ALBA's POV
- Hola?.- Susurre al contestar el maldito teléfono que no dejaba de sonar.
- Buenos Dias Albita!.- Escuche la alegre voz de Alvaro, el recepcionista del edificio.- Maria esta aquí, necesita que le abras la puerta.- Escuche el grito de Maria al fondo.- Que se ha quedado fuera.
- Vale Alv.- Dije y descolgué.
Menuda mierda pensé antes de abrir mis ojos, que dolían por cierto de tanto llanto seguro dios aun no me creía lo de anoche. Abrí los ojos como pude y agradecí a mi poca cordura de anoche por al menos cerrar las persianas.
- Jo, la Mari.- Bufe de mala gana y me levante de la cama para abrir la puerta.
Pero que tia mas desatenta la verdad, como mierda se había quedado afuera? Me pregunte confusa, Maria nunca salía temprano que va ni siquiera despertaba antes del medio día un domingo.
Antes de salir de la habitación fui al baño a lavarme el rostro y tratar de despertarme un poco más, ya de camino a la puerta pude escuchar murmullos del otro lado.
- Dios Mari, como cojon..- Me quede callada a media sentencia al abrir la puerta y ver a Natalia junto a mi mejor amiga que solo sonrío y levanto los hombros restándole importancia para entrar al piso, yo sin embargo no podía moverme.
- Ho..Hola Alba.- Dijo cómo si nada, como si anoche no me hubiese hecho sentir como una imbecil total y oh cierto echarme de su departamento en medio de la puta madrugada.
- Qué haces aquí?.- Pregunte seca, saque toda la seguridad que tenia guardada en algún rincón, no iba a dejarme avasallar por ella, no de nuevo.
- Yo, jo Alba necesitaba disculparme contigo y explicarte.- Soltó todo de golpe y luego hizo una pausa, mucho mas larga de lo que mi curiosidad y ansiedad esperaban pero continuo.- Puedo pasar?.- Señalo detrás mío y sonrío, la verdad es que la odiaba y odiaba aun mas esa puta sonrisa.
- Pues no.- Dije y pude notar por sus expresiones que no se lo esperaba.
- Mierda, Alba.- Se acerco a mi lentamente pero yo no iba a dejarla pasar, no después de lo de anoche.- Necesito.- Poso su mano sobre mi hombro, descansando ahí mientras se sostenía por el marco de la puerta con la mano libre.- Necesito hablar contigo Alba.
Me quede ahi, estatica sin saber que coño hacer. Obvio que quería hablar con ella, tenia demasiadas dudas en mi cabeza sobre todo y ademas ella me gustaba, se lo había confesado anoche. Su posición me estaba torturando, su perfume me inundo por completo como si se tratase de algo mágico pero es que lo era. Me tome el tiempo de repasarla, iba vestida de tal manera que sentí una puntada en partes de mi cuerpo que realmente quería evitar señalar.
- Mira Natalia.- Empece y ella abrió los ojos expectante.- Podemos hablar aquí fuera.- Entre nuevamente cogi las llaves de la mesita de entrada y cerré la puerta, ella me miraba confusa.
- Emm.- balbuceo y miro a su alrededor, estábamos en el pasillo pero yo no se lo iba a poner tan fácil.- Bueno pues..
La mire y me sente en el suelo, al costado de la puerta, cruce mis piernas y recosté mi espalda por la pared. Alce la vista hacia ella nuevamente que me miraba un poco aturdida, pude notar que no tenia planes de sentarse como lo había hecho yo quise reír inconscientemente.
- Alba.- Tomo aire y bajo hasta donde yo estaba sin sentarse, adopto una pose en cuclillas justo frente mío mas cerca de lo que hubiese preferido, con los codos apoyados en las rodillas me miro.- No fue mi intención echarte de esa manera anoche, estaba tan confundida Alba jo no te imaginas.- Levanto una mano y acaricio mi mandíbula lentamente, a lo que me sentí morir.
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Lagun - Albalia
RomanceNatalia lo tenía todo, había nacido y crecido entre comodidades y lujos. Alva por su parte había tenido una infancia normal, había aprendido a sobrevivir a todo. Ambas se conocen por casualidad, la conexión es automática. Para Natalia sin...
