Cuatro días después, desperté por un golpe sutil en mi ventana.
Era un repiqueteo suave, insistente, como si alguien no quisiera molestar, pero tampoco irse sin ser notado. Me incorporé entre las sábanas revueltas y miré hacia la ventana. Una lechuza estaba allí. No una común, sino una criatura inusualmente elegante.
En su pico sostenía una carta.
Me levanté, algo incrédulo, abrí la ventana, y la lechuza, sin hacer un solo ruido, me dejó la carta en la mano. Luego, se fue volando.
El sobre estaba sellado con una pegatina en forma de estrella de mar. Lei el remitente:
Albus S. Potter
La habitación del segundo piso, junto a la ventana que da al oeste.
Calle de los Tejones 17.
Valle de Godric.
Inglaterra.
Remitente: Eladora Greenfield
Parpadee, sorprendido. Abrí la carta sin más:
Hola Albus:
Espero que esta carta no te moleste. Solo quería decir que fue muy agradable conocerte. A veces es difícil encontrar alguien con quien hablar sin sentir que estás dando examen.
No sé si te pasa, pero cuando alguien espera mucho de ti, a veces parece que cualquier palabra que digas va a decepcionar.
Supongo que lo que quiero decir es: me caíste muy bien. Realmente bien. Y como prometí, aquí va mi recomendación de películas muggles que quizás te gusten, como digno Slytherin (sí, lo dije con ironía, pero también con respeto):
– El laberinto del fauno
– Origen
– El club de la pelea
– Coraline (sonara muy Huffle de mi parte, pero mejor mirala con luces encendidas)
– Y si estás de humor raro: Eternal Sunshine of the Spotless Mind.
PD: Si no te gusta ninguna, acepto tu burla con honor.
Pero igual, quiero seguir hablando contigo.
Saludos,
Elara.
Sonreí, más por costumbre que por convicción. No sabía bien qué sentía. Solo que se sentía... bien. Tener algo amistoso que no doliera.
Le escribí de vuelta, después de dudarlo unos diez minutos. Algo breve. Un comentario sobre "El club de la pelea", otro sobre su lechuza, y una pregunta sin importancia, solo para que tuviera una excusa para responder.
Afuera, el día parecía despejado. Dentro de mí, no tanto.
Scorpius no me había escrito. Y si lo hubiera hecho, no lo habría leído. Su última carta seguía sin abrir, sobre el escritorio. La había dejado ahí desde hacía dos días.
En la salida al cine lo escuché decirle a Rose que quería invitarla a Hogsmeade la próxima vez que salieran en Hogwarts. Aprete los dientes. Él ya me lo habia dicho a mi hace unas semanas, que iríamos juntos, como todos los años. Estaba furioso.
Aunque era un poco agridulce. Scorp, me mentía sin mentirme. Me excluía con dulzura.
Tan propio de él que era imposible no sentir ternura. Una ternura llena de frustración, por supuesto.
Me harté. Ya no respondí. Dejé de escribirle. Dejé de ser "el mejor amigo" de fondo en cada escena romántica que construía con otra persona.
Intenté pasar más tiempo con mi familia. Mala idea.
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MARCAS EN LA PIEL © - Scorbus
FanfictionVERSION MEJORADA DE "ANSIEDAD". . Morí un martes. O al menos, todo empezó ese día. No me mires así, no es drama barato: yo sé cuándo algo empieza a pudrirse. A veces es por su olor, otras veces es su silencio... esta vez, fue la forma en que Scorpiu...
