Esto no podía estar pasando, no ahora, tenía que correr a verlo, tenía que al menos ver su dedo meñique, tenía que hacer algo, pero era demasiado tarde.
—Tomaré el vuelo JaeBum... JinYoung lo lamento... me entere hace unas horas, ni tiempo de reaccionar...— empezó a hablar Mark, con sus pertenecías en mano.
—Está bien.— interrumpió, sintiendo un vacío de la nada— ¿tomaron uno antes del tuyo?
—Su destino es diferente.— se apresuró a decir, y sin razón alguna el estómago de Jinyoung se revolvió
Destino.
Una palabra que quería manipular a su gusto, nunca espero eso, nunca había deseado algo en su vida, no con tanta fuerza, pero no dijo más y supuso que tuvo la culpa, ¿Era realmente un beso el causante de su partida?
Muchos caminos, hilos se cruzan, muchas historias se enredan en uno mismo. Toda historia tenía un inició y un final, todo era parte del plan maestro que la vida se encargaba de montarnos en la espalda, llorar no serviría de nada, pero no se contuvo, ni siquiera se había despedido, sintió como si lo hubiese perdido todo, cuando en realidad nunca tuvo nada, nada había sido suyo, pero lo había sentido como tal, se había encariñado con esos cabellos rubios, esa inocente mirada, esas mejillas rosadas, esa sonrisa, su voz, su risa, su altura, su manía con la leche sabor chocolate, la forma en que sus pestañas caían, su tacto, sus labios... tiempo, destino, lo que fuese, le dolía, a pesar de que la mujer le había dicho que aún no era su tiempo, sería paciente, se lo estaba jurando a sí mismo.
—¿El desgraciado me dejo aquí?— llego corriendo su asistente, e inmediatamente limpió la lágrima que se estaba resbalando bajo su mejilla.
—BamBam... creí que tomarías el vuelo— el rubio lucía confundido. Estaba seguro que se había ido para hacer más trabajo, pero al verlo supo que no era así.
—Déjame te aviso que estaba en la reunión con los proveedores, y ahora que salgo me veo con esta sorpresita, siempre me hace lo mismo, lo peor es que no hemos llegado a nada— se quejó el castaño al tiempo que se estiraba un poco.
—¿Siempre?— preguntó JaeBum, con una pizca de curiosidad.
—Eh, sí, se la pasa volando, divirtiéndose y a mí con todo el trabajo.—todos los oyentes fruncieron el ceño
—No, no espera, Jackson siempre dice que está trabajando.— trató de defenderlo
—Ay ya quisiera ese desgraciado, ese nada más cansado de coger.—soltó con toda molestia ¿en serio se la pasaba alegando que hacía todo el trabajo?
—¿Qué?—Soltó JinYoung, con una creciente furia en su pecho
—Ups...—Se percató de sus palabras y se encogió de hombros.
—Habla— exigió el pelinegro
—Me pagan lo suficiente para mi silencio.— se excusó, en cierto tono de burla.
—BamBam...—Mark le reprimió
—No puedo sacrificar mi trabajo por esto.— explicó, ya le había dado muchas vueltas al asunto y lo único que podía hacer era guardar silencio, al menos hasta que lo corrieran de la empresa.
—Eres un pequeño desgraciado— reaccionó de inmediato queriéndolo ahorcar, tenía las manos encima del menor pero fue detenido por los otros dos.
—Alto, alto, primero tenemos que asegurarnos de todo.—JaeBum los separo a ambos, haciendo que JinYoung gritara de frustración
—Este pequeño parlanchín prácticamente lo dijo todo— espetó molesto, BamBam dio un saltó protegiéndose con el cuerpo de JaeBum.
ESTÁS LEYENDO
destino; pepigyeom
Fanfiction"no importa atadura, nudo o imprevisto, el hilo rojo que conecta a dos almas será lo suficientemente fuerte para desistir." JinYoung tiene la habiliadad de ver el hilo rojo del destino, pero nunca ha podido ver el suyo, pretendiendo que él no esta d...
