NATALIA's POV
- Eres arte Alba Reche.
No podía dejar de mirar el cuerpo de la rubia, la admiraba, la contemplaba, como si se tratase de la pintura más fascinante de la historia. Y es que Alba, era eso para mi.
Me acerqué nuevamente a ella cogiendola de las caderas, esta vez con suma suavidad.
- Eres hermosa.- Le dije una vez y con mi frente pegada a la suya la miré nuevamente.- Me encantas Alva, de verdad.
- Y tu a mi Nat, eres perfecta.- No podía creer todo lo que estaba sintiendo con Alba. Todo era como algo nuevo, algo mágico y único.
Levante la cabeza para luego colocar bien un mechón de cabello desordenado y acercarme a su cuello para dejar suaves besos.
Besos que de a poco comenzaron a bajar por su clavícula, luego el pecho en donde me tome mi tiempo para conocerlos, recorrerlos y grabar cada centímetro de piel en mi memoria.
Siguiendo por su abdomen, en donde me aseguré de dejar una que otra marca con sabor agridulce, con los gemidos de Alba siendo testigos del miedo, miedo a que pueda olvidarme en algún momento.
- Vamos Nat.- Gimió nuevamente con más necesidad.
Y justo cuando me dispuse a jugar con el borde de su ropa interior, ya de rodillas admirando cada parte de su cuerpo..
- NATALIA LACUNZA QUE MIERDA!
En cuestión de microsegundos senti como un chorro de agua congelada caía sobre mi cabeza, y me quede helada ahí, de rodillas ante la mujer que deseaba desnuda.
Ella, sin embargo fue lo bastante rápida para correr hacia mi habitación antes de que yo pudiese siquiera reaccionar.
- Natalia estoy flipando con lo que mis preciados ojos acaban de ver.
Quería que la tierra me tragase en ese momento. Desganada me levante y volteé para encontrarme con mi hermana menor, Elena.
- Elena.- Murmure entre dientes.- Dios, no podías ser más oportuna.- Me aprete la sien nuevamente y vi como su rostro no borraba esa sonrisa burlona.
- Ya, mira que yo tenia buenas intenciones cuando decidí hacer uso de mi copia de llaves.- Levantó las manos en son de paz.
- Vale, voy a cambiarme.- Rodé los ojos cansada y me dispuse a ir a la habitación.
- Mas bien ponerte algo de ropa no?.- Y volvió a reír, esta vez sin embargo sonreí debido a la situación.
No me malinterpreten, amaba a mi hermana menor y la extrañaba mucho ya que hace meses no la veía por sus estudios en el extranjero. Si tan solo hubiese escogido un mejor momento.
Antes de dirigirme a la habitación entré al baño, al pararme frente al espejo apoyé ambas manos en el mármol del lavabo y al ver mi reflejo sonreí, porque en parte agradezco que Elena haya interrumpido el momento.
Quería tener relaciones con Alba? Por supuesto que quería, llevaba semanas deseándola y nuestros juegos de tira y afloja estaban volviéndome loca. Sin embargo, la rubia era mucho más que un simple polvo o una atracción sexual.
- Toc.. Toc..- Golpes suaves en la puerta rompieron mis pensamientos.
- Elena, espérate quieres.- Solté con voz tranquila.- Ya que has entrado como si fuese tu casa, ponte cómoda no?.
Abri el grifo para sentir como el agua fría caía en mis manos y me remoje el rostro calmando un poco el calor que aún sentía por todo el cuerpo.
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Lagun - Albalia
RomanceNatalia lo tenía todo, había nacido y crecido entre comodidades y lujos. Alva por su parte había tenido una infancia normal, había aprendido a sobrevivir a todo. Ambas se conocen por casualidad, la conexión es automática. Para Natalia sin...
