4: Perfección.
Traté de relajarme pero me era imposible. Aún tenía grabada las palabras "puta", "hijo de puta" y "ramera", las cuales desconocía completamente. Suponía que eran insultos. Miré el stereo y como cambiaban de color las luces que incluía.
Me di cuenta que la razón por la que iría a la academia era que mamá se había dado cuenta de que los escuchaba. Aprieté los ojos y no lo vi como una mala idea: me iría por 6 años, me alejaría de las discuciónes y quizás... ellos puedan volver a ser felices sin mi ahí.
Me gustaría ir a otro sitio en lugar de a un instituto de bailarínes. Me sorprendía que mi padre estuviera de acuerdo con ello, pues el ballet era un baile de niñas y en ese lugar podía apostar que era el baile más solicitado.
Al tener una familia estricta como la familia de mi padre, yo me empeñaba en hacer "cosas de hombres". Sabía conducir, bebía alcohol (todo tipo de bebidas alcoholicas menos la cerveza. Me resultaba el trago más asqueroso y común que podía existir) y jugaba golf todos los domingos.
De seguro mi madre fue la que tomó la decisión de enviarme a ese lugar sin siquiera tomarse la molestia de preguntarle a papá qué opinaba acerca de eso. Sus malditas decisiones precipitadas arruinaban la relación de ambos.
Un portazo resonó y todo el piso vibró. Suspire y me levanté para luego apagar la música. En lo que discutían se había reproducido el disco completo. Me puse mi pijama, me senté en la cama y tomé mi bloc de dibujo seguido de un lapiz.
Comencé a crear líneas sin sentido que pronto se convirtieron en una cara. No tenía idea de a quién estaba dibujando, pero seguía. Obedecía lo que mi imaginación decía. Comencé a dibujar sus ojos, expresivos y claros pero perdidos en algún tipo de pensamiento distante. Una mujer, susurró alguien en mi cabeza. Aprieté más la punta del lapiz y dibujé su nariz. Pequeña y respingada, linda nariz. Dibujé con sumo cuidado sus labios.
Besables, fue o primero que se me ocurrió. Fruncí levemente el ceño tratando de concentrarme aún más para terminar el dibujo. Su comisura izquierda estaba levantada, simulando una media sonrisa. Dibujé inconscientemente un hoyuelo en esa mejilla y continué con su cabello. Liso y oscuro cabello, largo hasta donde la hoja lo permitía. Coloqué unas pocas sombras y lo dí por finalizado.
Lo miré y sonreí para mis adentros. La chica que había creado era bellísima y sin duda un verdadero ángel. El más hermoso del paraíso. Solté un suspiro y di vuelta la hoja. Comencé a dibujar lo que podría ser el cuerpo de la mujer. Delineé delicadamente sus curvas. Ni tan grandes pero para nada pequeñas. Un cuerpo perfecto.
Me preguntaba si alguien tan perfecta podría existir en el planeta entero.
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Dance before die (resubido)
TienerfictieJason Windsor nunca pensó que con su frío y arrogante carácter iba a conquistar el cálido corazón de Evangelina Egea. Tampoco pensó que alguien iba a arrebatársela sin haberla tenido siquiera. Porque el aseguraba que nadie iba a prohibirle algo al f...
