Capítulo 48. "Esto no puede estar pasando".
MAKAYLA.
- ¿Y los chicos?- Pregunta mamá, entrando a casa junto a... Mi padre. Todavía me cuesta pronunciar esa palabra después de todo.
- No sé.- Miento.
- Creo que estarás de acuerdo de que es el momento de contarte la verdad.- Dice, yo asiento, con miedo a lo que vaya a decir.
- Hija...- Susurra mi padre, con miedo.
- No me digas hija, no después de haberme dejado, abandonado, mentido.- Agrego, furiosa y por la cara de mamá, se que la noticia no es nada buena.
- Antes de estar con tu madre, había estado con otra chica, imaginarás lo que pasó antes. Al conocer a tu mamá, mi Mundo cambió, todo pareció más lindo, hasta que te tuve a ti, mi primera hija, estaba muy feliz y te amaba y te sigo amando demasiado, no me imaginaba una vida sin ti, Makayla. Hasta que a tus 14 años, llegó mi ex. Diciéndome que había tenido un hijo mío. No podía creerlo y senti que si le decía a tu madre todo se acabaría. ¿Sabes cómo se puso?
No podía articular palabra. Así que el siguió hablando.
- Hija, la razón por la que me fui, por qué no podía seguir mirandolas a la cara después de haber tenido un hijo con otra mujer.- Baja la cabeza y vi su semblante serio, el que tanto se había acostumbrado a mantener, ya se había ido. Estaba llorando.
- El volvió, Makayla, pero muy tarde para mí.- No entendía nada.
- ¿Que? No entiendo. - Agrego, preocupada.
- Te envié a un campamento, para que no estuvieras sufriendo constantemente, en ese tiempo que estabas fuera, estaba con tu padre, arreglando todo y haciéndome exámenes. Esto era mucho para mí, fue peor cuando me contaron lo que te pasó en el campamento.- Lágrimas empezaron a caer en su rostro, supe que mi mamá siempre se había aguantado el llanto por mucho tiempo, para hacerme creer que era fuerte, cuando nunca fue así. - Creí que mandarte ahí sería una buena idea, pero me equivoqué... Al final igual terminaste sufriendo.
- Se directa.- Respondo. Trago grueso, se que se venía lo peor.
- Tengo cáncer.
Esto no puede estar pasando.
No a ella.
Sentía como todo mi sistema se estaba cayendo. Mis pies debilitados. Y todo mi cerebro no podía decifrar lo que había dicho mi madre.
- Mamá....- Lágrimas iban a caer, pero las contuve.
- Y he estado en exámenes, operaciones, pero... No tiene cura.- Y eso fue suficiente. Mamá se quedó tiesa.
- ¡Mamá! ¿Estás bien?- Pregunto, mi padre la estaba zarandeando y ella no se movía, no pestañeaba, ni hablaba, parecía un maniquí.
- ¡Llama a una ambulancia! ¡Rápido!- Y con mis piernas y manos temblando, marco el número.
- Buenos tardes.
- Buenas tardes, una ambulancia ahora. - Digo, apresurada y con el corazón desbordado.
- Espere un poco. ¿Que ha pasado?
- ¡A mi madre le dió un ataque! ¡Rápido!- Y después de eso, le doy la dirección. Papá le estaba echando agua para que se despertara pero no podía, se afirmaba el corazón, como si no pudiera respirar.
Pero es que de verdad no podía hacerlo. Ni si quiera hablar. Después de unos 20 minutos tratando de ayudarla, la ambulancia llega y con mis nervios de punta, me subo a la ambulancia, con miedo de que lo que no quería pensar ni decir en voz alta... Sucediera.
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Campamento de perras
Teen Fiction¿Cómo reaccionarias si tu madre te lleva a un campamento donde supuestamente era para aprender a comportarte? ¿Mal,verdad? En especial si eres como yo. Pues esa fue mi reacción ,pero hubo algo más que me llamó la atención. Un campamento lleno de...
