La semana había pasado sin mayores contratiempos.
El último akuma había resultado bastante fácil de vencer el día anterior, ya que su enojo con el mundo lo hacía torpe y distraido.
Esa mañana la señorita Bustier había presentado a la clase a un nuevo estudiante llamado Vincent Blomey, que apenas hacía contacto visual con nadie, pero se supuso que era por los nervios por ser nuevo. Era alto, delgado, tes mate y ojos castaño obsuro y una bonita nariz, que lo hacian ver bastante atractivo.
En la escuela todo iba tan normal como siempre, pese a que ya todo París sabía del noviazgo de Marinette y Adrien, el hecho de que ambos fueran recatados con su relación y no dejaran de ser los mismos con su entorno, acallaron de a poco los rumores, cosa que a él no le preocupaba mayormente, rumores o no, gracias a la nueva situación ya podía disfrutar de su recompensa: cossants frescos para acompañar su amado queso cada mañana durante la primera hora de clases.
Su princesa de los quesos cada mañana al saludar a su novio, dejaba con cuidado un crossant recien hecho dentro del bolso del rubio, quien aveces la regañaba por malcriarlo, pero al final siempre cedía ante la sonrisa de la chica de mirada azulada.
Ahora estaba en estado de reposo, pero con un poco de sed. Reviso dentro del bolso de su portador, sine encontrar la botella de agua que buscaba. Gruño por lo bajo antes de decidirse a asomar su cabeza fuera y ver justo un poco más allá el bolso de su princesa de los quesos abierta y una botella de agua visible entre medio de sus cuadernos. Sonrio animado y sin dudarlo se desplazó hacia ella y se acomodo a beber.
Estaba tan refrescado y cómodo que no dudo en acomodarse y dejarse vencer por el sueño. Ese bolso era mucho más cómodo y agradable que el de su portador. Eso era innegable.
El ruido de la campana del receso lo despertó, y noto como de a poco todos los estudiantes salian del salón a tomarse ese breve receso para tomar aire, ir al baño o simplemente conversar entre ellos en el patio. Él decidió permanecer en el bolso de Marinette, si un akuma hacía su aparición supuso que su portador vendría por él así que simplemente se acomodó esperando retomar su siesta, pero algo lo distrajo. Sintió que alguien más estaba en el salón aún y se acercaba, deteniendose justo a su lado, segundos antes de sentir como era alzado dentro del bolso. Alguien que NO era su princesa habia tomado el bolso, sabía que no era ella porque la vio salir seguida de su portador.
Se agazapo dentro del bolso y desde su escondite entre cuadernos vio unos frios ojos verdes que escudriñaban en el bolso con la mirada antes de tomar de su bolsillo una bolsita y vaciar su contenido dentro de este para luego sacudirla con fuerza para impregnar cada espacio, y devolver el bolso a su lugar. Sin notar nunca que unos ojos obsuros miraban todas sus acciones desde una de las ventanas y el pequeño ser llamado Plagg también.
A los pocos segundos el pequeño Kwami comenzó a sentir una desagradable sensación en el cuerpo, su pelaje comenzaba a arder y picar cada vez más y más intenso, y lo adivinó. Esa joven llamada Lila había lanzado polvos pica pica en el bolso de su princesa y ahora él estaba afectado! Pero no se quedaría sin hacer nada. Salio del bolso y volo muy arriba esperando que Lila pasara justo bajo él para sacudirse con fuerza, dejando caer sobre la chica la Mayor cantidad de polvos presentes en su pelaje, para luego, antes de que la malvada lograra alejarse, tomar un estuchero lleno de polvos, y soplar suavemente en dirección a la joven.
Lila comenzó a sentir una leve picazón en la cabeza, pero lo ignoro creyendo que era sugestión y siguió su camino fuera de la sala de clases.
Cuando el receso termino y la sala volvió a llenarse de ruidosos alumnos, Marinette entre ellos, la chica tomó su bolso pero una mano la detuvo. Al elevar la mirada unos ojos profundos y oscuros sin mayor expresión la miraban.
- Qué pasa?- preguntó la azabache.
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El Reto de Plagg.
Hayran KurguMarinette Dupain Cheng al fin se decide y le declara sus sentimientos a través de una carta a su amor platónico, Adrien Agreste. No todo será fácil, en especial cuando sus alter egos como héroes y un Kwami goloso estén involucrados. Dedicado con to...
