Capítulo 5

457 37 1
                                        

- Cuándo pensabas decírmelo?! - Gritó Miriam azotando la puerta tras de ella al entrar al despacho de Martos

- Primero, cálmate. Segundo no olvides que ser accesible no me hace menos tu jefe así que no vuelvas a levantarme así la voz

- Pensabas acaso que no me iba a enterar?

- Supongo que te refieres a lo de Luis

- Manuel, metiste en el equipo al novio de la última victima conocida del Asesino de Cenicienta. No sólo es poco ético y va contra cualquier protocolo sino que además pones en riesgo toda la investigación - Aseveró más calmada la rubia

Martos señaló la silla frente a él invitándola a sentarse. La gallega negó bufando pero cedió ante la insistencia de su jefe y amigo.

- Miriam, confías en mí?

- Claro que confío pero...

- Cepeda es un excelente agente, puedes aprender mucho de él. - El comentario le molestó enormemente pero prefirió no expresarlo para evitar subir el tono de la conversación. - Acabo de cortar con la Dra. Galera quien me aseguró que Luis está en perfectas condiciones emocionales y psicológicas para afrontar el caso. Creo que pueden ayudarse mutuamente. Él lo necesita, necesita estar en este caso para ser el mismo de siempre, para terminar de reconstruirse. Aparte hablé con mis superiores y están de acuerdo. No estoy haciendo esto a ciegas. 

- Necesito saberlo todo para entender a qué me enfrento Manuel. 

- No soy yo quién debe contártelo, es él... y me alegro que haya empezado por sincerarse contigo. No esperaba que lo hiciera tan rápido.

- No se, Manuel... Esto me da muy mala espina

Martos se levantó de su asiento, rodeó el escritorio y se agachó al lado de Miriam tomando su mano y mirándola directamente a los ojos

- Te prometo que si esto se tuerce, lo saco del caso. Pero necesito que me prometas que le vas a dar una oportunidad y que lo vas a ayudar a ayudarte.

Miriam le corrió la mirada. Odiaba el poder que tenía el capitán para convencerla con su voz suave y pausada y con sus palabras justas...

- Miriam, por favor - insistió el hombre

Ella resopló una vez más

- Esta bien. Pero recuerda tu promesa

- Lo haré - dijo finalmente Martos dedicándole una media sonrisa.


********************

Recorrió el pequeño departamento con la mirada una vez más. Debía tener las mismas dimensiones que el que ocupaba desde hace 2 años aunque era bastante más claro y estaba notoriamente más ordenado y limpio salvo por la mancha de sangre que había penetrado en el parqué. Llevaba más de 45 minutos a solas en el lugar mientras Ricky interrogaba a los vecinos. Había abierto cada puerta, cada armario, cada cajón y husmeado en cada rincón de la intimidad de aquella pobre chica.

Se llevó la mano izquierda a la barbilla acariciando su barba mirando hacia un punto fijo en la nada...

- Ya terminé con los vecinos si quieres podemos vol... En qué piensas? - Preguntó Merino al entrar en la habitación y verlo prácticamente en trance. Lo conocía. Habían trabajado juntos por 3 años. Cuando Luis se tocaba así la barba es porque algo le daba vueltas por la cabeza insistentemente.

- Hay algo que no cierra Ricky - Contestó sin voltear mirar a su compañero que se encontraba tras él. - La victimología- Ricardo lo observaba confuso y aunque el gallego no lo tuviera en su campo de visión pareció haber intuido su expresión - La victimología es diferente Ricky. No  estoy seguro que sea la misma persona - Aseguró Luis esta vez girándose para mirar a Merino que seguía expectante ante lo que estaba empezando a exponer su antiguo jefe - Recuerdas a las 6 victimas anteriores? Qué tenían en común?

- Guapas, jóvenes, morenas...

- Con pareja - Interrumpió Luis - Todas tenían pareja estable. Cuatro de ellas estaban comprometidas y las otras dos llevaban más de dos años de relación

- Ya pero no sabemos si Lucia tenía o no tenía pareja?

- Indicios Merino! Indicios - Dijo abriendo el primer cajón de la cajonera que se encontraba en el cuarto de la joven y levantando en su mano una pieza de ropa interior .

- No te comprendo

- Mira su ropa interior. No hay nada sexy, no hay lencería - Suelta las bragas y camina hacia el baño - Ves? Un sólo cepillo de dientes. Ni preservativos ni pastillas anticonceptivas en ninguna parte del departamento. Revisaron su teléfono?

- Estaba bloqueado, lo tienen los de informática... creo.

- Y sus redes sociales? 

- No encontramos nada. Sólo tenía facebook aunque hacía meses que no lo actualizaba. Tenía muy pocas fotos... una con los padres, otra en Machu Pichu, algunas con amigas.. Poco más.

- Y los vecinos? Qué te dijeron los vecinos? - Preguntó Luis mientras repasaba por enésima vez el departamento con la mirada

- Nada. Algunos ni la conocían. Dijeron que era muy reservada. La veían poco. La única que me dijo un poco más fue la del 5° B que fue la que la encontró. Me dijo que nunca se veía a nadie  entrar ni salir del departamento.

- Ya, más a mi favor... Si lo confirmamos es un cambio en la victimología y un cambio en la victimología sólo pueden ser 2 cosas: o está degenerando o no se trata del mismo asesino.

- Es él Luis, lo sé - Aseguró Ricky bajando la cabeza - La metodología, la disposición del cuerpo, el zapato como "trofeo".... hay cosas que no se revelaron a la prensa amigo. Aparte...

Se detuvo el mallorquín desviando la mirada

- Aparte qué? - Silencio - APARTE QUÉ RICKY JODER!

Merino caminó unos pasos hasta llegar al salón corriendo levemente el sofá color marfil que ocupaba el lateral izquierdo de la habitación.

Luis tragó saliva al ver lo que estaba dibujado en la pared. Sintió que su corazón se detenía por unos segundos. Su respiración se entrecortó y apretó fuerte el puño para calmar su impulso de romper todo lo que se encontraba en la habitación

Sólo había hecho ese dibujo una vez. La última...  un corazón roto dibujado en sangre  sobre la pared blanca. Aquella vez, ese detalle lo había hecho dudar que el Asesino de Cenicienta y el asesino de su novia eran la misma persona pero entonces se detuvo... fue así que dio por sentado que lo hizo como un ritual para cerrar el ciclo aunque algo dentro de él le hacía creer que en realidad Aitiana era el primer objetivo, el verdadero objetivo pero nunca pudo probarlo. La culpa lo atormentaba. Sería por él? Sería una venganza? Galera lo ayudó en eso, a no seguir autoflagelándose aunque a veces le seguía costando no hacerlo.

- Bien - Empezó a hablar el gallego aunque su voz sonaba quebrada - Si es el mismo entonces está degenerando y sabes qué significa eso? Que no sabemos cuándo, cómo y dónde va a volver a matar ni a quién - Aseguró el criminólogo mirando fijamente a su compañero.

- Hay otra cosa Luis - Dijo Merino pensativo - Por qué no mató en estos 2 años? Dónde estuvo? Qué lo detuvo?

"Aitana" pensó Luis pero no lo dijo. En realidad era sólo una hipótesis vaga

- Vamos! - Dijo luego de unos segundos de silencio tirando de Ricardo hacia la puerta

- Si, mejor. Ya es tarde y tenemos que reportarnos con Rodriguez

- No vamos a la estación - Contestó Cepeda con gesto indescifrable

- Y a dónde vamos entonces? - Cuestionó Ricky apretando el botón de planta baja en el ascensor.

- A ver a Roi- Contestó el gallego mientras las puertas del ascensor se cerraba frente a ellos.











El Crimen de CenicientaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora