Adrien estaba en las nubes desde la noche anterior. No podía dejar de repasar una y otra vez los dos besos compartidos con Marinette, y el que ella le dijera que era "su princesa".
Esa misma actitud de embeleso la mantuvo durante el desayuno y almuerzo, cosa que no paso desapercibida para Nathalie, que no dudo en comentarlo con su jefe.
Gabriel Agreste escuchó en silencio el comentario de su asistente. Y sí, él también lo había notado con cierta preocupación, no quería que su hijo cayera bajo los encantos de cualquiera que pudiera aprovecharse de él, o incluso, ser un peligro para su imagen pública. Así que decidió tomar cartas en el asunto.
Adrien estaba tratando de encontrar inspiración para su poema de amor, ahora que sabía que Marinette le había escrito la tarjeta de san Valentín tiempo atrás, quería hacer lo mismo, pero más especial y extenso. Pero se distraia pensando en sus labios...
En eso llamaron a su puerta.
- Adelante- contestó al llamado, creyendo que sería Nathalie con detalles de su viaje.
La puerta se abrió y en entro su padre, Gabriel Agreste solemnemente.
Adrien se levantó de un salto de su escritorio. No esperaba ver a su padre en su dormitorio prácticamente nunca, así que debía ser algo importante.
Su padre se sentó en el sillon blanco e hizo un gesto para que su hijo lo acompañara.
- Adrien, vengo porque últimamente he notado ciertos cambios en tu actitud y necesito saber si va todo bien- carraspeo el Agreste mayor con un poco de incomodidad.
- Padre está todo bien, en la escuela y club de esgrima, aunque claro, no podré practicar un par de semanas, pero fuera de eso, todo está bien- contestó el adolescente.
- y tu vida social? Amigos? Amigas? Chicas? Todo va bien?- insistió el hombre de mediana edad.
En ese momento Adrien lo entendió. Su padre notó su actitud de adolescente enamorado y venía a sonsacarle información. Eso sería divertido.
- Todo con mis amigos va muy bien, con mis amigas mejor, en especial con una- contestó inocente.
Gabriel lo miró alzando una ceja. Así que había una amiga especial.
- Ya veo, y se puede saber por que con una de tus amigas las cosas van especialmente bien? - siguió insistiendo.
En eso Adrien notó que Nathalie estaba en el umbral esperando de manera seria y profesional que Gabriel Agreste terminara su charla padre e hijo. Y el joven no pudo evitar una chispa de malicia, al contestar.
- Pues...- comenzó Adrien acercandose de manera confidente a su padre, haciendo que éste también se inclinara para compartir la confidencia.
-... Acaso necesitas un consejo? - susurró Adrien mirando a su padre y luego a Nathalie.
Gabriel se enderezo y pestañeo, definitivamente no se esperaba ese atrevimiento de su hijo. Se acomodó los lentes y miró nuevamente a su hijo que apenas disimulaba una sonrisa.
- Definitivamente algo te está haciendo cambiar Adrien, y sea quien sea espero que no te traiga problemas, y si lo hace, yo me encargaré de que no lo haga una segunda oportunidad - dijo con frialdad.
Adrien ya se había arrepentido de su broma.
- Padre, lo siento por bromear contigo, es sólo que ella me hace tan feliz que aveces olvido darle seriedad a las cosas, pero es una falta mía, ella no es responsable- se excuso el joven.
- Así que si es una chica. La conozco?- preguntó.
- De hecho sí. Va en mi escuela- contestó el joven Agreste.
- No será la joven Bourgoise? O la joven Rossi?- consultó tratando de disimular su aprensión ya que ambas jóvenes, por distintos motivos, no le parecían adecuadas a su hijo.
- No padre. Chloe es mi amiga desde niños, y Lila es sólo una compañera.
La chica que me tiene así de feliz es Marinette Dupain Cheng- y al pronunciar su nombre un leve sonrojo cubrió sus mejillas.
Gabriel alzo las cejas. Aunque secretamente esperaba que la heredera de los Tsurugi fuera interes romántico de su hijo, la joven Dupain Cheng era sin duda talentosa y según sus investigaciones, delegada escolar, calificaciones más que aceptables y en resumen, una buena influencia para su hijo.
- Ella es tu novia?- preguntó Gabriel tratando de disimular cualquier emoción.
Adrien se sonrojó más.
Se rasco la nuca y contestó.
- Bueno, Marinette sabe que me gusta y yo sé que le gusto a ella, pero me pidió tiempo para conocernos mejor antes de otra cosa, irse con calma- explicó.
Gabriel volvió a alzar las cejas. Definitivamente eso no se lo esperaba, esa chica era especial, una propuesta muy sensata para alguien de su edad, y eso le agradó.
- Y como planeas que se conozcan mejor?- preguntó nuevamente.
Adrien ya se sentía incomodo, pero después de su broma, sentía que era lo que le tocaba.
- Bueno, ahora trataba de escribirle un poema para San Valentín, y también programar una cita para después de mi regreso, aprovechando mi tiempo libre que tengo ahora sin las clases de esgrima, pero eso, claro! Si tú me autorizas- término de exponer un nervioso Adrien.
Gabriel lo miro detenidamente. Su expresión y sonrojo le recordaban mucho a Emmily.
Ver a su hijo enamorado por primera vez era algo que sin duda ella disfrutaria ver. Pensar esto le hizo endurecer el ceño, tratando de disinular su melancolía.
- Está bien por mi Adrien. Me enteré que fueron los padres de la señorita Dupain Cheng los primeros en atender tu lesión, así que autorizo tus citas en casa de la familia, no más de una a la semana, ya que me gustaría que también traigas a esa jovencita a casa para conocerla mejor. También no más de una vez por semanas. Estamos?-
Adrien abrió los ojos como platos. Su padre le había autorizado sin problemas a 2 citas semanales con Marinette. Eso era genial. Sin intentar medirse, abrazó a su parco padre y le dio sus más sinceras gracias.
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Marinette veía videos de Clara Ruiseñor buscado inspiración, cuando algo entró a su habitación.
Lo vio de reojo y se sobresalto, ya que fue muy rápido y no alcanzó a detectar que era.
Se puso a la defensiva y dirigió una mirada a Tikki. Pero esta tenía una expresión perpleja.
- Buenas tardes Ladybug. He venido a quedarme el fin de semana- anunció la criatura negra con forma de gato.
- Plagg, se supone que te quedarías con el Maestro Fu!- reclamó Tikki -esa fue la indicación mientras tu portador no está en París-
- Pues yo lo tomé como sugerencia, la que decline- explicó.- prefiero quedarme aquí, si no molesto claro...-y dio la más tierna mirada a Marinette que no se resistió y lo tomó entre sus manos para acariciarlo como si fuera un gatito, a lo que Plagg reaccionó con un suave y constante ronrroneo.
Tikki levantó una ceja molesta, Plagg estaba aprovechándose de su lado tierno con Marinette y no obedecía la orden del Maestro Fu. Ese fin de semana no parecía deparar nada bueno.
- Ladybug me dejas quedarme? Si aparece un akuma te protegeré con más cuidado que la última vez. He practicado- dijo con su voz y expresión más dulce.
Marinette no pudo resistirse, los ojos de cachorrito de Plagg eran 10 veces más enternecedores que los de Manon.
- está bien, pero si el Maestro Fu lo pide, te llevaré con él, está bien?-
- Todo lo que tu decidas estará bien!!- dijo dandole un leve abrazo
- Ahora...pido la almohada de la izquierda para dormir!- y voló hacia la cama.
- Hey!! Yo duermo ahí con Marinette!!- reclamó Tikki.
- Pero soy un invitado! Debes ser buena anfitriona Tikki- le reclamó Plagg.
Tikki se cruzó de brazos y miró a Marinette que ya se estaba arrepintiéndo de aceptar la solicitud del Kwami de la destrucción.
Sería un fin de semana "interesante".
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El Reto de Plagg.
Fiksi PenggemarMarinette Dupain Cheng al fin se decide y le declara sus sentimientos a través de una carta a su amor platónico, Adrien Agreste. No todo será fácil, en especial cuando sus alter egos como héroes y un Kwami goloso estén involucrados. Dedicado con to...
