Capítulo 12
En uno de los laboratorios de Capsule Corp, una pareja calmaba su respiración agitada. La científica abrazada al cuello de su esposo, apenas recuperó el aliento y soltó las caderas del hombre, que se encontraban aprisionadas por sus blancas piernas.
-Regresó muy activo, su majestad- depositó un suave beso en el hombro derecho de su pareja.
El príncipe esbozó una sonrisa apenas visible. -Siempre lo soy terrícola. No veo diferencia.
-Hace dos semanas que regresó de con Wiss su majestad, en estos días su libido se ha mantenido muy alto.
-Fueron seis meses sin disfrutar del placer que me ofreces... terrícola- mordió levemente el cuello de su mujer.
-Mmm... Porque usted así lo quiso- mordió el pezón derecho de su esposo.
En respuesta, Vegeta emitió un gruñido bajo. -Tengo que ser el más poderoso para poder defender éste planeta lleno de débiles. A menos que quieras morir, debilucha-. Esta vez le mordió con fuerza el labio inferior.
Bulma hizo una mueca de dolor. -¿Acaso no piensa salir de mí?
-¿Te molesta?- levantó una ceja.
-No pero... mi trasero se encuentra entumecido.
La científica se encontraba sentada en el escritorio de su laboratorio, con su marido de pie, entre sus piernas. Previamente habían tenido actividad íntima en esa posición, sin embargo, a pesar de haber logrado la satisfacción deseada, sus cuerpos se negaban a separarse.
Después del comentario de Bulma, el saiyajin se separó para liberarla, ella en un gesto de agradecimiento le sonrió. -Gracias príncipe, el escritorio no es muy cómodo- sobó sus glúteos.
-No dejabas de trabajar en ese tonto aparato, no se llegaba la hora de que fueras a nuestra cama.
-Atacarme en mi trabajo fue poco profesional- dijo coquetamente tapando su desnudez con una bata blanca. -Por cierto... me debes un pantalón de mezclilla y bragas-. Señaló los restos rotos de las prendas.
-Tsk. Tienes montones de esos sin estrenar.
Bulma levantó del piso el componente roto, el que se había esmerado tanto por terminar esa semana.
-Mi trabajo de casi seis días- musitó con tristeza.
-Lo puedes volver a armar. Vamos a la cama, ya es tarde y no has descansado- ordenó.
-Y descansaré menos, porque debo volver a armarlo.
-¿Cuál es la prisa mujer?- le arrebató el dispositivo para colocarlo con descuido sobre el escritorio.
-Tú no entiendes cómo funcionan las cosas en la empresa. Mi palabra está en juego, quedé muy formal con nuestro nuevo socio de entregarle el prototipo del tablero para la línea de autos que fabricaremos en conjunto. Es un proyecto muy ambicioso, en el que Trunks dedicó mucho tiempo para lograr llegar a un acuerdo.
-Lo entiendo Bulma, pero no por eso vas a dejar tu vida tras ese estúpido escritorio. ¡Por Kami mujer!, duré seis meses fuera entrenando, regreso ardiendo en deseos por recuperar el tiempo perdido y MÍ MUJER encuentra más atractivo crear un aparato, que tener intimidad con su marido.
Bulma suspiró resignada. -Supongo que no tiene caso seguir trabajando cansada.
-¿Es de consideración, el daño en el aparato?- comenzó a sentirse culpable, no era necesario lanzar con fuerza el delicado dispositivo, al momento en que subió a su mujer sobre el escritorio. Sentía coraje por haber sido ignorado la mayoría del tiempo esa semana y desquitó su frustración con el que consideraba, el culpable.
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Orgullo y tradición
FanfictionTrunks se encuentra entre el deber de una vieja tradición real o la libertad de poder dar el rumbo que quiera a su vida, debe elegir con sabiduría a su futura compañera. A pesar de no ser de su agrado la candidata Pan, aceptará por orgullo, pero int...
