su asiento y comenzó a mirar a la gente que le rodeaba, y se burlaba plácidamente de algunas parejas, era divertido ver como sus hilos rojos no estaban unidos, mientras hasta algunos se veían ser una pareja de ccasados. Se preguntó por milésima vez como estaban casados si quiera, la gente esta loca se dijo a si mismo, mientras recordaba las primeras veces que notó los hilos rojos volando en su entorno, conectándose o jalando a diferentes lugares, tener dieciséis años y ver ese tipo de cosas, hasta había llegado a pensar que estaba drogado, pero después entendió el significado, los hilos rojos del destino. Ahora a sus veintitrés podía manejar esa habilidad y elegir cuando podía verlos y cuando no, lo curioso es que nunca pudo ver el suyo, se hizo a la idea de que moriría solo, y ello estaba bien no es como si estuviese esperando a alguien, o mejor dicho que se llevase de maravilla con todos, era un tanto reservado, excepto en su trabajo, las ventas, no era algo que se hubiese esperado hacer, no al menos con su pequeño odio a la gente, pero le resultaba fácil y le agradaba, le resultaba sencillo soltar sonrisas amables y persuadir a los grandes empresarios.

Miró de nuevo a la gente, y se fijo en una peculiar pareja de adolescentes, que lo hicieron recordar su torpe juventud queriendo unir a todos, se hundió en su asiento avergonzado, haciéndole sacar un gemido de su boca, se incorporó rápidamente mirando su taza de café y verificando que nadie le viese, ya que, de sólo pensar en lo tonto que fue intentando conectar a todas las personas con su debido hilo y la pena que pasó al ver que la mayoría de veces le tiraban de loco, lo hacía sentir idiota, ello era realmente vergonzoso de sólo recordar, soltó un suspiro y negó.

—Tranquilo si sigues mirando seguro te tiras de un puente— JaeBum le dijo riendo.

—Oh cállate— reprimió a su amigo mientras inevitablemente veía al dedo que conectaba con su hilo, ese hilo realmente tenía miles de nudos y algunas quemaduras, pero era fuerte, demasiado diría el pelinegro, él ya hubiese tirado ese hilo a la basura.

—Sí sigues viendo mi hilo creeré que quieres que conecte contigo— bromeó el mayor con una sonrisa.

—Si sigues así te juro que no te llevaré de vacaciones como te prometí— amenazó. JaeBum era su único amigo existente, y el único que le había creído la historia de los hilos, no tanto porque el quisiera sino porque su familia tenía ciertas creencias extrañas.

—Eh calma amigo, es una broma, no lo tomes en serio— dijo sonriente mientras le daba un sorbo al frappe que le habían dado por equivocación y que por amabilidad aceptó. Su amigo soltó una pequeña risa y negó dándose por vencido con él.

—Eres realmente un convenenciero.

—Lo sé— elevó su ceja con una sonrisa ladina. Su mirada se dirigió a la salida y se quedo perdido mirando al morocho que iba caminando en la calle, su amor platónico.

—Ya te hiciste demasiado daño JaeBum.

—¿Seguro que YoungJae no es el chico?— JinYoung suspiró molesto y alzó la vista para verificarlo de nuevo y negar. Su amigo había tenido una especie de relación con él, en la cual salió muy lastimado, JinYoung juraría y apostaría que se había creado una especie de obsesión porque ese chico ya le había dejado en claro que no era lo que el buscaba y JaeBum seguía insistiendo.

—No y no vuelvas a acercarte porque no quiero estar todo un mes metido en tu cuarto intentando sacarte de la cama.

—¿Crees que algún día lo encuentre? ¿Esta muy lejos?— preguntó de golpe siguiendo aun con la vista al chico que le hacía aun suspirar, su amigo le miró preocupado y negó en respuesta mirando después a la ventana.

—Esta cerca, puedo sentirlo— mintió, JinYoung sólo podía ver los hilos a distancias que sus ojos le permitían, no más allá, pero estaba seguro de el hilo de JaeBum no estaba ni cerca, aunque eso no lo sabía con certeza y no quería deprimir al chico, si bien podía parecer un chico frío y difícil de llevar pero era la persona más amable y amistosa, hasta podría jurar su amigo que era un modelo a seguir a su comparación.

—Si, bueno, no importa— le restó importancia de la nada, fingiendo que no le importaba en lo absoluto.- no puedo creer que tu empresa pagué los gastos del viaje.

—Ni yo, pero es obvio que no iba a desaprovechar la oportunidad

—Y es mejor compartirlo con tu amigo— le sonrió cómplice, y JinYoung le miró mal.

—Sigue en pie mi advertencia, Im.

—Oh ¡vamos sólo es una pequeña broma!

—Te juro que si no fueras mi amigo te hubiese dejado de hablar hace mucho.

—Tu me quieres JinYoung.

—A miles de kilómetros cuando estas en ese estado.— recriminó molesto mientras miraba el frappe ser vaciado por los labios de su acompañante.

Se soltó a reír y negó notablemente divertido, el pelinegro relajo su ceño y soltó una leve risa.

—Mañana será nuestro momento JinYoing.— hizo referencia a que mañana partían a su mes de viaje, era bastante tiempo, y ello los emocionaba bastante, porque si JinYoung estaba que saltaba de alegría pero se controlaba a si mismo.

—Berlin, no puedo creerlo, mi jefe esta loco por darme un viaje de ese tamaño— tomo la taza de café y sorbió

—Quizás, pero estoy seguro que no iba a lanzar a la borda su dinero

—Cierto, peor aun divorsiandose.

—Exacto, y eres su mano derecha técnicamente así que no hay problema

—Tomar lo que iba a ser suyo.

—¡Eh tranquilo! Te lo ha dado

—Sí, supongo...— miró su taza a casi vacía y suspiro rendido, negó varias veces y se burlo de si mismo, le causaba un poco de preocupación el modo en que había recibido ese viaje, casi como si fuese obra del destino

—No te desanimes carajo— JaeBum dio una palmada en su hombro, haciendo que el morocho asintiese mas convencido de si mismo

—Lo bueno los boletos son a la tarde.— habló tratando de sonar emocionado

—Ya tranquilo me quedo en tu apartamento.— golpeó de nuevo su homnro con una sonrisa mientras tenía el popote en su boca succionando el dulce sabor de la bebida 

—¿Eso debería hacerme sentir mejor?— cuestionó mientras alzaba una ceja.

—Supuestamente.— se encogió de hombros y siguió con su labor.- deberíamos de ir ya a empacar odio tener que esperarte.

—¡pero si no es mi culpa! ¡La vez pasada fuiste tu el desobligado y termine yo haciendo tu maleta!

—Ah...cierto, lo olvidé.—se burlo recordando lo paranoico que había sido Park al enterarse que no había empacado.

—Estúpido.

(...)

2dooooooo ahh

sinceramente son pocos los capítulos sorry baes ;-; y cortos, en serio espero les guste :'D
Pregunta seria ¿Se ve esta parte de la historia? :/

destino; pepigyeomHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora