Dean llegó un poco tarde a su casa, pues cerraron la avenida principal que tomaba camino a su casa y dio vueltas por toda la ciudad hasta que pudo llegar, estaba por subir a su habitación, Sam y Kevin se encontraban en el sofá viendo una película de ciencia ficción, su hermano lo llamó.
-Dean, ven un segundo.-Dean se acercó al sofá donde se encontraba su hermano menor y su mejor amigo, el mayor saludó a Kevin moviendo la cabeza y este se lo correspondió.
-¿Qué pasa?-Preguntó Dean mirándolos, cuando sus ojos se fijaron en el sofá, entre Kevin y Sam había una bola enorme de pelos.-¿Qué es eso?
-Justo, por eso te hablé.-Sam se puso de pie y entonces la enorme bola de pelos se movió, se trataba de un perro.-La rescaté, casi la matan en la construcción de la avenida principal.
-¿Bobby sabe de esto?-Dean miró al perro que se bajó del sofá y comenzó a caminar hacia él.
-Si, me dijo que podía quedármelo.-Sam sonrió victorioso.-¿No es genial?-Dean gruñó cuando el perro se paró en dos patas y se apoyó sobre él.-Sé que no te agradan mucho los perros, pero al menos ¿podrías intentarlo?
-Si Bobby dijo que podías quedártelo no me queda de otra.-Dijo Dean mirando los ojos de cachorrillo de su hermano, Sam le sonrió.-Solo no quiero que eso se acerque a mi habitación o a mi Bebé.
-Su nombre es Bailey.-Le dijo Sam acariciando al perro.-Y es un labrador hembra.
-Si lo que sea.-Dean se retiró hacia su habitación, subió las escaleras y abrió su armario, comenzó a ver qué podría usar para la fiesta, al final eligió una camiseta blanca y una chaqueta de mezclilla, unos jeans y un par de converse negros. Cuando Lisa le texteó la dirección de la fiesta, era en la paya y estaba a 4 cuadras de la casa de Castiel. Interesante.
Para matar el tiempo, fue con Bobby a la cochera, lo ayudó a reparar una vieja camioneta Chevrolet c-10 necesitaba un cambio de aceite y unos nuevos frenos ya que estaban muy oxidados. Dean disfrutaba hacer esto y aún más en compañía del gruñón de Bobby. Se le fue la noción del tiempo y cuando miró su móvil ya eran las 19:48hrs.
-Ya voy tarde.-El rubio se puso de pie y tomó el pañuelo viejo lleno de grasa y se limpió las manos. Pasó al lado de Bobby y toco su hombro, el viejo lo miró.
-Lleva a Sam contigo.-Bobby dejó las tuercas en la mesa de trabajo y miró al mayor de los Winchester.
-Pero sabes que a él no le gustan las fiestas...-Contestó Dean confundido.
-Lo lamento chico pero si no va Sam no vas tú.-Se encogió de hombros y tomó las tuercas para ensamblarlas.
-Pero...-Dean no entendía porqué tan repentinamente Bobby le exigía eso pero estaba comenzando a desconcertarse.
-Solo estoy jugando contigo.-Bobby contestó riéndose.-Saca tu trasero de aquí y que ni se te ocurra llegar tarde.
-Sabes que no.-El rubio le sonrió y salió de la cochera, Bobby negó sonriente, esos chicos lo hacían tan feliz, los quería como sus hijos.
La fiesta estaba en su máximo esplendor, había autos por doquier, lo cual hubiera molestado a Dean si hubiera traído a Baby, hay muchos peligros en una fiesta como para traer a su amado auto, así que prefirió caminar. Fue una decisión difícil pero fue la mejor.
La casa tenía una vista impresionante hacia la costa y salían luces de esta, a igual que la música sonaba en toda la cuadra. Al entrar se encontró con Tessa quien con señas lo llevó a Lisa, ya que la música sonaba tan fuerte que no podía oír ni su propia voz.
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𝙇𝙤𝙬 𝙏𝙞𝙙𝙚 𝙇𝙤𝙫𝙚
Teen FictionCastiel Novak llevaba la vida más ordinaria, un día decide hacer un trato con Dean Winchester, un chico que apenas conoce. Todo era un juego en el que Castiel perdió por romper las reglas y a él le rompieron el corazón. Acompáñanos a ver qué tan lej...
