- No te preocupes, Taekwoon, os esperaremos.
Esas fueron las últimas palabras de su hermana antes de colgar el teléfono, demasiado enfadado como para hablar con nadie, sobre todo con su acompañante, el cual se había quedado dormido en la parte de atrás del coche, y completamente despreocupado de la situación en la que se encontraban.
Para empezar no sabía cómo se había dejado convencer, o sí que lo sabía pero no le gustaba admitir que se había derretido cuando Wonsik le comenzó a dar pequeños besitos en la comisura de los labios, mientras le decía con voz tierna que quería acompañarlo a casa de su hermana en Busán.
Desde Seúl eran unas tres horas en tren, ambos podían haber comprado dos billetes que salieran a primera hora, y de esa manera ahora mismo estarían dándole el regalo navideño a Minyul, y estaba seguro que al pequeño le habría encantado el dinosaurio con tres tipos distintos de rugidos. Pero en ese instante se encontraban en una carretera desértica, a medio camino de su destino, y con el coche averiado.
Taekwoon maldijo la hora en la que las palabras de Wonsik le parecieron buena idea, porque "El viaje en tren era aburrido e ir en coche sería más entretenido" ya que "Podrían bajar de vez en cuanto a mirar el paisaje" o "Parar a comer en algún sitio delicioso". Habían salido a las seis de la mañana para poder estar en Busán a la hora de la merienda, el pelirrojo insistió en ir en su coche, uno que hacía solo unos meses que no conducía, y por lo tanto (según él) no daría ningún problema.
Pero ya hacía casi más de tres horas que estaban esperando a que la grúa viniera a por ellos, tenían suerte de que al menos había cobertura y pudieron llamar, pero la tranquilidad con la que Wonsik se estaba tomando la situación lo estaba poniendo de los nervios, sabiendo que todo era culpa suya.
Se sentó de manera brusca en el asiento del conductor, con la esperanza de despertarlo de su sueño profundo, pero eso solo hizo que sus ronquidos fueran más fuertes. Bufó enfadado, para añadir más leña al fuego hacía frio y tenía hambre, ya que se suponía que iban a parar en la siguiente ciudad para comer. Giró la cabeza para mirarlo, tenía el brazo sobre los ojos para taparse de la luz y las rodillas dobladas con los pies encima del asiento, se había quitado los zapatos y había utilizado su chaqueta para taparse, aunque en ese momento lo odiara, le pareció adorable.
Dormía exactamente igual que la mañana anterior, cuando se levantó después de haber pasado una de las mejores noches de su vida, y se quedó mirándolo embobado. Recordó haber sonreído mientras le colocaba uno de sus rojos mechones en su sitio, con el corazón aún a mil por hora, y sin comprender como aquel muchacho loco lo estaba haciendo sentir. Enrojeció al pensar la manera en la que lo tocó hasta llegar al cielo, o la ternura con la que lo acarició hasta quedar dormidos sobre aquel colchón en el suelo. Le gustó su primera vez, al igual que la segunda y tenía claro que aceptaría tener las siguientes, pero solo si era con Wonsik.
- Si me miras tanto me desgastaré, gatito. – Taekwoon cayó de la nube en la que se había subido, y el enfado volvió a llegar.
- ¿Estabas despierto?
- Desde el momento en el que has bufado por primera vez y tus tripas han sonado como los gruñidos de Buttie.
- Tengo hambre. – Dijo mientras se cruzaba de brazos y volvía a caer sobre el respaldo del asiento.
Lo escuchó moverse detrás de él, luego el sonido de una cremallera abriéndose, y segundos después una bolsa con pancakes dulces apareció delante de sus ojos.
- ¡Super Ravi al rescate! – Cogió el paquete, se le hizo la boca agua. Wonsik pasó al asiento delantero colocándose a su lado con una mochila y comenzó a sacar cosas. – También tengo leche de banana, fresa o mora, que podemos acompañar con oreos sabor chocolate blanco o ramen instantáneo. – Por muy disgustado que estuviera, le hizo reír la manera en la que describió los productos, como si realmente fuera un anuncio de televisión.
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Tu toque de Color
Fanfiction"Todos necesitamos un toque de color en nuestras vidas..." Ravi Pero en la de Wonsik no había ninguno... y le encantaba el de Taekwoon. Hyuk también tenía uno... pero era inalcanzable. Hakyeon lo había encontrado... y se negaba a admitirlo. 🌟HISTOR...
