Se despertó nuevamente, esta vez en su propia cama, reconociendo casi de inmediato su habitación.
—¿Estoy despierto ya?...—
Pregunto en voz alta, casi esperando a que apareciera alguien para cerciorarse de que esta vez, no era un sueño. Pero no era necesario, pues está vez, los recuerdos llegaron rápido a su cabeza; su nombre es Nathan, tiene 24 años, trabaja como contador en un despacho contable. Se sentía bien recordar quien era después de esos sueños tan extraños.
Vio el reloj, el cual marcaba las 7:03, rápidamente se levantó y busco su ropa, pues tenía que haberse levantado a las 6:30, si quería llegar a tiempo, no podría ni ducharse ni desayunar, no era la primera vez que lo hacía, pero no le gustaba para nada.
Eran las 7:28 cuando iba en el metro con dirección a su oficina, le recordó su sueño a pesar de que esta vez, el vagon estaba tan lleno como podría estarlo un lunes por la mañana. A estas alturas, no recordaba aquel sueño, salvo por pequeños fragmentos; lo que podia recordar mejor, era a una chica saltando a las vías del tren y, aunque no recordaba su aspecto, era fácil para su mente el imaginarla como Lizeth se veía antes de aquel accidente.
Llegó a la oficina a las 7:56, era buena hora pues entraba a las 8 en punto, colocó su dedo pulgar en la pantalla de uno de los torniquetes de entrada para que este le dejara pasar y acto seguido, subió al elevador que le llevaría al cuarto piso, donde se encontraba su oficina. Era de los contadores más jóvenes que había allí, siempre fue bueno en lo que hacía pero por algún motivo, no le satisfacía, incluso le aburría trabajar allí, pero no tenía opción.
Se detuvo en el pasillo junto al arreglo dedicado a Lizeth donde antes era su oficina, simplemente se quedó allí parado, viéndola por unos segundos, aún no se acostumbraba al hecho de que ella ya no estaba, por más que lo pensaba, no encontraba motivos al hecho de que hubiese saltado a las vías del tren.
—Buenos días— El saludo de uno de sus compañeros le regreso a la realidad.
—Buenos días— Respondió Nathan rápidamente como si estuviese programado para hacerlo.
Tras aquel intercambio de palabras, camino hasta su oficina, preparado para trabajar lo más duro posible hasta que terminará el día.
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Una Mente Oscura
Mystery / Thriller¿Qué será ese extraño lugar? Parece que esta diseñado para torturar nuestras mentes hasta llevarnos a la locura...
