1: Comienzo del juego.

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1: Comienzo del juego.

Evangelina:

No puedo decir con exactitud las veces que chillé cuando finalmente tuve el sobre en mis manos. Mi madre y yo hacíamos ruido con nuestros tacos mientras corríamos a avisarle a mi padre que lo había logrado.

Finalmente había ingresado a la academia luego de haber intentado 2 años seguidos.

Golpeé la puerta tantas veces que los guardias rodaron los ojos detrás de sus oscuros lentes, pero no me importaba ya que mi emoción reprimía todas mis otras emociones. Mamá me mandó una mirada ansiosa y papá seguía sin abrir la puerta.

-¿Está en una reunión o algo por el estilo?-Miré a James. Bajó sus lentes hasta que quedaron por la mitad de su nariz para así enviarme una mirada llena de falsa autoridad. Sus ojos eran azules y antes me daban escalofríos, pero aprendí a vivir con ello. De todas formas él era mi mejor amigo.

-El señor Egea está siendo entrevistado por la señorita Mariana Díaz.-Contestó y volvió a enderezar sus anteojos.

Antes de que pudiera decir algo, Franco habló.

-Pidió que no lo interrumpiésemos. Es una entrevista importante pero terminará en media hora. Le avisaremos que usted le busca.

Suspiré resignada y asentí. Mamá me miraba decepcionada y tomó mi mano.

-Media hora, cariño. ¡Vamos, debes armar tu maleta! Sabía que iban a aceptarte, así que te compré un vestido...

Caminaba por los pasillos mientras mi madre hablaba sobre la cantidad de cosas que iba a tratar de meter en mi maleta. De seguro me comprará una maleta expandible para que todo quepa y para que ella pueda comprar más y más cosas para mi estadía allí.

La sonrisa que había estallado en mi cara no iba a quitarse por nada en el mundo. Soñaba con ingresar a la academia de la señora Je desde que tenía 13 y mi hermana me llamó para contarme sobre su viaje por Europa.

"Queda en el centro de Londres. Es un lujo por fuera. Me dejaron entrar porque sabían quién era y me dieron un recorrido. ¿Sabías que Alena va ahí? Si, Alena, mi amiga. Baila como si fuera muy fácil y no te imaginas los demás. De todas formas no pueden hacer nada allí. Alena se manoseó con un chico en la entrada y ¡casi la expulsan! Tuvo suerte de que su padre tiene contactos, porque de no ser así... de seguro la llevaban a un internado. Pero vale, ¡la tía está media loca! La expulsaron del instituto Reich por darle nalgadas a sus compañeros."

A pesar de que la mitad de lo que dijo era sobre Alena o sobre lo "mala" que era la academia, leí sobre ella en google y quedé enganchada al instante. Cuando cumplí los 15 recibí la carta de ingreso. Leí y leí. Participé pero no me eligieron. Supongo que había alguien mejor. A los 16 también me la enviaron, pero sucedió lo mismo. No había perdido la esperanza así que cuando cumplí los 17 me la enviaron y tras esperar dos meses para saber los resultados, aquí estaba. Con el mismísimo sobre sellado por la mismísima señora Je.

Dance before die (resubido)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora