- Pasen, pasen - Insistió Agoney
Los 3 invitados pasaron uno tras otro. Raoul cerró la puerta detrás de Luis quien fue el último en pasar.
- Raoul se ofreció a ayudarnos. Está de nuestro lado. Me pareció buena idea reunirnos en su casa porque él no está en la mira - Informó Agoney esperando aprobación
- Gracias - Dijo Luis con cortesía mirando al chico rubio quién asintió con la cabeza. Lo cierto es que no se fiaba del todo. Apenas conocía al chico del archivo, lo había visto un par de veces. Iban a exponer sus planes y teorías frente a él? La idea no le agradaba en lo absoluto
- Es super bonito tu piso Raoul - Dijo Ana recorriendo el pequeño departamento con la vista y su característica sonrisa amplia y fresca. El piso era luminoso y estaba decorado con muy buen gusto.
- Gracias. Lo hubieras visto cuando lo compré. Era una pocilga pero poco a poco lo fui restaurándolo y dándole mi toque - Dijo el chico amablemente
"Es propio" pensó Luis. Cómo puede un agente junior con un sueldo miserable tener un piso propio en Madrid. La zona no era de las mejores pero tampoco de las peores.
Las demás personas en la habitación mantenían una conversación banal sobre decoración, propiedades, muebles. Luis seguía inmerso en sus pensamientos.
Confiaba en Agoney. No le había dado motivos para no hacerlo. Perez Cantó se llenaba la boca hablando maravillas de él cuando trabajaban juntos en Crímenes Menores. Decidió entonces que si Agoney confiaba en Raoul él también lo haría. La experiencia le indicaba que eso de "Desconfía hasta de tu sombra" que un profesor de la academia le dijo una vez era el peor consejo que le habían dado en la profesión.
El timbre de la entrada al edificio sonó.
- Deben ser los demás - Dijo Miriam
Un par de minutos después Ricky y María entraban al departamento
- Lo siento por llegar tarde. Culpa de María - Dijo Ricky picando a su compañera
- Sí claro, culpa mía por detenerme 5 minutos en la farmacia y no tuya por tardar 20 minutos decidiendo que papitas traer.
Todos rieron perdiendo por unos instantes el foco en el motivo de la reunión.
- Creo que deberíamos empezar - Los exhortó Miriam y todos tomaron lugar al rededor de la mesa del comedor
- Oye!!! Por cierto.... Me alegro tanto que ustedes dos hayan decidido darse otra oportunidad. Haceís una pareja tan mona - Dijo Ricky sonriendo mientras miraba a Raoul y Agoney que tomaban su lugar en la mesa uno al lado del otro.
Los demás no pudieron disimular la sorpresa pese a intentarlo.
- Sí, bueno -admitió Agoney sonriendo y apoyando su mano sobre la mano de su novio - Pero por favor que no salga de aquí. Todos sabemos como son las políticas sobre relaciones entre compañeros de trabajo.
- Y aunque no pertenezcamos a la mismo equipo, me interesa conservar mi puesto, no quiero arriesgarlo por nada. Aparte estudio criminología y aspiro a algún día poder estar en crímenes mayores. Preferimos mantenerlo en secreto. Creemos que es lo mejor, al menos por ahora- Añadió Raoul
Luis y Miriam no pudieron evitar mirarse con una mezcla de complicidad y culpa, reacción que para la mayoría de sus compañeros pasó inadvertida... aunque no para todos.
- Bien, antes de empezar quiero agradecerles a todos su ayuda en primer lugar y en segundo lugar pedirles que todo lo que se hable en estas 4 paredes quede entre nosotros. Ni siquiera Martos tiene que saber. No quiero involucrarlo en esto. Se jugaría más que cualquiera de nosotros - Dijo Luis dirigiéndose al equipo
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El Crimen de Cenicienta
RomanceEl asesino de cenicienta ha vuelto a matar luego de 2 años y el Detective Luis Cepeda decide salir de su letargo para atrapar al hombre que arruinó su vida, esta vez no se escaparía, esta vez cometería un error... Volver a la estación no será como...
