Durante el camino no articulé ni la más mínima palabra, mi cabeza iba agachada y él tampoco decía nada.
Bajamos al mismo tiempo, él se adelantó un poco para entrar a la casa.
- Te dije que no te muevas de ahí - puso ambas manos en su cintura.
- Solo quería ver algo.
- ¿Por qué le hablaste a otro Alfa? Eso no está bien - se acercó violento y tuve que alejarme - tienes prohibido hablar con alguien que no sea yo.
- Sí, no hay problema.
- Te saqué para que no estés encerrado aquí y mira con lo que sales.
- ¿Yo? Pero si yo no hice nada, quise regresar pero no me dejó - respondí.
- Si no llego quizás qué cosa te hubiera pasado - tomó mi brazo - PIENSA POR UNA VEZ.
- No fue mi culpa, además no tendrías porqué hacerme reclamos, él tiene razón, yo no estoy reclamado por nadie.
- ¿Y eso te da derecho a insinuarte? - dió una bofetada - Omega fácil.
Lo miré con los ojos llorosos, no me gustaba cuando se ponía así de agresivo.
Lo observé mientras subía las escaleras, me senté en el suelo a llorar, yo solo quería complacer sus cosas pero siempre había algo que arruinaba todo, yo arruinaba todo.
- Jóven ¿está bien? - preguntó la empleada poniéndose a mi altura.
- No, no lo estoy - intenté detener el llanto.
- Tiene que calmarse, así son ellos.
- Lo sé, gracias.
- Estaré en la cocina por si me necesita.
Estaba incómodo aquí, no quería que Christopher me vea así. Me fui a la biblioteca, ese lugar me hacía sentir calmado. Me senté en el suelo de una de las esquinas, ahí lloré hasta que mis ojos no dieron más, hasta que mi garganta no me dejaba tragar mi propia saliva.
Me desperté debido al aroma de Christopher quién me observaba.
- Supuse que estabas aquí.
- Es un buen lugar, me gusta.
- Ya veo, ven - se acercó agachándose. Abracé de inmediato mis piernas, no quería que me haga daño - tranquilo, no te haré nada.
Dejé que me cargue, me llevó a la habitación ya que no podía quedarme todo el tiempo en el suelo de la biblioteca.
- Tienes tus ojos hinchados y rojos, no deberías llorar tanto.
- No es que pueda evitarlo en realidad - me senté en la cama.
- Si, se puede.
- ¿Por qué dijiste que me estabas cortejando? Eso no es cierto.
- Porque no dejaré que nadie más que no sea yo te toque - se puso en cuclillas - te voy a cortejar.
- Te podría rechazar por todo esto.
- Lo sé.
- Si me vas a cortejar tienes que dejar de tratarme así, yo no te hago nada, recibo malos tratos, tus palabras me lastiman, me dañan mucho - cubrí mi cara para evitar soltar lágrimas.
- Jamás entenderías, yo soy así, me gusta marcar autoridad.
- Lo entiendo.
- ¿Entonces? ¿Te dejarás cortejar?
Cuando un Alfa corteja a un Omega es para demostrar que era un buen hombre, un buen partido, lo que no entendía era porqué no me marcó cuando se lo pedí, ya hubiera sido de él.
- Está bien, sí.
- Bien - acarició mi mejilla - tomaste una buena decisión, de todos modos iba a hacerlo.
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El Indicado - Omegaverse Chriserick
FanfictionQuizás no estábamos destinados, pero el destino y el instinto no fallan. -NO SE PERMITEN ADAPTACIONES-