La boda estaba a pocos minutos de iniciar y ellos estaban en un cuarto con sus trajes a medio poner.
- ahh ahhh - no podía parar de gemir.
- calla - tomo su rostro y lo beso como pudo ya que estaba atrás, para silenciarlo.
- Kacchan ahí ahhh - era inevitable no gemir su nombre.
- déjame amarte - en ese cuarto pequeño apenas pudo acomodar a su esposo contra la pared, desnudarlo de la cintura para abajo y penetrarlo con fuerza.
- rápido más....más... - rogaba sin contener su voz.
- cállate o nos descubrirán - siguió con estocadas fuertes.
- ahh ahhh - se mordió el labio para intentar callarse pero no podía ser silencioso si su próstata era atacada sin piedad.
- me encantas - le dijo al oído mientras seguía masturbándolo con su mano libre, la otra apresaba con fuerza su cadera.
- aggg te amo....aggg ahhhhhhhh - no paro de gemir pese al lugar donde estaban.
- también te amo....y amo darte bien duro - dejo de masturbarlo para darle algunas nalgadas junto a estocadas violentas.
- ahh si Ahhh Kacchan, Kacchan - no podía negar que se sentía morboso y sucio pero con su esposo todo era increíble.
- Deku deja de apretarme tanto, mierda - él sabía cómo, cuando y que hacer para volver loco a su amante pero igualmente el peliverde sabía cómo volverlo loco a él.
- ahhhhhhhh hhhhh - se recargo contra la pared al terminar agotado por esa corrida.
- me hiciste acabar rápido - se recargo a su lado sacando su miembro y buscando un paquete de toallitas que tenía en su bolsillo.
- se supone que iba a ser algo rápido - se quejó al sentir las manos del rubio limpiando lo.
- no me quejo, pero quiero más - beso su mejilla.
- luego de la boda....
- boda....carajo la boda, tengo los malditos anillos - se apresuró a limpiarse.
- eres un pervertido, yo te dije que no, que no teníamos tiempo y que....
- cállate nerd y cámbiate ya - se empezó a acomodar su ropa.
- pero si fue tu idea y ahora me culpas a mí - se quejó y se acomodó de la mejor manera su traje.
Llegaron en el último momento a la boda de Eijiro y Denki, bueno estaban en la iglesia solo que en cuarto diferente a donde se realizaría la ceremonia.
Solo diez segundos después y entro el novio Denki que si decidió usar un vestido y tacones para su gran día, era una diva aún en su día a día.
Y ese en especial era su gran día, ya que unía su vida a la de su amado.
Krhisma estubo a nada de gritarle a su mejor amigo por desaparecer y llegar con esa sonrisa que gritaba lo que acababa de hacer.
Pero todo reproche y pensamiento lógico se fue al caño cuando escucho esa música, miro a la entrada y su amado caminaba elegante por el pasillo a su encuentro, el vestido resaltaba sus caderas y tenía una abertura de un lado de la pierna dejando al descubierto su piel.
Una imagen tentadora y a casi nada de ser su marido, suyo y de nadie más.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.