73. Una vida, una muerte y perdonada

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2732 palabras. Espero y disfruten

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Los meses habian pasado y los miembros de la familia Vélez Semper estaban cada vez mase nerviosos. Erika lleva siete meses de embarazo y este bebé si le dio problemas. No como Andreina que al parecer solo se la pasaba durmiendo allí dentro.

- otra vez..¡Chris!- el castaño corrió y tocó el vientre ahora abultado y sonrió al sentir el pie de su bebé en la mano pateando fuerte

- va a ser fuerte esta niña- sonrió y sí. Es otra niña, no saben lo feliz que es ahora Andreina, sabiendo que va a tener una hermanita con quien jugar y ni hablemos de Christopher, casi grita de la emoción cuando la doctora dijo "felicidades es una hermosa nena".

En todo este embarazo a Erika se le han antojado cosas ricas y cosas asquerosas como una vez pidió pizza y malteada de chocolate y se comía todo junto, eso casi hizo vomitar a Christopher.

- ¿quieres un poco?- el la miró con ojitos de no guacala

- gracias por tu compartir pero no, iugh- ella solo sonrió

Los cambios de humor no estaban tan mal hasta el mes 5 donde ya comenzó todo. Lloraba un momento y despues estaba muriéndose de la risa, peleaba y mandaba a Christopher por un tubo pero después decía que no se vaya que ella lo ama. Pero él ya se acostumbró.

- ¡ya cállate Christopher, quiero dormir!- se tapó con la cobija hasta la cabeza y el solo movió la cabeza negativamente y estaba a punto de salir de la habitación cuando ella lo llamó- no, no te vayas mi amor. Quédate conmigo aquí, durmiendo.

El solo sonrió y se fue acostar a lado de ella, la abrazó por atrás y puso su mano en el vientre. Así es como le gusta a ella dormir y pues a Christopher también porque siente como si se comunicara con su hija.

- te amo- pronunció a punto de quedarse dormida

- yo también te amo.

Y así pasaron ya los nueve meses de embarazo de Erika, entre antojos, gritos, sonrisas, preocupaciones y muchas cosas más.

- ay...estoy que me muero de los nervios- ella sonrió- ¿porqué?

- es que ya cumples los nueve meses y la niña nada de dar señales de que quiere venir.

- seguro tiene pereza como su padre y por eso no sale- soltó una carcajada y él solo sonrió- además ya la llamaste- hizo una cara de dolor porque las contracciones ahora eran más fuertes.

- ¡ay...ahora que hago!.

- llevarme al hospital pues- asintió.

Corrió a la habitación de Andreina, tomó a la niña y la maletita. Ayudó a bajar a Erika hasta el auto y se fueron al hospital.

Una vez allí, llevaron a Erika a la sala de partos mientras que Christopher se quedaba con la niña en la sala de esperas.

- papi...mami ¿va a estar bien?- iba a llorar

- tranquila mi amor- se acercó a ella y le acarició el cabello- tu mami va a estar bien ¿okey?

- entonces ¿porqué la llevaron y ella gritaba?

- es que ella ya va a traer a tu hermanita mi amor- y la niña sonrió

- ¿ya viene mi hermanita?- estaba emocionada

- si mi amor, ya viene.

Por otro lado con Erika el ambiente estaba muy tenso. El dolor de las contracciones eran más que insoportables.

Obstáculos ~Christopher Vélez~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora