ALBA's POV
- Qué haces aquí? - Pregunte luego de unos segundos, ella me miro confundida.
- Me ha surgido una reunión con unos inversionistas.- Respondió sin mas.- No te he seguido.- Volvió a hablar y yo sonreí ante aquello.- Aunque lo pensé.
Reí por la forma en la que dijo aquello, y ella me acompaño. Nos miramos sin decir nada, no era necesario.
- Quieres sentarte?.- Pregunto Natalia esta vez.- Quieres tomar algo? O tal vez prefieras ir a otro lugar.- Hablo rápidamente, parecía nerviosa.
- Estoy bien.- Le respondí mientras me acomodaba en el sillón y ella asintió haciendo lo mismo.
- Me creerías si te digo que no se que decir.
- Lo siento Nat.- Solté, con todo el dolor que sentía, lo deje todo en esas palabras esperando que ella pudiera sentirlo.- Levanto la cabeza y su mirada me debilito.
- Alba.- Comenzó a hablar pero no la deje continuar.
- No, Nat. Lamento tanto todo lo que paso, no ha pasado un solo día.- Dije para coger su mano entre las mías.- Un solo día, en el cual no me arrepintiese de aquello. No tengo excusas, no pretendo evadir culpa de nada. Pero no lo volvería a hacer nunca, lo prometo Natalia.
Aproveche el silencio para observarla. Iba espectacular, llevaba un enterizo negro que le llegaba hasta por encima del tobillo, unos tacones negros también y una capa roja. No podía dejar de mirarla y es que ella simplemente era de otro mundo.
- Confíe en ti Alba.- Hablo por fin.- Te deje entrar a mi vida.- Aquello me choco bastante, lo dijo de tal forma, se arrepentía?.- Confiar no es algo que haya hecho muy de seguido desde mi adolescencia. Sin embargo, todos comentemos errores, si te soy sincera el hecho de que me engañaras no fue lo que me dolió.
La mire confundida, baje la mirada a nuestras manos que se encontraban entrelazadas.
- Sabiendo todo de mi, mi pasado, como me sentía con las personas y lo mucho que había sufrido antes de conocerte. Conociendo las partes mas oscuras de mi vida, Alba tu estuviste allí, eso fue lo que mas me dolió, que aun a sabiendas de todo lo hiciste, y sabes?.- Esta vez retiro su mano y se aliso los pantalones con ellas.- No tuviste el coraje de decírmelo, decidiste callarte y alejarte.
- Natalia, yo.- Quise hablar pero ella me interrumpió.
- Tu dejaste que yo pensara que había hecho algo mal, estuve días pensando en que había dicho o hecho que ocasionase que tu te apartaras de mi. Ignoraste mis llamadas, mis mensajes. Eso es lo que mas me ha dolido Alba.
Nuestras miradas estaban conectadas, ninguna la apartaba pero había una diferencia.
Su mirada era frio, tranquila y el dolor en aquellos ojos marrones me partían el corazón pero no lo demostraba o eso pretendía.
Yo, a diferencia me encontraba destrozada. Las lagrimas a cada segundo que pasaba amenazaban con mas fuerza, no era mi intención pretender que no me encontraba rota.
Había soñado con este momento, con volver a verla y hablar sobre lo que paso. Miles de conversaciones diferentes, en clase pensaba en que le diría, como pretendía defenderme.
- No piensas decir nada?.- Volvió a hablar luego de mis minutos callada, simplemente mirándola.
- Te amo, yo simpl.- Intente hablar pero todo mi mundo se derrumbo al segundo de abrir mi boca para tratar de explicar algo. De todas formas, ningún argumento valdría la pena.
Las lagrimas comenzaron a caer una tras otra, al compas de mi respiración que ya era irregular. Trate de respirar para tranquilizarme, pero era inútil.
Natalia no hacia nada, se encontraba estática mirándome perpleja.
- Yo lo siento tanto Nat, yo nunca quise lastimarte, lastimarnos.- Pude decir.
NATALIA's POV
Lagrimas... pensaba, hacia semanas no había vuelto a llorar. Me había prometido no volver a derramar una sola lagrima por Alba de nuevo.
No podia reaccionar.
La miraba sin ser capaz de decir o hacer algo. Simplemente la miraba.
"Yo nunca quise lastimarte, lastimarnos"
Repetía en mi cabeza, una y otra vez. Quería decir algo, no soportaba verla así.
Las lagrimas se habían vuelto un llanto desconsolado, los sollozos eran cada vez más fuertes, Alba no podía controlarlas y así tampoco la respiración.
No se cuánto tiempo había estado sin reaccionar, no fue hasta que ella se levanto del sillón y salió corriendo, cuando me levante de golpe del sillón, di media vuelta y vi por dónde iba.
Mire por dónde iba, mire la mesa con todos los papeles y el portátil, no lo volví a pensar y salí corriendo detrás de ella.
El lugar se encontraba repleto, las personas caminaban de un lado a otro.
- Oye disculpa.- Sentí la mano de alguien tocarme el hombro.
- Si?.- Respondi agitada.
- Eres Natalia Lacunza?.- Pregunto la mujer con una sonrisa en los labios. Yo volví a mirar por dónde había ido Alba y luego a la mujer.
- Si, soy yo.- Respondí apresurada.- Lo siento muchísimo, pero tengo prisa.- Dije señalando un punto de la sala.
- Oh claro, no te preocupes.- Dijo nuevamente con mucha delicadeza.
- Un gusto.- Me despedi y volvi a caminar apresurada.
Finalmente llegue al cuarto de baño. Para mi suerte, este se encontraba vacío.
Abrí aquella puerta despacio, sin embargo no pude visualizar a la pequeña rubia en ningún lado. Aquello me preocupo de inmediato, comencé a abrir todas las puertas buscándola.
Solo quedaban dos cubículos cuando escuche un pequeño casi imperceptible sollozo.
- Alba?.- Susurre en la puerta de este, sin embargo nadie respondió.- Estas ahí?.- Volví a preguntar.
Nadie respondió, pero pude percibir otro sollozo.
- Por favor abre la puerta.- Insistí.- Albi, sal por favor.- Dije con dulzura e impotencia.
Apoye mi cabeza en aquella puerta fría, esperaba que Alba respondiese algo, no me importaba que. Espere apoyada en la puerta por unos minutos, que se sintieron eternos.
Cuando de pronto abrió la puerta, lo que causo que tambalease debido a la perdida de equilibrio.
- Joder!.- Me queje al casi caer al piso, sin embargo Alba me sujeto de la cintura.
Ambas quedamos a poca distancia, ella había dejado de llorar, aun así sus ojos se encontraban rojos y tristes.
Levante las manos para encunar su pequeño rostro en ellas, aparte las lagrimas que aun se encontraban en sus mejillas y pegue mi frente a la suya.
- Yo también te amo.- Susurre a centímetros de sus labios.
No dijo nada, pero una sonrisa triste apareció y no pude evitar juntar finalmente nuestros labios en un beso suave y necesitado.
- Lo siento tanto Nat.- Dijo y yo negué suavemente.
- Ya esta Albi, ven aqui.- La atraje en un abrazo, uno que llevaba necesitando hace meses.- Vayamos a casa. - La mire sonriendo, me sentía feliz y completa.
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Lagun - Albalia
RomanceNatalia lo tenía todo, había nacido y crecido entre comodidades y lujos. Alva por su parte había tenido una infancia normal, había aprendido a sobrevivir a todo. Ambas se conocen por casualidad, la conexión es automática. Para Natalia sin...
