Capítulo 28. "El picnic".
MAKAYLA.
Se preguntaran, que pasó después del beso y la confesión.
Pues, nada interesante.
Seguí mi vida... ¿Por que hay que seguirla, cierto?
Pero, ahora estoy en el lugar secreto, junto al camarón, hablando de lo más normal. La suave brisa del campamento eriza mis poros. Y me genera una extraña sensación de paz. Pero todo eso se disuelve, en cuanto abro los ojos y veo nuevamente al Camarón.
-Cuentame algo que no sepa de ti.- Inquiero. Estaba acostada y con la cabeza en su pecho, las piernas entrelazadas junto a las suyas..
(FOTO EN MULTIMEDIA)
Mierda, no se en que momento nos volvimos asi.
Solo habían pasado dos semanas de la confesión y ya estábamos bien cursis.
Agh.
-Mmm... Cuando me enojo se me marca la vena del cuello.-Respondió.
-Interesante dato, Camarón.- Me separé de el y me senté.
-Por que te corres? Estábamos bien asi.- Reclama.
-Es incómodo... vernos asi...- Dije, esperando que no se enojara.
-Ah, bueno, para mi también , pero no te lo voy a negar, me gusta estar contigo.- Tambien se sentó, pero esta vez frente a mi. Besa mi mejilla.
Ay.
-Por que eres tan lindo, pendejo?- Gruñi. No aguanté más. Lo empujé.
Fue un gesto de acto reflejo. La ternura me hace ser brusca.
-Oye!- Rió. Yo tambien.- Por que eres tu tan hermosa?
Aww.
No.
Céntrate, Makayla. No te derritas como mantequilla.
-Por que mis papis me crearon con mucho amor...- Dije, con voz aniñada. Reímos juntos. Para luego volver a acostarme, pero esta vez encima de el.
-Bipolar.
-Cállate tu.-Dije burlona. Si, asi nos tratamos.
-Me estás asfixiando...-Fingió su muerte.
-Oye, Camarón. Pendejo.- Gruñi. El seguia con la lengua afuera, haciéndose el muerto.- Ya, deja de fingir.- Pasaron los minutos y el no despertaba.- Mierda, creo que si peso mucho.- Cuando quise levantarme, el se sentó, haciendo que casi cayera para atrás, sin embargo, alcanzó a agarrarme de las muñecas. Pasamos de estar en una pose tierna a una pose... media... ¿sexual?
Estaba sentada encima de el. Podia sentir a su miembro.
Mierda.
Empecé a temblar.
Cameron no hacia nada, sus ojos estaban bien abiertos y miraba al suelo.
Esta vez sentí como se le levantaba.
Doble mierda.
Jamás me había puesto así de nerviosa con un chico.
-Asi que te provoco, eh?- Dije "sensualmente" y a la vez burlona, el seguia sin mirarme, mordí su labio.- Ya te he dicho que eres muy sexy?- Ven? Les dije que yo era sincera y directa.
-Si, muchas veces.
-Ajá, ahora te vez como un niño tierno.- Rei. El me miró mal.
-No soy un niño.
ESTÁS LEYENDO
Campamento de perras
Teen Fiction¿Cómo reaccionarias si tu madre te lleva a un campamento donde supuestamente era para aprender a comportarte? ¿Mal,verdad? En especial si eres como yo. Pues esa fue mi reacción ,pero hubo algo más que me llamó la atención. Un campamento lleno de...
