Una larga ducha era justo lo que necesitaba.
Después de una siesta y un almuerzo rápido, un delicioso pastelillo de chocolate y una botella de vino.
Todo un deleite que en mi vida espere recibir.
Simplemente esto es el paraíso.
La ropa es tan suave y cómoda, además es exactamente de mi talla.
Cosa que no me sorprende ya.
Este lugar parece haber sido diseñado completamente para mí.
Como si alguien leyera mi mente, e hiciera mis sueños realidad.
Aunque claro ni en mis sueños más locos imagine una cama tan cómoda.
Es como nubes.
-te ves mucho mejor Waylon-
-jamás me sentí más cómodo Dennis, esto es el cielo-
-me alegro que te sientas así, pero debo decirte que es hora de cenar, todos están bastante interesados en conocer al nuevo inquilino...-
-¿a mí?, pero no tengo nada de especial-
-llámalo cortesía o curiosidad, como abras notado no cualquiera puede venir a vivir aquí-
-lo sé, aun me siento confundido del porque estoy aquí-
-creo que todos, pero llámalo destino o fortuna, los dados están a tu favor ahora Waylon y es mejor no cuestionar a la suerte-
-sí, voy a disfrutar al máximo esta oportunidad-
-me alegro por ti querido, ahora andando no está bien llegar tarde a una fiesta en tu honor.-
Con algo de dificultad trago saliva, antes de tomar la mano de Dennis.
Era mejor terminar con esto lo más pronto posible.
Además una fiesta podría ser lo mejor para conocer a los demás habitantes del hotel.
Y si debía admitirlo estaba más que curioso por saber qué clase de gente vivía en este lugar.
*
*
*
El gran salón hacía gala de otra de sus memorables veladas.
Los enormes candelabros iluminaban la sala, dando a la noche un toque misterioso y hasta romántico.
Algunos de los invitados charlaban y bebían de forma apacible, pues hacia semanas que nadie llamaba la atención de madame, por ende ellos no tenían con quien divertirse.
Y no se malentienda, vivir en Mount massive tiene su encanto y sus ventajas, pero luego de un largo periodo se puede volver algo monótono y aburrido.
Ver las mismas caras una y otra vez, había llevado a mas de uno a desear irse.
Pero claro está, NADIE ABANDONA MOUNT MASSIVE.
Solo madame tiene ese poder, ella y todos los que estén cerca.
En este caso Jeremy Blaire y Richard Trager.
De alguna forma que muchos no entendían y otros envidiaban, ambos eran los únicos que podían acercarse a ella, nadie más se atrevía si quiera a mirarle a los ojos.
Mas por respeto que por otra cosa.
Aunque no podían olvidar de lo que ella era capaz.
-ese es-susurro uno de los invitados, mientras disimuladamente señalaba al joven rubio que entraba acompañado de Dennis.
El calvo parecía bastante orgulloso de ir acompañado de tan "buen" espécimen.
Y no podían negárselo, el joven Park tenía una belleza bastante sencilla, aunque llamativa.
-porque todos nos miran-
-a ti querido, eres la nueva comidilla del lugar-
-no me gusta-
-ignórales, deja que envidien lo que jamás podrán tener-
-a que te refieres dennis-
-solo son tonterías, que tal si te traigo una copa y tu me esperas sentado haya-
Dennis señalo unos sofás rojos en una esquina del salón.
Eso parecía buena idea asi que disimuladamente corrió hasta el punto, respirando mas tranquilo cuando todos dejaron de verle.
-es una noche encantadora, ¿no es así?-
Aquella hechizante voz de tono ronco y seductor.
Su corazón casi explota de emoción solo por aquel llamativo timbre.
-buenas noches, espero no incomodarte pero te he visto solo y no he podido resistirme a acercarme y saludarte-
-oh....gracias, y si es una hermosa noche-
-que hace alguien tan hermoso solo en su propia fiesta-
-venía con Dennis pero...-
-tu amigo se tardara algo de tiempo-señalo, Waylon busco a Dennis quien ahora charlaba con un hombre enorme y algo pasado de peso.
-ya veo-
-puedo hacerte compañía, al menos hasta que Dennis se desocupe-
-eso sería agradable, solo espero no ser una molestia.-
-todo lo contrario Darling, eres encantador-
Maldición podía sentir sus mejillas calentarse, sabía que se estaba sonrojando.
Lo cual era estúpido, este era un hombre.
Aunque Dennis ya le había advertido muchos de los residentes eran bisexuales.
-háblame de ti Waylon, ¿Qué te trajo a vivir aquí?-
Era extraño pero algo en este sujeto le hizo comenzar a hablar, como si hace años que le conociera y esta solo fuera una charla informal.
Parecía que Eddie, como entonces supo se llamaba este hombre, no le importaba que el aun estuviera casado.
Es mas parecía saber siempre que decir para hacerle sentir bien.
Tenía una labia increíble, y la forma en que sus labios se movían era hipnótico.
-me encanta tu sonrojo Darling, espero no encuentres muy atrevido esto-
Antes de siquiera poder contestarle, un suave beso fue depositado en sus mejillas.
Eran roce tan delicado, al igual que helado.
La piel de Eddie era hielo contra la suya.
Y a su vez quemaba de una forma de una manera indescriptible.
Ojala alguna vez hubiera sentido esto por lisa, pero ni su ex esposa le había hecho estremecer de esta forma.
-será mejor que me vaya, parece que Dennis se ha desocupado, pero espero volver a verte.-susurro a su oído-mi habitación es la numero 20 ven cuando desees-
El ni siquiera pudo despedirse, aquel hombre le dejo anonadado.
Cosa de la cual se burló Dennis cuando regreso.
Pero poco pudo escucharle decir, pues de las largas escaleras bajo aquella hermosa mujer de ojos azules.
Acaso Eddie tenía una hermana...
Esa mujer era tan bella y elegante como aquel hombre.
Y le miraba incluso de la misma forma.
En que se había metido al venir aquí.
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Hotel Mount Massive
FanfictionEl hotel Mount Massive tiene el gran placer de invitarte a pasar una hermosa velada en su nuevo recinto. En las lejanías del bosque, escondido de cualquier distracción que pudiera importunar a sus huéspedes, se encuentra construido el nuevo complejo...
