La cafetera estaba que echaba humo, el local estaba a rebasar de gente por el aniversario de la revista. Habían venido celebridades, prensa y las mejores modelos de Corea para sesiones de fotos icónicas. Dos de ellas esperaban que Hyuk les sirviera un par de cafés descafeinados cortos con leche de soja y dos sacarinas, mientras hablaban sin parar del escenario donde modelarían la semana siguiente. Pero a él no le importaba lo más mínimo que fuera en París, sino el giro que dio la conversación al aparecer un ángel por la puerta.
- ¿Has visto su sonrisa? Me latía el corazón tan fuerte cada vez que me decía que fuera más natural. – Comentaba una mirándolo sin descaro.
- Tienes razón... es una pena que sea gay y que esté a punto de casarse. – Murmuró la que era más morena.
- ¿Cuándo es la boda?
- Creo que el mes que viene.
Era cierto, solo quedaban treinta y dos días para el evento del año según la televisión, y para Hyuk el peor día de su vida. Miró a Hongbin mientras éste saludaba a algunos conocidos, y les agradecía cuando lo felicitaban por su gran trabajo durante las sesiones fotográficas con el tema del mar. Aunque todos los días iba guapo, hoy especialmente lo encontró espectacular con esa chaqueta azul oscuro, combinada con camisa blanca y pantalones negros, era increíble como seguía causándole ese revuelo en su interior cada vez que sus ojos se fijaban en él.
Sus miradas se cruzaron por milésimas de segundo, y el calor en las mejillas no tardó en aparecer, tanto en Hyuk como en Hongbin, ya que ambos sabían lo que ocurriría en cuanto la última persona en la fiesta saliera por la puerta. Actuaron como si nada, e incluso se hablaron como cliente y camarero, se guiñaron un ojo en varias ocasiones, y sonreían tímidos cuando sin querer sus ojos se encontraban. Llevaban algo menos de dos meses con esos gestos, y por lo tanto eran comunes, había veces incluso que ni les importaba que alguien los pillara dedicándose miradas cómplices.
Hyuk nunca se imaginó estar con el fotógrafo de aquel modo, aunque para empezar tampoco se esperó que su primer beso fuera tan intenso y en un coche delante de su casa, pero menos era nada, y es que aunque no fuera correcto, la aventura que estaba teniendo con Hongbin desde hacía semanas era lo mejor que le podía haber pasado.
Fue extraño el modo en el que comenzaron, pues pasaron de no verse casi nunca, a comenzar a hablar a diario, con comodidad como dos buenos amigos, como si la escena del coche nunca hubiera pasado, como si el mayor no estuviera prometido. Pero aquel día ninguno de los dos se negó, y su tercer beso lo compartieron sin pudor en el ascensor al quedarse encerrados por un fallo eléctrico.
Sabía que era una locura, Sungjae se lo había dicho en una de sus conversaciones, pero no podía resistirse a él. Se derretía con cada caricia suya en los vestuarios de las modelos, le encantaba verlo lamerse los labios de café mientras lo observaba por las mañanas y adoraba el modo que pronunciaba su nombre entre gemidos. Porque aunque Hyuk tenía presente que Hongbin iba a casarse, era muy difícil no caer ante sus encantos en el sofá del estudio.
Bostezó después de mirar la hora, eran casi las dos de la madrugada, y por suerte la gente ya estaba comenzando a irse. Empezó a adelantar trabajo recogiendo los platos y vasos vacíos junto a sus compañeros, apagó la cafetera y barrió por donde pudo. No pasaron más de treinta minutos cuando se percató de que ya no había nadie, excepto un último invitado con un par de copas de más, que intentó abrir la puerta a pesar de estar cerrada ya con llave, así que después de ayudarlo y despedirse de sus ayudantes, al fin pudo respirar.
Miró a los lados, aún quedaban cosas por recoger, pero decidió dejarlas para el día siguiente, estaba realmente cansado. Se sintió algo decepcionado al no ver a Hongbin por ningún lado, ya que ambos habían decidido verse después de la fiesta, pero seguramente él también se sentiría agotado y se habría marchado, lo comprendió pero pensó que sería una noche menos sin aprovechar.
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Tu toque de Color
Fanfiction"Todos necesitamos un toque de color en nuestras vidas..." Ravi Pero en la de Wonsik no había ninguno... y le encantaba el de Taekwoon. Hyuk también tenía uno... pero era inalcanzable. Hakyeon lo había encontrado... y se negaba a admitirlo. 🌟HISTOR...
