Los proxies corren por la carretera, como si fuesen soldados. Slenderman los observa a un costado de la carretera, en especial a Masky. Siente que algo no está bien con él, así que lo llama.
El proxie se acerca a él agitado.
- ¿Señor, me llamó? - le pregunta cansado.
- Detente un momento a descansar, algo no anda bien contigo hoy - le responde Slender en tono de preocupación.
- No puedo parar, tengo que seguir y así seré más fuerte. Es mi deber, señor - le dice serio.
- Te dije que descanses, es una orden. Ahora sientate ahí - le dice en tono fuerte, señalandole el suelo.
Masky lo mira un instante y obedece sentandose en el piso, en lo que se quita la máscara.
- ¿Volvieron? - le pregunta Slender.
- ¿Quiénes? - pregunta el proxie confundido, rascandose la nuca.
- Las voces.
- Ah. Sí...¿Por qué la pregunta?
- Temo que te quieran insitar a hacer algo incorrecto. Sé que es mi culpa que tengas esa enfermedad, por ello me disculpo...si pudiera sacarlas de tu cabeza lo haría.
- No importa. Sé que las puso en mi cabeza por alguna razón.
- En realidad no, simplemente quería comunicarme contigo, pero en el intento nació esa enfermedad en tu cabeza. No lo hice queriendo. Es lo que provoco, pero no lo hago intencional.
- Ja, me hubiera gustado saber eso antes, señor.
- Me disculpo.
- Descuide, después de todo...usted me curó de mis heridas. Además, si no fuera por usted, no hubiera conocido a Kate, Rouge y...a Hoodie - dice lo último desanimado.
- Descuida, vamos a recuperar a Hoodie.
- Sí...sé que sí - sonríe.
- Así será.
De pronto, Tim empieza a sangrar por la nariz.
- Masky, tu nariz - le avisa Slender.
- ¿Qué?... - Masky se limpia con la manga y ve mucha sangre - Maldición, no otra vez - se queja en lo que empieza a temblar.
- Sabía que algo andaba mal...creo que sería bueno que vayas a casa por hoy, Kate y Rouge te acompañarán.
Masky busca su mochila gris entre la montaña de mochilas de todos los proxies debajo de un árbol.
- No, no, debo seguir entrenando. Esto ya es habitual para mí - le responde algo nervioso en lo que saca un paquete de pañuelos y una botella de agua.
- Masky, no estás bien, por favor ve a casa - insiste Slender en lo que llama a Rouge y Kate.
- ¡NO! ¡NO PUEDO DESCANSAR AHORA! - le grita histérico en lo que sangre sale de su boca - ¡SOY DÉBIL Y DEBO SER MÁS FUERTE! - tira su mochila al piso y sale corriendo.
- ¡Masky, no! - le grita el hombre de traje.
Masky corre en lo que sangre sale de su nariz y boca. Sólo se muerde los dientes con el dolor que siente aguantado y corriendo pasa a sus compañeros.
- ¡Se va! - se alarma Kate y lo sigue - ¡Masky, detente!
- ¡¿Ahora qué?! - se alarma Rouge y los sigue.
- ¡Déjenme en paz! - les grita el proxie con la voz forzada.
- ¡Es tu cabeza, debes controlarte! - le dice Kate.
- ¡Masky, maldición, apenas te pudieron curar hace una semana, no te vayas a lastimar de nuevo! - le grita Rouge.
Tim no las escucha y sigue corriendo. Slenderman aparece frente a él, a unos cuantos metros, y extiende sus brazos, provocando que Masky deje de correr y se paralice. Camina hasta él.
- Masky, no tienes porque ponerte así - le dice Slender.
- Nos van a matar a todos ¡¿Qué no lo ve?! Nunca voy a volver a tener a mi mejor amigo, sólo somos humanos... no podemos vencer a demonios. No pude ni con Clara. Es nuestra perdición, para los mortales - le responde llorando, se desangra y le duele - yo ya no puedo más, señor, ya no puedo más.
- Sí que puedes, no pierdas la esperanza. Si los elegí a ustedes es porque no son como todos los humanos ¿Es que todavia no eres capaz de darte cuenta? Sólo mira hasta donde corriste. Pasaste a los demás, eres fuerte.
- Pero quiero ser más fuerte.
- Ya estás listo, debes entender. Todo llega a un límite. Te estás estresando a ti mismo solo. Dale un descanso a tu cuerpo. Eres el mejor proxie, no necesitas ser mejor.
- Tengo miedo de que mi mente me traicione.
- Lo está haciendo ahora, contrólate.
- ...Sí...lo intentaré.
- Bueno, pero te irás a casa ahora mismo - deja que Masky vuelva a moverse, pero en cae al suelo - ¡Todos, a casa...ahora! Terminaron los proxies por hoy, ayuden a Masky - les dice Slender - Masky, lamento todo lo que te hice, me alejaré de ti por un tiempo...de todos, volveré tres días antes del fin de los tiempos. Quiero que sigan entrenando, pero no olvides que estás más que listo. Todos - le dice y desaparece.
Todos los proxies se acercan a Masky preocupados. Kate y Rouge lo ayudan a ponerse de pie, aún se desangra.
- Gracias, no sé que haría sin ustedes - les dice Tim.
- Ya, ya, está bien. Ten - Rouge le da un pañuelo - aprieta tu nariz, así se para el sangrado.
Mientras del otro lado del bosque, se encuentran los hermanos demonios, los dos asesinos y los tres espíritus con Luna.
Cristian pelea contra Eyeless Jack, entrenan. Pero el demonio no ha logrado aún siquiera rozarlo, aunque tenga esa habilidad, Jack es más rápido. Los demás sólo observan, pues ya terminaron de entrenar.
En ese momento llega Slenderman.
- ¿Slender, tan rápido terminaron? - le pregunta Luna al verlo llegar.
- Sí... pero es que hubo un problema y decidí que es mejor alejarme de los proxies por un tiempo. Por desgracia, son humanos y sólo provoco que sus organismos se dañen...es extraño porque ahora es más fuerte en ellos enfermarse por tenerme cerca. Masky es el que está peor. Les dije que volveré a verlos tres días antes del fin de los tiempos - le responde.
- ¿Mmm, sabes qué necesitan tus proxies? - le habla Eyeless Jack.
- ¿Qué?
- Armas de guerra - dice en tono feliz.
- ...
Todos se quedan en silencio.
- ¿Por qué me miran así? Yo estuve en la guerra, podría conseguirle las mejores armas, hasta bombas. Las mejores.
- No puedo creer que no me di cuenta de eso antes - dice Slender.
- Bueno, Slender, ahora ya lo sabes ¿Y bien, qué dices?
- Suena bien.
- Esperemos que las armas mortales les hagan algo - añade Luna - porque ahora que lo pienso, los demonios son inmunes a las armas mortales, bueno...algunos.
- Yo soy demonio y Jeff me clavó su cuchillo en la pierna - dice Cristian enojado.
- Jejeje - se ríe Jeff.
- Es un buen punto, pero es que ustedes son mitad demonios, por eso - dice Luna.
- Descuiden, puedo modificar las armas - dice Slender.
- Lo hubieras dicho antes, mijo - le dice Ben, de brazos cruzados.
- ...Bien, entonces, problema solucionado.
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AQUÍ VIVE EL HORROR (Creepypastas)
AventuraUna historia de humanos, monstruos, espíritus y demonios. El fin de los tiempos.
