ALBA's POV
Levante lentamente la cabeza hasta llegar a la suya, esa sonrisa seguía allí, intacta.
- Nat.- Dije en apenas un susurro.
Sonrio aun mas y se acerco a mi, sentí sus frías manos en mi mandula y luego sus labios también fríos besar mi mejilla, fueron tan solo segundos pero todo aquello había durado una eternidad en mi cabeza.
Estaba tan confundida, eran tantas emociones y sentimientos mezclados en tan poco tiempo que sin darme cuenta había comenzado a llorar. Gran día para llorar pensé.
- Oye.- Escuche su voz.- Oye Alba, no llores por favor.- Dijo esta vez colocando su mano por encima de la mía sobre la mesa.
- Que haces aqui?.- Pregunte confundida.
- Oh pues he entrado a por un café.- Respondio con gracia y yo sin poder evitarlo me largue a llorar aun mas.- Mierda!.- Se auto reprendió.- Alba, que pasa? Por que lloras?
- Estas aqui!.- Dije sollozando como una niña pequeña tratando de controlar mis hormonas que al parecer habían decidido joderme la vida justo hoy.
- Eso parece.- Dijo mirando alrededor para volver su vista a mi y luego mirarse las manos.- Si, efectivamente estoy aquí.- Dijo mirándome con una sonrisa en el rostro.
- Que haces en Londres?.- Pregunte entonces.
- Bueno, con mis hermanos tenemos un departamento aqui, bueno en SoHo.- Siguio hablando.- Habia salido a dar un paseo y de alguna forma termine aqui, tenia frio y se me antojaba un café entonces decidí entrar, no sabia que estabas aqui.
Termino de hablar y junto ambas manos por encima de la mesa, nos mirábamos pero nadie decía nada.
- No Nat, por qué has venido a Londres?.- Me atrevi a preguntar.
- Realmente no lo se Alba.- Dijo simplemente con una sonrisa triste.
- Lo siento tanto Nat.
- Lo se Alba, lo se.
Iba a volver a hablar cuando trajeron el café expresso de Natalia.
- He leído tu carta.- Natalia volvió a hablar.- Lo he hecho hace unos días.
Abri mis ojos sorprendida.
- Me lastimaste Alba, quede devastada luego de aquel día. No podía permitirme ahogarme en la tristeza de nuevo, por ende elegí hacerlo en la rabia y rencor.- Dijo aquello con tanta frialdad que hizo que mi piel se erizara.- Cuando recibí la carta no quería saber nada que tuviese que ver contigo, asi que la tire en un cajón. No fue hasta hace unos dias atrás que volvi a abrir aquel cajón y tuve el valor de leerlo.
- No ha habido un solo día que no me haya arrepentido de aquello.
- Lo siento.- Dijo y yo me sorprendí, ella pudo notarlo.- Por haberme alejado de ti, debi de haber hecho las cosas mejor, ambas.- Termino.
Nos quedamos mirando por unos segundos, luego ella rodeó la taza con sus manos, buscando algún tipo de calor que la reconfortara del frío.
Miraba cómo daba pequeños tragos al café humeante, sonreí, recordé que le gustaba el café muy caliente aunque este le quemara en ocasiones.
- Sonríes. - Su voz hizo eco en mi cabeza y me volvió a la realidad.
La miré extrañada, cogio la taza y antes de llevársela a la boca volvió a hablar.
- Extrañaba tu sonrisa, es todo.- Dijo casualmente y bebió el café.
Yo me sentía embobada, no sabia que decir y sentía que si habría la boca no podría pronunciar ni siquiera una sentencia bien, por ende decidí callar.
ESTÁS LEYENDO
Lagun - Albalia
RomanceNatalia lo tenía todo, había nacido y crecido entre comodidades y lujos. Alva por su parte había tenido una infancia normal, había aprendido a sobrevivir a todo. Ambas se conocen por casualidad, la conexión es automática. Para Natalia sin...
