"¿No querías saber si era macho?" - preguntó Kurama mientras se desnudaba completamente y en el proceso, liberando su masculinidad.
"!" - Tsume se sorprendió al ver la longitud pero rápidamente se calmó, aunque podía notarse lo expectante que estaba cuando se lamió los labios.
"Si comprendo bien a tu clan... entonces..." - murmuró el pelirrojo mientras tomaba a la mujer y le daba media vuelta. Con un movimiento rápido, él presionó la cabeza de Tsume contra el suelo y le levantó su gran trasero.
"¡E-Espera un segundo!" - exclamó Tsume al comprender que pasaría. Ella quería que hicieran algo de juego previo pero su cuerpo estaba siendo honesto porque ella sin darse cuenta, estaba moviendo sus nalgas de manera seductora. Era obvio que sus instintos eran lo suficientemente fuerte como para influenciar su cuerpo.
"Aquí voy" - dijo el pelirrojo mientras de una sola estocada, invadía el interior de la mujer.
"¡Hyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan~!" - el gemido de Tsume, resonó en todo el bosque de la muerte mientras sentía como un macho entraba dentro de ella luego de tanto tiempo. La última vez que tuvo sexo fue cuando estuvo concibiendo a Kiba y esto se debió a que ella se concentró completamente a la crianza de sus cachorros y la necesidad de mejorar su clan, sin contar que ella no había estado en celo desde ese tiempo, aunque esto era algo normal para las mujeres Inuzuka porque ellas solo entraban en celo en un máximo de 5 veces en sus vidas.
"¿Tan rápido te corriste?" - preguntó Kurama con una sonrisa divertida - "Pero esto está lejos de terminar"
"¡Hyaaaaaaaan~!" - los gemidos bestiales de Tsume no se hicieron esperar. Ella podía sentir como el pene de su pareja estaba llegando hasta la parte más profunda de su interior pero lo que más la sorprendió, fue le hecho de que él la estaba sometiendo con mucha facilidad.
"Puedo sentir que estás a punto de correrte nuevamente, Tsume-san" - dijo Kurama mientras soltaba la cabeza de la mujer y la tomaba de la cintura - "Aunque tengo que admitir que este trasero grande es grandioso"
Kurama sin pensarlo dos veces, le dio una nalgada a la mujer, quien solo pudo arquear la espalda en éxtasis - "¡Hmmmm~!"
"Como una buen Inuzuka, te gusta hacerlo de perrito, así que voy a darte toda la atención que necesites~" - sonrió el Uzumaki mientras el movimiento de su cadera se hacía cada vez más rápido y salvaje.
"¡Ah~!" - Tsume solo le respondió con gemidos mientras se mordía el labio para intentar resistir el placer que sentía. Ella tenía que admitir que el nombre de Sekkusu Kami-sama le quedaba como anillo al dedo.
"Gime para mi, Tsume-san" - dijo el pelirrojo mientras disfrutaba el sonido de la carne chocando, en especial la imagen que tenía al ver como el gran culo de Tsume temblaba ligeramente cuando hacían contacto.
"¡Kami-samaaaaaaaaaaaaaaaaaaa~!" - gimió Tsume en respuesta a las órdenes de su nuevo amante - "¡Llegas tan profundo dentro de mi~!"
"Dime Tsume-san... ¿quién es Alfa en esta relación?" - preguntó Kurama mientras movía sus manos a los pechos prominentes de la mujer - "Dímelo y te daré el placer que tanto deseas"
Tsume guardó silencio cuando escuchó esta pregunta porque si la respondía, prácticamente estaría admitiendo que había sido completamente sometida.
"¿No quieres admitirlo?" - preguntó Kurama mientras detenía sus movimientos.
Tsume se mordió el labio en molestia porque ella se estaba sintiendo en el cielo. Este era el mejor sexo que había tenido en su vida. Era salvaje, fuerte, apasionado y lo más importante, ella no estaba en control.
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La Leyenda del Kyubi
FanfictionSoledad... Un pasado desconocido... una Joven Alma ronda por el oscuro vacío... ¿Que le deparará el destino? ¿Como afectará su existencia a un mundo ya orquestado? ¿Podrá vivir la vida que siempre quiso? * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *...
