- No vas a decirle nada a Miriam? - Preguntó Ricky mientras se alejaban de la ciudad camino a Segovia
- No quiero meterla en esto. Le costó mucho llegar a donde está. No podría perdonarme si le traigo un problema. Demasiado que he aceptado que vengas tú... Y ya me estoy arrepintiendo - Bromeó
- Estais juntos verdad? - Llevaba rato queriendo decirlo y había decidido disfrazarlo de pregunta mientras hurgaba entre los discos que Cepeda guardaba en su auto
Luis abrió los ojos al máximo de su extensión y se puso particularmente tenso
- A ver Luis, tranquilo. Ya todos los sabemos. Bueno, todos menos Martos o eso creo. No es que seais especialmente disimulados tío - Merino lanzó una carcajada - Y tal vez la próxima vez elijas besarla en un lugar que no tenga vidrios espejados con una habitación contigua a la que accede todo el mundo como la sala de interrogatorios o acariciarle la mano por debajo de la mesa en las reuniones...
- Qué cabrón - Soltó Luis sonriendo y negando con la cabeza
- No pasa nada. Sabes que de ninguno de nosotros saldrá ni media palabra. Os queremos y estamos felices por vosotros. De verdad
- Ya... Y yo que pensaba que lo estaba haciendo de puta madre
Ambos amigos rieron como en los viejos tiempos. El trayecto fue especialmente ameno. Bromearon y recordaron anécdotas de su época en la academia de policía. Poniéndose al corriente de sus vidas, algo que no hacían desde que Luis había regresado a la unidad. Los dos se alegraban por volver a encontrarse con quienes eran.
No había sido fácil para Ricky el ingreso a la academia. Siempre se había sentido aislado por los demás aspirantes a policía que veían en su condición sexual un problema. El acoso, las burlas, el hostigamiento lo habían hecho pensar en renunciar varias veces a pesar de ser uno de los mejores en el campus. Cuando Luis ingresó un año después las cosas cambiaron. La suerte los puso en la misma habitación como compañeros. Al segundo día de estar en la academia sacó la cara por él y se puso frente a Vidal, él hasta entonces "mejor mejor aspirante de la academia", mientras éste hacía la milésima broma de mal gusto sobre su sexualidad, en ese momento supo que no estaría sólo. Luis era un líder natural y poco a poco todos empezaron a seguirlo y respetarlo y con ello vino la aceptación, el darse la oportunidad de conocerlo y compartir con él... y las bromas y el hostigamiento cesaron. Siempre le iba a estar agradecido por verlo como el hombre que era y respetarlo como tal que a pesar de deber ser algo usual no lo era entre los policías, al menos no esa época.
Finalmente llegaron con ayuda de GPS a la dirección que Roi les había indicado. Una iglesia antigua pero imponente se alzaba frente a ellos.
-El Padre José los espera en la sacristía- les indicó la anciana que los recibió al entrar mientras caminaba delante de ellos señalando el camino.
- Buenas tardes Padre. Soy el agente Luis Cepeda y él es mi compañero el agente Ricardo Merino - Se presentó Luis mostrando su placa identificatoria- Les agradezco que nos reciba
- Es un gusto hijo. En qué puedo ayudarlos? - Dijo el sacerdote señalando las dos sillas frente a él indicando que tomen asiento a lo que ambos hombres obedecieron
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El Crimen de Cenicienta
RomansaEl asesino de cenicienta ha vuelto a matar luego de 2 años y el Detective Luis Cepeda decide salir de su letargo para atrapar al hombre que arruinó su vida, esta vez no se escaparía, esta vez cometería un error... Volver a la estación no será como...
