Capítulo 16

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Todo transcurría con la normalidad de un día cualquiera en los 2 primeros pisos. Martos y Merino habían decido subir por las escaleras resignados luego de esperar por varios minutos el ascensor que parecía detenido en el tercer piso donde se encontraban las oficinas de la Brigada de Homicidios que capitaneaba el mayor de los hombres. Intercambiaron opiniones y comentarios sobre la cantidad de veces que había pedido que instalaran otro elevador considerando inaudito que un edificio de 8 pisos contara con uno sólo. La normalidad reinante en los primeros pisos se empezó a disipar al llegar al tercero. María discutía fervientemente con un uniformado que les resultaba desconocido como varios más que circulaban por las instalaciones, Agoney intentaba calmar a su compañera.

- No pueden!!! Cómo se atreven!!! - Gritaba la rubia exaltada.

Martos se adelantó a Merino para intentar dilucidar lo que estaba ocurriendo

- Se puede saber qué está pasando? - Intervino el capitán mostrando su placa identificatoria al uniformado que se encontraba parado frente a la puerta de la oficina de Roi

- Están revisando todas las cosas de Mendez. Se llevaron sus computadoras. Nadie nos quiere explicar qué está pasando - Contestó Agoney notoriamente más calmado que su compañera.

- Y eso por qué? - Preguntó Ricky extrañado al llegar hasta ellos

- No puedo brindarle esa información señor - Respondió el uniformado sin cambiar su expresión sombría

- Podría informarme quién ordenó esto? - Cuestionó Martos

- Lo ordené yo - La voz a su espalda le resultó familiar y se giró para confirmar sus sospechas

- Leal? Pero qué mierda tiene que ver Asuntos internos en esto? - Expresó el Capitán notoriamente molesto

- También es un gusto verte Manuel - Dijo el hombre sonriendo irónicamente

- Lo siento pero no me gusta nada cómo se ve esto 

- No nos dejaron entrar al laboratorio - Acusó María quien no lograba bajar sus revoluciones 

- Podemos hablar en privado? - El agente Leal se dirigió a Martos señalando su oficina.

Luego de varios minutos ambos hombres salieron de la oficina del capitán. La expresión sombría y preocupada de Martos alertó a Merino, Hernández y Villar que hasta ese momento aguardaban en silencio.

***

El olor a humo invadía el quinto piso. El hollín cubría cada rincón. Martos y Leal se abrían paso entre los oficiales que iban y venían con bolsas de evidencias. 

- Agente Guix - Leal alertó al hombre de mediana estatura que taciturno recorría el laboratorio aparentemente concentrado en la búsqueda de algo, aunque ni siquiera él sabía exactamente qué.

Guix levantó la vista del suelo y recorrió los 2 metros que lo separaban de los hombres que se encontraban parados en la puerta de entrada del laboratorio

- Manuel, te presento al Capitán Martos. Capitán Martos, el Detective Manuel Guix. Es uno de mis mejores agentes, va a estar a cargo de la investigación - Los presentó Leal mientras ambos hombres estrechaban sus manos.

- La oficial Lacouza acompañó a Nunyez, el compañero de la occisa a la enfermería. Se encontraba en una crisis nerviosa y no pudimos interrogarlo - Informó Guix a sus superior soltando la mano de Martos quien tragó saliva molesto ante la idea de tener a su equipo bajo la lupa. 

***

El inconfundible perfume cítrico de Miriam logró sacar a Luis se la vorágine de pensamientos que lo atormentaban. Abrió los ojos y la vio acercarse, por primera vez desde la comunicación telefónica con Ana sintió paz.

El Crimen de CenicientaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora