12.-Aparentemente tranquila

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De vuelta a mi realidad. Adiós sueño, adiós hermosos momentos.
Fue un buen tiempo. Y estoy feliz por eso.
Al llegar a casa, mi madre me preparó mi cena favorita, tacos. Mi padre estaba feliz, pero como siempre, enojado de algo. Mi hermana Kia, en su habitación. Con un simple hola, bastaba.
Subí a ordenar mis cosas y hacer mis deberes para la escuela.
Llamé a Emily, que por cierto, me dio una severa reprimenda por no haberla llamado desde Roma. Le conté mis 3 días locos en exactamente 2 horas, detalle a detalle, volviendo a sentir mis emociones como locas.
Estaba muy feliz por mí. La extrañé muchísimo desde que salí de Milán y necesite de ella cada uno de mis días.
No ocurrió nada importante en mi ausencia.
Después de la extensa conversación telefónica, me encontraba cansada.
Me fui a la cama. Dormí soñando en Roma, era de esperarse. Sueños de mierda.

Lunes.
Desperté con un estado de ánimo genial, en la escuela, resumiendo, abracé con todas mis fuerzas a Emily, Naomi y Raúl. Mi afecto hacia ellos era infinito, nunca los había extrañado tanto. Ya no tenía idea de qué haría en cuanto dejésemos la escuela.
Ya que ellos entendían mi personalidad, no hicieron nada al respecto, me correspondieron cada uno de mis inesperados abrazos momentáneos tanto como podían, siente soltando una carcajada conmigo.
Me siento renovada. Siento que encontré a mi verdadero yo.
Esta bien, estoy exagerando un poco.
Me pasé la primera semana después de Roma genial.
Estado de ánimo: 100%
Autoestima: 100%
Arrepentimientos: 0%
Perfecto.
Emily me observaba raro, en su criterio yo estaba rara. Ignoré su presentimiento.
Era jueves.
Fui a la escuela, dimos un examen de matemática extremadamente complicado para mi, y extremadamente fácil para Raúl. Estaba demasiado nerviosa, si suspendía esta materia recibiría un hermoso castigo por parte de mi padre. Raúl se apiadó de mi y me pasó casi todas las respuestas, enserio no se qué haría sin este chico.
-Te amo Raúl, te amo!-le susurré al oído tal y como lo haría una joven dramática de novela.
-Sólo cállate y copia Kate-también me susurró mientras reía, lo fulminé con la mirada.
En fin, si mi examen relativamente bien, Emily me esperaba en la puerta del aula con cara de "necesito explicaciones".
-Ya, ya, ya me di cuenta Kate, es por ÉL que ya no me hablas todo el día de Leo? ¿Lo olvidaste tan rápido?
En ese instante un flashback acudió a mi mente y todos mis recuerdos volvieron, desde el primer mensaje, las bromas, las lágrimas, canciones hasta el viaje y los besos. Mi corazón se retorció.
-¿Por él quién?-la miré confundida.
-Y yo soy estúpida y ciega Kate, es obvio que por Raúl!-Emily podía ser tan insolente cuando se lo proponía.
Rodé los ojos y la miré seriamente.
-¿qué te pasa? Sabes muy bien que Raúl es mi mejor amigo.
-También sé muy bien cuando te gusta alguien, por como lo miras o como hablas con él. Kate a mi no me engañas, te gusta Raúl.
Me quedé en un mini shock. No era posible, nunca vi a Raúl como algo más y menos después de lo que sucedió en Roma, nunca olvidé a alguien tan rápido.
Esperen, esperen esperen.
No me olvidé de Leo, claro que no, pero que podía hacer al respecto? Mi opción número uno era: intentar olvidar a Leo con alguien más. Si, mi opción número uno y mi única opción.
Pero ese alguien no podía ser Raúl. Mierda.
No entiendo porque siempre que alguien me hecha en cara que me gusta una persona, recién el sentimiento nace. Siempre!
Gracias Emily, una confusión más hacia mi lista.
Pasé la tarde en mi habitación, leyendo un nuevo libro, Once minutos-Paulo Coelho, realmente interesante.
Estaba distrayéndome, necesitaba despejar mi mente y dándole vueltas al tema amoroso, nunca lo conseguiría. Dormí un rato, desperté, volví a mi libro y caí dormida de nuevo.
Olvidé poner mi móvil en modo vibrador y el irritante sonido de un mensaje me despertó.
Maldito celular.
Me fijé casi a ciegas el mensaje, tuve que frotarme los ojos para poder ver de quién era.
¿Puede alguien venir a mi habitación y matarme?
Leo.
Si, si, Leo Castelli. Maldito infeliz.
Mi estómago dio un vuelco. Mis emociones se mezclaron y mi corazón latía como si estuviera a punto de explotar. No podía descifrar si me encontraba feliz, triste o en crisis. Supongo que era un momento de crisis.
"Te vas y te olvidas de mi, baby :("
No sabía que mierda contestar. De nuevo iban a volver mis sentimientos enterrados y mis recuerdos, más ahora que leía sus mensajes con su sexy voz.
"No me olvido de ti, que bicho te picó para hablarme?"
Me pareció extremadamente raro que él me hablase después de todo lo que sucedió.
La conversación duró poco, resulta que él estaba aburrido y "se acordó" de mi.
Todos son iguales, cuando no tienen nada que hacer, recién acuden a ti, que cree que soy?
Mi furia se apoderó de mi cuando ignoró mi mensaje, lancé al suelo mi móvil y decidí dormir.
Toda una larga noche de pesadillas, todas y cada una de ellas en Roma, con Leo, y mi amor cada vez más fuerte hacia el.
Kate, Kate, Kate... ¿Por qué tengo que enamorarme de alguien que me hace sufrir?
Lo odio. Te detesto Leo.
Y Raúl... Aún sigo con esa duda de si me gusta o no. Suelo confundirme cuando ya no me gusta nadie pero esta es una doble confusión.
Leo...? Raúl...?
"Sólo necesito unos pocos días para aclarar mis pensamientos y todo estará bien".
Fué lo que pensé.

Hola! Aquí les traigo una pequeña actualización de martes! Espero que les guste hermosos lectores!! Si es así puedes votar o comentar, ya tu sabeee ;)
Xoxoxoxo
Cami.

Masoquismo emocionalHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora