Una agradable brisa de primavera entró por la ventana que habían dejado abierta para combatir un poco el calor que habían sentido. Taekwoon cerró los ojos disfrutando de ella mientras acomodaba la cabeza en el pecho de Wonsik. Estaba sentado entre sus piernas, completamente relajado con las caricias que sentía desde atrás, unas que recorrían desde sus costados hasta sus muslos, y nunca llegaban a más a pesar de que lo único que les cubría el cuerpo eran las sábanas.
Levantó la mano delante de sus ojos, apreciando el borrón de tinta que había en su dedo. Wonsik tenía razón, no le duraría mucho en cuanto se bañara, pero desde que se lo había dibujado con la intención de proponerle lo que nunca imaginó, se habían dado el suficiente amor como para que el supuesto anillo desapareciera a causa del sudor y no por el agua.
- ¿Crees que me lo podrías volver a hacer? – Preguntó mientras lo inspeccionaba, cerciorándose de que solo se podía apreciar el corazón.
- Deberías descansar, gatito. – Giró la cabeza como pudo, sin entenderlo. - Ya lo hemos hecho cuatro veces.
Taekwoon le dio un codazo recibiendo por respuesta un grito exagerado mezclado con una carcajada, y rodó los ojos, parecía que no lo conociera, por supuesto su prometido siempre sacaría alguna connotación sexual a cualquier cosa que dijera. Luego sonrió, le gustó como había sonado en su cabeza la palabra prometido y ya se imaginó viviendo una vida de recién casados en aquel garaje. Sabía que aún faltaba para aquello, pero tendría que tener paciencia.
No sabía exactamente lo que Wonsik haría o planearía para salir de allí, pero seguro que se le ocurriría algo, igual que toda la estrategia que había montado en su momento para que todos pensaran que Ravi estaba encarcelado. Al fin Taekwoon conocía toda la historia, se la había contado hacía escasos minutos, y no pudo evitar reprocharle lo innecesario que había sido todo.
No le gustaba nada la imagen de Wonsik entrando en comisaría, confesando quien era y que los agentes, después de varias preguntas, lo trataran como un delincuente. Odió imaginárselo entre rejas solo por intentar proteger un sueño que Taekwoon hacía semanas tenía en segundo plano. Durante toda esa parte estuvo con el corazón en un puño, sufriendo del mismo modo que él, apretándole la mano como si aún estuvieran viviendo la situación.
Por suerte lo relajó la aparición de su padre en todo lo ocurrido, aunque también lo sorprendió, ya que desde que se conocían, las pocas veces que Wonsik lo mencionaba no era precisamente para hablar bien de él. Era difícil imaginarse la escena donde aquel hombre aparecía protegiendo a su propio hijo después de haberlo tratado de tal modo durante su infancia, Taekwoon no tenía ni idea de la conversación que habrían podido tener como para que finalmente ambos ahora se llevaran tan bien.
- Mi padre lo perdió todo en cuanto me fui. – Le había explicado. – Mi madre lo dejó, enfadada por su comportamiento y su empresa comenzó a caer justo después. No le quedó nada más que la soledad en la casa donde vivíamos. Supongo que aquello lo hizo recapacitar.
Le llegó a dar algo de pena pensar en ese hombre solitario, pero una parte de él supo que se lo merecía.
- ¿Y cómo te encontró? – Fue una de las pocas preguntas que hizo.
- Por algún motivo, mi padre sabía que yo era Ravi desde que empecé a "hacerme famoso". – Tal vez fue la parte que más sorprendió a Taekwoon de toda la historia. -Reconoció mis dibujos y pinturas, incluso descubrí que compró varias de ellas. Me había estado siguiendo desde siempre, arrepentido de todo.
>> Por ello no se lo pensó dos veces al ayudarme a que no me encerraran, utilizó antiguos contactos y manejó el suficiente dinero como para que ahora toda Corea piense que Ravi está entre rejas.
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Tu toque de Color
Fanfic"Todos necesitamos un toque de color en nuestras vidas..." Ravi Pero en la de Wonsik no había ninguno... y le encantaba el de Taekwoon. Hyuk también tenía uno... pero era inalcanzable. Hakyeon lo había encontrado... y se negaba a admitirlo. 🌟HISTOR...
